LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

viernes, 3 de febrero de 2023

ESCÁNDALO EN LUCUS ASTURUM PRETENDEN INVENTAR UNA CIUDAD ROMANA PARA SACAR LOS CUARTOS A LOS VECINOS Y AL AYUNTAMIENTO


 












Tras el escándalo del Gijón romano, el asombroso peplum caído en desgracia y rematado por las últimas declaraciones de su principal adalid en las que reconoce su carácter de "semiurbano" y "aglomerado secundario" para intentar salvar la cara de alguna manera, llega otro peplum no menos prodigioso el de Lucus Asturum.

El ayuntamiento de Llanera y los vecinos incautos no entendieron que los arqueólogos lo que les estaban sacando eran los cuartos.

Otro hilarante episodio de la saga paracaidista que prometió sacar una ciudad romana y ha logrado desenterrar una cuadra y cuatro tejas.

Los vecinos burlados, el ayuntamiento desesperado y la arqueóloga al mando diciendo que si no están los restos es porque los vecinos se los han llevado para  sus casas, para sus cuadras y que por eso no aparecen.

Otra ciudad sin calles ni edificios, otra ciudad fantasma y otro ayuntamiento burlado.

Muchos ya se preguntan cual será el tercer concejo agraciado con la pedrea arqueológica de Cantoblanco y todo apunta a Pravia.

Se está cociendo la operación "Flavionavia" por lo que recomendamos al ayuntamiento praviano que empiece a ir disponiendo fondos, ya, desde este momento.  

 


jueves, 2 de febrero de 2023

VANDALIZAN LA ESTATUA DE OCTAVIO AUGUSTO


 







LA NUEVA ESPAÑA

Vandalismo en una de las estatuas más conocidas de Gijón. La figura del emperador romano Octavio Augusto, ubicada en el Campo Valdés, junto al museo de las Termas Romanas y mirando a la bahía de San Lorenzo, ha sido manchada con pintura de color amarillo. En la imagen, la escultura, con las marcas de pintura en su parte inferior y en las dos piernas.

Los cuentos de Tortillona se desmoronan: Gijón nunca fue una ciudad romana

viernes, 20 de enero de 2023

EL LINAJE IBÉRICO PERDIDO HACE 4.000 AÑOS POR LA LLEGADA DE HOMBRES DE EUROPA DEL ESTE


 








En la imagen calavera con restos del clavo con la que fue sujetada como trofeo en época protohistórica Península Ibérica.

Antes de la llegada de los pueblos de la Estepa  del este de Europa, los linajes  en la Península estaban representados por los descendientes del Paleolítico con origen en el refugio francocantábrico, (recolectores cazadores) que no conocían la agricultura y por lo tanto su densidad poblacional era baja. Su haplogrupo vía masculina era el C (C-V20 hombre de la Braña, León). Esta casta se originó en el subcontinente indio hace unos 48.000 años dispersándose hacia Europa, Asia Occidental, Oceanía, etc. En el refugio francocantábrico logró sobrevivir durante la crisis climática glacial que le sirvió como trampolín para volver a expandirse tras la retirada del hielo en diferentes direcciones europeas.

Como consecuencia de la invasión esteparia en Europa se le considera relicto (estamos hablando en este artículo de la descendencia vía  masculina haplogrupos Y).

Asi pues en Europa está prácticamente extinguido conservándose sobre todo en el sur de Europa con frecuencias muy bajas. Por el contrario el linaje ha tenido mas suerte en zonas aisladas siendo importante en Oceanía entre los aborígenes australianos y también entre los polinesios. 

C-V20 en Europa se caracterizaba al igual que los aborígenes australianos por una piel muy oscura y ojos claros.

Haplogrupo I sobre el origen de este grupo existe  una discusión no resuelta. Para algunos especialistas se originó en  Asia Menor, Anatolia, actual Turquía al haberse encontrado allí la mayor diversidad  I1,I2, I2a etc pero para otros su origen estaría en los Balcanes/Costa del Mar Negro y que sería un refugio glacial similar al francocantábrico. 

En Europa alcanza una representatividad mayor que la otra casta de recolectores cazadores CV20 de la cual como ya dijimos apenas queda una descendencia relicta y así en el norte de Europa en la Península escandinava alcanza unas frecuencias del 40% en Noruega, Suecia y en los Balcanes sobrepasa el 50% en Bosnia Herzegovina, en Serbia el 50% y en Cerdeña el 42%. Lo mas significativo es su frecuencia en la Península Escandinava y en Cerdeña donde habría sobrevivido aislado. Su alta incidencia en los Balcanes pudiera ser como algunos sostienen en que este fuera su verdadero origen y no Anatolia pero también es posible que fuera fruto de una supervivencia en la zona montañosa de los Balcanes y que luego fuera reforzado en el marco del Imperio Otomano por poblaciones de este mismo haplogrupo radicadas en Anatolia, Irán, etc. En cualquier caso y por lo que respecta al tema que nos ocupa cual es la Península Ibérica ha sobrevivido en un rango en torno al 9% repartido por toda la Península. Al igual que la otra casta Paleolítica CV-20 era negroide. 

