LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

sábado, 19 de enero de 2019

ROMADONGA UN INDICIO DEL CRISTIANISMO CÉLTICO EN ASTURIAS



























Un indicio del cristianismo céltico en Asturias

Autor Martín Sevilla Rodríguez.

El Dr. Martín Sevilla, profesor titular de la Universidad de Oviedo, en el Departamento de Filología Clásica y Románica, fue un insigne especialista en el área de Lingüística indoeuropea. Se licenció en Filología Clásica en la Universidad de Salamanca en 1972 y obtuvo su Doctorado en la Universidad de Oviedo en 1980. Durante sus cuatro décadas de docencia elaboró un gran número de trabajos de investigación de alto mérito y carácter innovador, en diversas áreas de especialización, entre las que se contaba la toponimia y la filosofía estoica, entre otras.

Pero su contribución definitiva se desarrolló en el terreno poco estudiado aún en España de la lengua indoeuropea y su contenido filosófico. Fue además pionero en el estudio de los sistemas materialistas de la India antigua y contribuyó al análisis de las relaciones del pensamiento griego y el indio. Dio a conocer en castellano mediante traducciones directas diversas composiciones poéticas sánscritas de tema amoroso y realizó extensos trabajos de hermenéutica sobre los Vedas y otros textos afines.

El Instituto de Indología —del que el Dr. Martín Sevilla fue miembro destacado— quiere sumarse al dolor de su familia y dejar constancia de su gran aprecio tanto al académico como al hombre.

lunes, 14 de enero de 2019

LA TORRE QUE DESAFÍA AL MAR, FERNANDEZ CAAMAÑO ABRE FUEGO
















La estela grabada a los pies del milenario faro de Hércules que lo vincula con los romanos no indica expresamente que el arquitecto lusitano Augusto Gaio Sevius Lupus lo levantase ya que tan solo menciona que se está realizando una ofrenda al dios Marte, no una edificación.

EL IDEAL GALLEGO

Este milenario faro levantado a orillas del mar en un promontorio  agreste que se yergue en la parte más saliente de la ciudad, desafiando al mar, es una obra quizás realizada por los fenicios y asignada a los romanos por la estela grabada en la piedra al pie de la misma, en el interior de una caseta, obra del hermano de Giannini en 1804. 

Pese a todo lo escrito y dicho, queda por conocer cuanto hay de cierto y cuanto de misterio sobre nuestra Torre, en pie después de tantas centurias y sucesos acaecidos a lo largo de la Historia de la Humanidad.

Cientos de escritores, desde lo más remoto de la historia, cuentan su versión sobre el faro, unas llenas de mitología y otras con algo de razón, pero de todas ellas conviene recoger la mejor literaria y hacer un rompecabezas que nos lleve a la procura de la precisa luz que tanto necesita el conocimiento real de la historia del milenario faro. 
Sobre este monumento se puede decir y razonar mucho, y no estaríamos de acuerdo sobre su fundación.

Por lo tanto es preciso analizar con un trabajo serio lo antiguo que es la Torre, sin poner de antemano que pertenece a época romana, solo por la leyenda allí grabada. El faro de Hércules es más.
 
La Columna de Hércules se pierde en la noche de los tiempos. Fue levantada posiblemente por los fenicios en la península que lleva su nombre; ese rocoso promontorio que cae al mar es una fenomenal atalaya para la vigilancia costera y seguridad en el mar. Su altura actual es de 58 metros y su última reforma fue realizada por José Giannini en 1804.

Su hermano, entre 1788 y 1790, lleva a cabo la colosal obra de reconstrucción del faro. Es Eustaquio Giannini Bentallol el que da la forma que hoy en día se puede contemplar.

Esta columna fue otorgada a la época romana por la estela grabada, aunque lo probable es que los romanos solo hiciesen en ella alguna obra o reforma de mayor o menor interés para mantenerla en condiciones, y que sirviese como mirador para seguridad de los ocupantes de aquel pequeño burgo, que se asentaba sobre la roca y que bautizaron el lugar como Portus Magnus Adrobicum

Instalaron su cuartel general y demás instalaciones en alguna parte de la zona alta de la ciudad y el puerto en la parte baja, en la Pescadería.