Con la llegada del neolítico ingresan a la Península a través del Mediterráneo y también a través vía terreste  (Anatolia, Balcanes) ,por la orilla mediterránea norte, una serie de poblaciones de tipología mediterránea con origen en el Medio Oriente y el Cáucaso incluso zonas mas alejadas.  

Veamos sus haplogrupos: G originario de la zona de Oriente Medio, se mantiene en el Cáucaso con una alta incidencia, como dijimos tuvo un rol importante en la expansión agrícola del Neolítico.

La descendencia de estre grupo en la Península Ibérica vía masculina fue severamente eliminada por los esteparios R1b.   sin embargo probablemente porque sus efectivos eran mayores que los recolectores cazadores del Paleolítico (C-V20) parecen haber sobrevivido en mayor medida en las montañas del norte peninsular alcanzando una frecuencia del 9% en Cantabria, 7% en León y 5% en Asturias. Su máxima representación está en Castilla la Mancha con un 10% probablemente en relación a la repoblación montañesa del territorio en la época de la Reconquista.

Haplogrupo E originario de África Oriental, fue otro grupo prácticamente exterminado vía masculina por los esteparios. El rango de los supervivientes en la Península no debió variar mucho del que se encuentra en otras partes de Europa actualmente: Francia 3%, Irlanda2%, Gales y Escocia 5% sin embargo fue reintroducido en el marco de la invasión norteafricana del siglo VIII donde era mayoritario entre los bereberes, todavía a dia de hoy en torno a un 90% entre estas poblaciones norteafricanas. Llegó a ser en la mitad sur de la península durante la época de Al Andalus el 50%  de los linajes masculinos antes de la "limpieza étnica" deportación de moriscos, matanzas, etc.  Sin embargo en relación a los primeros invasores del siglo VIII acantonados en Galicia y León y que fueron asimilados por la rápida reconquista del reino asturiano representan a dia de hoy en torno a un 15% de los linajes masculinos del oeste peninsular: Galicia, norte de Portugal, León, Asturias, Extremadura, oeste de Andalucía. Es posible que estos primeros conquistadores bereberes del siglo VIII que fueron asimilados en la Alta Edad Media por el reino asturiano y que estaban acantonados en la zona de Astorga, norte de Portugal y Galicia hayan irradiado hacia el suroeste peninsular con la expansión reconquistadora y también hacia el norte sobre todo entre los Pasiegos 40%  perto también Asturias. En el caso de Valencia 10% es posible supervivencia morisca mas moderna en base a la defensa que hicieron de ellos algunos nobles por el mantenimiento de las estructuras agrarias.  

En cualquier caso al igual que en Europa y antes de la reintroducción en el siglo VIII en el marco de la conquista del 711 este haplogrupo había sido prácticamente exterminado en su descendencia masculina hasta un 5% o menos por parte de los invasores del este de Europa, Yamna.

Por último la tercera oleada de los pueblos del este de Europa procedentes de la Estepa Póntica en lo que hoy es Rusia y  Ucrania portaban los haplogrupos R1b y R1a tipicos de los indoarios indoeuropeos.

Esta casta guerrera desplazara de forma abrupta y decisiva la descendencia masculina de los anteriores linajes enunciados del Paleolítico y del Neolítico. 

R1b es mayoritario en Europa Occidental y R1a en Europa Oriental; en la Península R1b alcanza la mayor dominancia a partir de los pasos pirenaicos por donde entraron; 87% País Vasco,81% Cataluña. En cualquier caso en todas las regiones de España aún hoy alcanzan en el menor de los casos el 50% de representatividad  que es la cifra menor que se encuentra en el Principado de Asturias.  

R1a  es extremadamente minoritario en la Península aún así alcanza el 7% en León y un 4% en Cantabria pero lo mas probable es que esta descendencia esté en relación mas que en una entrada en tiempos protohistóricos junto a R1b en una influencia gótica altomedieval de los godos que se habían formado -su etnogénesis- independientemente de su primitivo origen escandinavo en la zona de la actual Rumania y Ucrania antes de su migración al oeste. Es posible que este remanante góticoeslavo que se observa en Cantabria y en León tenga que ver con el refugio de las élites visigodas en el marco de la invasión del 711.