Para conocer la historia de este faro es preciso ahondar en las raíces de la misma y se hallan suficientes referencias en las invasiones de Irlanda, en el libro “Levor Gabála”. Por su lado, Estrabón, nos cuenta que “antes únicamente los fenicios hacían este comercio, traficaban con estaño. Y navegaban desde Gades, ocultando la ruta a todos los demás traficantes”.

Si tenemos en cuenta las plazas fuertes levantadas por los romanos en la antigua Galicia, vemos que Astúrica (Astorga), Brácara (Braga), y Lucus Augusta, (Lugo) eran los centros comerciales y sociales más importantes de aquel tiempo. 
Lo probable es que los romanos solo hiciesen en ella alguna obra o reforma de mayor o menor interés para mantenerla en condiciones, y que sirviese como mirador 


Por otro lado las poblaciones que estaban cerca de la costa casi desaparecen, por el nuevo estilo de vida impuesto por el invasor. A ello se añaden los problemas que aquel vasto imperio acarreaba.

Como se iban a gastar denarios en la procura de una columna que a los romanos nada les beneficiaba, ya que los emperadores estaban más pendientes en la recaudación de tributos, que en su dispendio. 

Así tenemos en la primera y segunda centuria, gobernaron el imperio con desigual fortuna: Nerva entre el 96 y el 98; Trajano, del 98 al 117; Adriano, del 117 al 138; Antonino Pío, del 138 al 161; Marco Aurelio, del 161 al 180, y Cómodo del 180 al 192. 
Ninguno de ellos pudo levantar la Torre por los graves problemas internos que tenían en el Imperio, tanto de índole militar, económica y social. A medida que crecía el mismo en sus límites, en esa misma proporción aumentaban los quebraderos de cabeza para los césares.

Lo más probable es que Lupus, recibiese el encargo para hacer un tributo reconocido en alguno de los césares romanos, y en tal honor levantase un ara romana, la que dedica al dios Marte. 

Cumpliendo lo prometido, según reza aquella inscripción, en pago de algún favor recibido, y que nada tenga que ver con el levantamiento de aquella columna milenaria.

Es decir, que cuando Lupus hace esto, la Torre ya estaba en pie y que, él, sólo hizo lo que le mandaron. Grabar en la roca aquella estela, por circunstancias de algo recibido a cambio; pero al mismo tempo Lupus debió quedar impresionado de la magnitud de aquella obra, y en el fondo es posible que hiciese la ofrenda a Marte, pensando en que algún día, también él pudiera hacer tales obras.

En los cinco siglos que duró la dominación romana en Galicia, apenas en este tiempo se nombra a Adrobicum y Brigantia. Tampoco hay constancia de que los romanos levantasen semejante obra. Solo queda la estela allí grabada, la cual viene a decir:

MARTI AUG. SARC.G. SEVIVS LVPVS ARCHITECTVS AEMINIENSIS LVSITANOS. EX. V. (“Consagrada a Marte Augusto. Gaio Sevius Lupus. Arquitecto aeminiensis lusitano. Cumpliendo lo prometido”).

Lo que no se sabe es a que promesa se está refiriendo, si es sólo a la estela romana o sí también afecta a la Torre.

viernes, 11 de enero de 2019

LA TORRE DE PISA SE VA ENDEREZANDO














LA TORRE DE PISA SE ENDEREZA: ASÍ SE HA EVITADO UN POSIBLE DERRUMBE.

DIARIO EL ESPAÑOL

¿Qué mejor que esta noticia que se convierte en alegoria perfecta para describir el frenazo y marcha atrás de los paracaidistas de Cantoblanco?