El pueblo Ario, indoeuropeo, Yamna, Yamnaya, Kurgan, como de diferentes modos se le llama, tenía una tipología física que al contrario de lo que algunos piensan en nada se parecía al nórdico. Esto se trata de una intoxicación del ideario supremacista anglosajón que aún pulula en diversos foros sin base científica alguna. Los indoeuropeos tenían mayoritariamente los ojos marrones, un cabello oscuro y la piel algo mas oscura que el europeo moderno promedio y poseían una elevada estatura. 

Finalmente abordaremos la complicada cuestión de la sustitución de los linajes preesteparios en la Península Ibérica

Esta cuestión ha originado una amplia controversia al intentar proyectar las sociedades actuales o mas bien el ideario de las sociedades actuales al pasado, pero en este artículo nos ceñimos a intentar descifrar no lo que hubiéramos deseado que pasara sino lo que tuvo mas posibilidades de pasar.

En primer lugar hay que tener en cuenta que a pesar de la colonización neolítica y aunque esta había aumentado la demografia de las bandas recolectoras cazadoras del paleolítico las cifras de la población en la Península no dejaban de ser exiguas. 

Veamos los siguientes datos. Las estimaciones poblacionales para la Hispania romana se evaluan en torno 3 millones de personas. Es probable que a la entrada de los invasores del este en toda la Península no hubiera mas de 100.000 a 200.000 personas esto es un rango de 50.000 a 100.000 varones que vivirían desperdigados en pequeñas comunidades agrícolas.

Es probable que unos pocos centenares de jinetes a caballo bien armados atravesaran los pasos pirenaicos en sucesivas oleadas para encontrarse un amplísimo territorio con solo 100.000 a 200.000 personas diseminadas en pequeñas comunidades campesinas que contarían para su hipotética defensa con unas decenas de hombres de promedio por asentamiento sin capacidad militar alguna.

Sus posibilidades de resistencia evidentemente eran nulas y su mejor opcion sería, en el caso de los varones si querían sobrevivir, retirarse a las zonas montañosas mas inaccesibles o a los bosques mas profundos donde morirían de inanición. Lo mas probable es que fueran tomados por sorpresa y aniquilados por unos invasores que hacían de la guerra, la expansión y el pillaje su forma de vivir forzando luego a las mujeres y siguiendo su cruel itinerario.

Hemos de descartar la esclavitud que no practicaban los esteparios pues no era la base de su economía.

La erradicación de los varones en acciones violentas y no la esclavitud es la causa real de la eliminación de los linajes masculinos anteriores.

Algunas personas que hemos de englobar en "la estupidez buenista" han argumentado que los invasores indoarios habían traido enfermedades como los españoles a América y eso explicaría la eliminación de los linajes masculinos pre esteparios. A estos habría que preguntarles si solo enfermaban los hombres y por el contrario las mujeres eran inmunes.

Las bandas guerreras indoeuropeas a caballo sembrando el terror y violando a su paso en un proceso de 500 años, en itinerarios a sangre y fuego, fueron eliminando los linajes masculinos anteriores.

En un momento dado estas bandas guerreras se sedentarizaran al norte de los Pirineos y dejaran de afluir a la Península, los contigentes invasores ya instalados en la Península en sus recorridos mortales y aleatorios también pudieron sedentarizarse en una evolución paralela al resto de Europa o bien al no recibir nuevos aportes acabar por consumirse con la edad aunque su descendencia ya era abrumadoramente mayoritaria en la Península Ibérica. Lo mas probable es la primera opción, una evolución sedentizadora pues no se observa solo una carga genética en un marco cultural indígena sino la adopción por parte de los futuros pueblos prerromanos hispanos de un ideario religioso y guerrero propio de estas gentes.

Posteriormente hubo nuevos aportes ultrapirenaicos pero para entonces las sociedades prerromanas peninsulares tenían la capacidad de autodefensa y ya se habían conformado como entidades tribales emparentadas con el resto del mundo indoeuropeo.














Los pueblos preesteparios, sus linajes masculinos, fueron casi extinguidos, quedando como hemos visto en el marco de la residualidad genética pero permanecen entre nosotros vía mitrocondial femenina. 



lunes, 16 de enero de 2023

DE COMO LOS IRANOESCITAS TRAJERON A ASTURIAS LA CABALLERÍA


 












En la foto de arriba, caballero en Viabaño, Parres. Don José García Pando 1.920

LA MEMORIA DE ASTURIAS

EL ASTURCON LLEGÓ DE ORIENTE

LOS INDOIRANOESCITAS trajeron la vieja caballería.