Atrás quedaron los tiempos en que jubilosos engarzaban peplum tras peplum para intoxicar a la opinión pública e incluso engañar a algún incauto especialista en la materia histórico- arqueológica.

Y hablando de Pisa viene como anillo al dedo el reciente trabajo de Pisa que no Pisón porque en él se percibe la cautela, el tiento y sobre todo la contención de los éxtasis romanistas hasta hace poco desbocados.

DIALNET

Red viaria en asturiasde las vías romanas del oro a los caminos medievales

  • Autores: Pedro Pisa Menéndez
  • Directores de la Tesis: Angel R. Vidal Valdés de Miranda (codir. tes.), Celestino González Nicieza (codir. tes.)
  • Lectura: En la Universidad de Oviedo ( España ) en 2015
  • Idioma: español
  • Materias:
  • Resumen
    • El estudio de la red viaria romana en Asturias siempre ha sufrido un relativo retraso con respecto a otras áreas de Hispania. Algunos son los factores básicos que han dificultado esta investigación: la no mención de ninguna ruta asturiana en el conocido como Itinerario de Antonino y la no conservación de ningún miliario ni de ningún puente de factura romana reconocida. De esto se podría concluir la escasa romanización del territorio regional.
      Sin embargo, las labores arqueológicas de los últimos años han comenzado a cambiar esta visión: La muralla y los diversos restos de Gijón y su entorno, la aparición de diversas villae y castros muy romanizados y, en los últimos tiempos, el descubrimiento de varios campamentos romanos de altura. Por otro lado estos elementos no suponen, hasta el momento, que se pueda afirmar la existencia de ninguna gran urbe en la región.
      Pero existe un elemento que si manifiesta una gran presencia romana en la región y que ha sido relativamente poco investigado, se trata de la minería que llenó de restos de explotaciones auríferas la Asturias occidental. Será por tanto estas minas, las que usaremos como "guía" para localizar y definir el trazado de la vía que articulaba esta zona de la región y la comunicaba con Lugo (Lucus Augusti), la ciudad más importante del norte de Galicia.
      Para esta investigación realizaremos un recorrido cronológico inverso, estudiando y definiendo primero la red de caminos medievales. Los "caminos reales" que recorrían la región, al menos desde que, en la Baja Edad Media las Polas y las parroquias territoriales definieron una estructura que llego casi invariable al siglo XIX.. Este estudio se basó en una intensa labor de campo a la búsqueda de la "tradición oral", elemento básico a la hora de definir trazados, refrendados en sus caso por fuentes documentales que abarcan desde la diplomática medieval hasta los diccionarios geográficos decimonónicos. En cuanto a la cartografía fueron básicos los datos recogidos en el siglo XVIII para elaborar el Mapa de Tomás López y las labores más antiguas realizadas en Asturias por el Instituto Geográfico Nacional desde los años 30 del siglo XX. Toda esta red se cartografía en un plano general de Asturias a escala 1:100.000 señalando los elementos viarios más singulares como puentes, barcas, hospitales, capillas, malaterías y ventas.
      De entre los principales ejes de esta red medieval, destacaba el conocido como "Camino Real de Galicia", que desde Oviedo conducía a Lugo pasando por Tineo, Pola de Allande y Grandas de Salime. En los últimos años esta ruta ha sido rehabilitada y protegida, pasando a conocerse como "Camino Primitivo de Santiago".
      En torno a este eje, pero con diversas variantes, se ha identificado la vía que conectaba Lucus Augusti con Flavium Avia, población romana que estaría situada en la desembocadura del Nalón en el entorno de Santianes de Pravia. En tramos intermedios se pueden localizar, gracias a las últimas excavaciones en el Chao Samartin, las poblaciones romanas de Burou (A Proba de Burón, Fonsagrada, Lugo) y Ocela (Chao Samartín, Grandas de Salime, Asturias).
      En el anejo cartográfico se define todo el trazado de la vía a escala 1:25.000 señalando también su relación directa con a las minas, sobre todo en el tramo Borres - Puerto del Palo - Valledor. Algunos tramos resultan de especial interés como el trazado en torno a Paradavella, el paso del Navia por el antiguo puente de Leyrado y el "Camino de los Moros", el trazado de la "Antigua de los romanos" desde el Puerto del Palo hasta el Alto de Chavadoira o el trazado de la vía por la Sierra de Tineo desde la Venta de Piedratecha hasta la Venta de las Gallinas.
      Esta vía sería el eje vertebrador de las actividades mineras, y a ella se unirían diversos ramales que comunicaban con otras áreas cercanas, como las de Navelgas - Naraval y el valle del Esva, la de la cuenca del río Arganza, el valle de Las Montañas, la zona de Salas y el valle de Ibias.
  • EL COMENTARIO

Dice así en su primer párrafo: ``El estudio de la red viaria romana en Asturias siempre ha sufrido un relativo retraso con respecto a otras áreas de Hispania. Algunos son los factores básicos que han dificultado esta investigación: la no mención de ninguna ruta asturiana en el conocido como Itinerario de Antonino y la no conservación de ningún miliario ni de ningún puente de factura romana reconocida. De esto se podría concluir la escasa romanización del territorio regional.''

Naturalmente señor Pisa, ya sabe Vd ese dicho de ``blanco y en botella leche'' efectivamente, no se menciona ninguna ruta asturiana en el itinerario de Antonino, por algo será; no se conserva ningún miliario, por algo será, aunque en otra de sus jocosas ocurrencias -como la del maíz cultivado por los astures en la Carisa-los paracaidistas de Cantoblanco llegaron a afirmar que es que en Asturias se hacían de madera de ocalito pues la madera del país es de sobra conocida su resistencia a las inclemencias del tiempo y al paso del mismo. Por último también reconoce  que no existe ningún puente de factura romana reconocida , por algo será, aunque no hace mucho la secta de Cantoblanco porfiaba con el puente romano de Cangas de Onís levantado en tiempos de Alfonso XI.

A continuación y tras el reconocimiento de la situación científica yo diría que a regañadientes pero que es inapelable en base a los restos encontrados  hasta la fecha quiere dar una ``de arena'' y dice así:

``Sin embargo, las labores arqueológicas de los últimos años han comenzado a cambiar esta visión: La muralla y los diversos restos de Gijón y su entorno, la aparición de diversas villae y castros muy romanizados y, en los últimos tiempos, el descubrimiento de varios campamentos romanos de altura. Por otro lado estos elementos no suponen, hasta el momento, que se pueda afirmar la existencia de ninguna gran urbe en la región.''

Estimado señor Pisa como es Vd un hombre razonable a tenor de lo que desprenden  sus escritos voy a explicarle lo siguiente: A- que la directora de Gijón Proyecto de Arqueología conocida por su enfermiza romanofilia declaró que la muralla de Gijón no era de época romana sino de la época de la Corona Castellana y que estaba completamente segura de ello porque si las torres eran así y y de la otra manera. Y para eso está la hemeroteca del venerable decano de la prensa asturiana el diario El Comercio de Gijón ahí puede vd leer sus delirantes declaraciones. B que dos arqueólogos de primer nivel en un brillante trabajo titulado : ``Consideraciones en torno a la historia de Gijón en la Edad Antigua'' han refutado por completo las propagandísticas conclusiones del fracasado ``Gijón proyecto de Arqueología'' made in Cantoblanco versus FSA-PSOE pero que en realidad su ideólogo había sido el alcalde franquista Ignacio Betrand que quería ennoblecer a toda costa la historia de la ciudad en el marco del vertiginoso crecimiento ocurrido durante el desarrollismo de los años 60-70.