El poni asturcón, la raza autóctona caballar asturiana, documentada desde la antigüedad en los territorios de la cordillera cantábrica, desciende del primitivo «pousoki» o poni caspiano, localizado en el actual Irán, según señala Antón Álvarez Sevilla, presidente de la Fundación Asturcón, en su libro «El poni celta: L'Asturcón ya'l Sheltland». La obra, con imágenes pertenecientes al fondo del Museo Shetland de Escocia, realiza una comparación morfológica entre los actuales ejemplares del Principado y el antiguo «shetland», así como de otras razas ya extinguidas de ponis. Y llega a la conclusión de que las dos variedades descienden de los caspianos.

Álvarez Sevilla explica que genetistas de varias universidades realizaron recientemente un trabajo titulado «European Domestic Horse Originated in Two Holocene Refugia». En él, sugieren que el caballo doméstico actual procede de dos refugios de la época glaciar: uno situado en la península Ibérica y norte de África, y otro en las estepas euroasiáticas, en el entorno del mar Caspio. En ese segundo enclave habrían nacido los antepasados de los asturcones.

Una raza que goza ahora de una envidiable salud. De hecho, el número anual de nacimientos del poni autóctono se duplicó desde el año 2000 y pasó de 96 en el año 2001 a 205 en 2010. El censo ha aumentado casi un 30 por ciento, alcanzando la cifra actual de unos 2.500 ejemplares, según datos de la Asociación de Criadores «Acpra», que gestiona el libro genealógico de esta raza y agrupa a 176 criadores de los 379 que existen en toda España. Los datos muestran que un 77,31% de los ejemplares han sido criados en Asturias, pero que también hay presencia en otras provincias como León, Palencia, Cantabria, Madrid, Gerona o Almería.

El principal problema que denuncian los criadores para la pervivencia de una especie que estuvo a punto de desaparecer hace tres décadas es la depredación a la que se ve sometida por la fauna silvestre, especialmente el lobo, que en determinados concejos ha llegado a mermar hasta el 70 por ciento de los potros del año. Otra de las grandes dificultades es el desconocimiento y la infravaloración de nuestro patrimonio cultural y legado genético, que lleva a algunas administraciones municipales a prohibir la presencia de asturcones en sus montes, como indica Álvarez Sevilla.

El autor, apasionado de las razas autóctonas asturianas y criador -preside la asociación de la oveya xalda-, analizó los trabajos de la americana Louise Firouz, que en 1965 descubrió en las costas meridionales del mar Caspio, en las montañas de Elburz al norte de Irán, grupos de ponis en estado salvaje o empleados para el trabajo en los arrozales y en los campos de algodón. Entre 1971 y 1976 exportó a Europa ejemplares que representaban las 19 líneas diferentes del poni caspiano. Que un poni de la morfología racial del iraní existía ya en el 3000 antes de Cristo, se confirmó por los resultados de las excavaciones de 1949, cerca de Kermanshan, donde se encontraron restos de animales en los que la alzada de la cruz oscilaba entre 0,96 y 1,16 metros. Ése sería, según Álvarez Sevilla, el poni propio de partos y escitas que los historiadores clásicos comparan con el asturcón. Además, sostiene que ese caballo es el eslabón que ya sospechaba Ewart a comienzos del siglo XX, un poni de tipo oriental del que surgieron las distintas razas celtas, vigentes o ya extinguidas. Ese poni caspiano sería la tercera raza entre los representantes primigenios de tipo oriental, junto al caballo árabe y el pura sangre inglés.

El poni celta puro se extendía desde las islas Feroe e Islandia por el Norte, hasta Asturias como mínimo, por el Sur, como resultado de las migraciones de pobladores de origen centroeuropeo. Morfológicamente, los antiguos Shetland se asemejaban notablemente a los asturcones originarios del Sueve. Su estructura era de tipo oriental, con huesos muy finos en las extremidades, con el característico ojo de sapo y el párpado doble para proteger el ojo. Otras razas hoy extinguidas o a punto de desaparecer, como el poni de la isla de barra, el antiguo Highlander, o el bretón, conservaban en conjunto las mismas características raciales. Las aportaciones de Álvarez Sevilla al conocimiento de las razas caballares de los países célticos le han valido una invitación de la Asociación de Criadores de Shetland para pronunciar próximamente una conferencia en Escocia.

EL PRESIDENTE DEL REAL INSTITUTO DE ESTUDIOS ASTURIANOS, RIDEA, RECONOCE QUE LUCUS ASTURUM NO ERA MAS QUE UNA ALDEA

 









Ramón Rodríguez, director del RIDEA


"Sobre Lucus, hay de dos teorías Una que dice que era una civitas en el sentido de ciudad, aunque yo creo que era un vicus viarii, una aldea en torno a un cruce de caminos..."