Por lo tanto de éste su segundo párrafo analizado  sólo podemos admitir la existencia de unas villae de tercer rango, pequeñas, muy atomizadas, en modo alguno comparables a las de la Meseta Norte tan siquiera -véase la de la Olmeda por ejemplo- y no vamos ya a cotejarlas con las de la Betica o el Mediterráneo. Por último señalarle que los campamentos romanos de altura en efecto son lo mas monumental que nos ha legado Roma en virtud al esfuerzo bélico que necesitó para someter la región y no está de mas recordar que la U.A.M. mediante sus paracaidistas durante mucho tiempo intentó colar la idea de que no habían existido las Guerras Cántabras sino una especie de teatro laudatorio para realzar la figura de Octaviano. Por último admite Vd el rejón mas doloroso que han sufrido -los paracaidistas- tras innumerables e infructuosos intentos, el último reciéntemente en la astracanada  megaoperación de Lucus Asturum y titulada:``Cuadra a la vista'', que no es otro que la admisión de que no son capaces de encontrar ninguna ciudad romana en Asturias a diferencia de en el resto de España.

A continuación analiza el tema minero de forma bastante completa y es que en realidad Roma vino aquí a expoliar los recursos naturales y humanos con gran rapacidad y a cambio prácticamente no dejó estructuras ni siquiera una romanización efectiva teniendo ésta que realizarse tardíamente en el marco político del reino asturiano.

PROSIGAMOS

   https://www.academia.edu/37636952/Red_viaria_en_Asturias_de_las_v%C3%ADas_romanas_del_oro_a_los_caminos_medievales

Escribe vd lo siguiente en la página 16: que Manuel Durán, ingeniero gallego, estudió numerosos puentes antiguos de España, de otros países  de Europa y de África y de su estudio concluye la naturaleza romana de 35 puentes de Hispania tras analizarlos exhaustivamente y por contra desecha a otros que tradicionalmente se consideraban como romanos y entre ellos el siempre discutido Puente de Colloto en Asturias al que se refiere en la página 251. Por algo será..............


En cuanto a las Vías Romanas y en atención a la deferencia, respeto y admiración que veo que profesa al señor Moreno Gallo decirle que éste señor  las niega todas en Asturias pues ha negado la Vía de la Mesa y la de la Carisa que son las principales. Y si el Itinerario de Antonino las silencia y el mayor experto en la materia las niega..........entonces volvemos a lo mismo estimado amigo: blanco y en botella leche.

En la página 35 declara Vd:``En cuanto al estudio específico de vías romanas ya hemos señalado la ausencia en Asturias de miliarios, puentes u otros restos que faciliten su investigación.''

Si Vd me lo permite -me da la risa ahora que escribo- leyéndole a Vd ¡¡¡Es que no hay nada¡¡ pero no lo digo yo, sino Vd; es algo asombroso, no hay nada de nada.

Veo que es Vd una persona honrada y bienintencionada por lo que le alerto que la referencia que Vd señala en la página 36 sobre la Tabula Imperii Romani autoría de  Fdez Ochoa es pura ciencia  ficción que es el campo en el que mejor se mueve esta señora  y le recomendaría que la cotejara con el señor Moreno Gallo indudable autoridad en la materia como Vd mismo reconoce y como atestigua la concesión de la Frontinus Medail.

La exposición ``Astures'' ,estimado señor, de 1995 y a la que Vd hace referencia fue un auténtico escándalo, otro peplum  mas de su lista interminable y algún especialista apuntó en su momento que para ilustrarla se trajeron elementos nada menos que ¡¡¡¡de la Bética y de Cataluña¡¡¡.

Apunta Vd bien al equiparar las pretendidas vias romanas trasmontanas como ``secundarias`` o bajo el epígrafe de ``probables'' que no dista mucho del de ``improbables'' porque desde luego que no están probadas de ninguna manera y le repito el señor Moreno Gallo las niega todas a pesar de que incluso con malas artes intentaron tenderle una pequeña trampa con la que gozamos al ponerla él al descubierto.

La cuestión quedaría así:  A -Vías romanas en la provincia de León: Principales y documentadas.B Vías romanas en la provincia de Asturias ¿Secundarias? y sin ningún tipo de documentación.