LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

miércoles, 21 de agosto de 2019

DE COMO ALICIA CANTO DE GREGORIO RIDICULIZÓ AL GIJÓN ROMANO
























Alicia María Canto y de Gregorio (La Habana23 de abril de 1949), conocida como Alicia M. Canto, es una arqueóloga y epigrafista española. En 2011 fue nombrada académica correspondiente de la Real Academia de la Historia.1

https://terraeantiqvae.com/group/hispaniaromana/forum/topics/hallan-en-gijon-una-silla?page=1&commentId=2043782%3AComment%3A54277&x=1#2043782Comment54277


La mare de Déu...

Pues Él me perdone, porque, aunque habrá que esperar a los resultados del C-14, de momento la "silla romana" me suena más al típico "sillón frailero" (como éste o éste, algo más elaborado pero con las clásicas varillitas en la espalda). ¿No será un sillón monjil, del convento en cuestión?

Comentaré sólo, pues, en atención a algún lector desprevenido, que "anaerobio" es algo que no se debe decir de un "ambiente", como venía en las noticias de ayer, pues se trata de un adjetivo sólo aplicable a los seres u organismos vivos que pueden vivir sin oxígeno (DRAE), como ya lo indica la partícula –bio a su final: "vida sin oxígeno".

Cosa que, obviamente, no le puede ocurrir al agua en la que tan escuálidos (pero a la vez tan nutritivos) desechos se encontraron. Desechos al parecer "trascendentales para la historia de Gijón" (según leo ahora, nunca me había planteado el papel que sillas, cubos de pozo, escudillas de madera y sandalias podían jugar dentro de la historia de una ciudad).

Volviendo a "anaerobio", sería pues más correcto usar “anóxico”. Aunque la RAE (como en tantos temas) sólo se ha planteado “anoxia”, el adjetivo correspondiente se usa habitualmente en medios científicos, y precisamente para "ambientes" o "medios" (aquí y aquí un par de ejemplos; por cierto que en medios acuáticos es la proliferación bacteriana la que devora lo orgánico, y el oxígeno presente).

Trastos inservibles conservados entre agua y lodos, dicho sea de paso las mismas condiciones que el reciente "trono" de Herculano, que no se encontró "momificado" entre lavas, sino completamente sumergido en el nivel freático y sus fangos, como se puede seguir en el vídeo que ayer nos recordaba José Luis Santos.

Los hallazgos de muchas clases de objetos de madera no son tan raros como estas noticias transmiten. A bote pronto, los egipcios de cualquier época, e incluso europeos más antiguos que Roma, de yacimientos palustres, hallstátticos… dejando aparte muchos botes y barcos aquí y allá, prerromanos y romanos que todos recordaremos, en Londres se acaba de hacer público el hallazgo de una plataforma completa de madera, según el C-14 nada menos que de hacia 4.000 a.C. (noticia de ayer 15-8-2009).

Pero, por ceñirnos a España, uno de los ejemplos romanos más soberbios es la famosa rueda de 25 cangilones de las minas de Riotinto, conservada en el Museo de Huelva, que es la mejor de las 40 que se encontraron y conservaba el 95% de sus maderas originales (en estos casos en compartimentos-estanco gracias a los derrumbes de las galerías). Por cierto que puede verse ahora online este espléndido estudio de Reyes Ojeda, del IAPH (en Cuadernos de PH XVIII, Sevilla, 2006, 11-39), con impactantes fotos sobre tan imponente pieza, realizada casi íntegramente en madera (conserva hasta los numerales romanos en sus radios), y de otras parecidas, todas ellas similares a su vez a otras romanas de España, Rumanía, Gran Bretaña, Ostia y otros lugares, que ha sido recientemente fechada por C-14 en post 100-210 cal AD (ibid. págs. 13 y 28). Y no es más que la mejor de un amplio grupo, como esta otra, en preciosa foto de época que no me resisto a poner:


















Hallazgo de otra de las ruedas mineras de Riotinto. Foto referencia A-3/277/Bodenham. "Corta Filón Norte". Archivo Fundación Riotinto (en Reyes Ojeda cit., 2006, fig. 6)

En fin, seguiría con otros temas planteados, pero será mejor dejarlo aquí, no vayan a malinterpretarse estas observaciones, que son meras discrepancias profesionales. Todo anécdotas de un tórrido verano...

Me doy cuenta ahora de que faltaba poner una imagen general de los restos de la silla-sillón:
















Por lo demás, DLH, todas las ciudades hispanorromanas «de "primerísimo nivel" y con alto poder de decisión política en un amplio territorio», dejando aparte lo legal y estatutariamente incompatible de estar muy romanizado y a la vez tener capacidad de "decisión política sobre un amplio territorio" (siempre que tengamos presente la estructura y funcionamiento interno de las provincias del Imperio Romano), sabemos al menos cómo se llamaban, y en ellas se han ido encontrando a lo largo de siglos, por ejemplo, un número amplio y significativo de inscripciones, para empezar alguna/s que prueben el estatuto municipal o colonial (únicos posibles en ciudades romanas), tales como menciones del ordo decurionum, la res publica, algún duoviraedilis... o bien homenajes cívicos a sucesivos emperadores, o a ciudadanos beneméritos, etc.

La realidad es que Gijón cuenta por el momento con sólo 12 inscripciones de época romana, de las que sólo 4 tienen más de una palabra completa: Una es funeraria, dos son religiosas, más la famosa dedicación a Augusto del Cabo de Torres, que seguro no es una dedicación ciudadana (gran debate sobre ella en este post de febrero pasado).

Para hacerse una idea de lo que esto supone en términos de importancia real, recordaré que la única capital administrativo-jurídica de los Astures conocida y citada en las fuentes romanasAsturica Augusta (Astorga, LE), cuenta actualmente con 204 inscripciones, 3/4 partes de relativamente buena calidad, la mayoría votivas (de gobernadores, funcionarios o militares), o funerarias, con muy escasa presencia de antropónimos indígenas. Pues, incluso con todo ello, ni siquiera Asturica tiene probada su condición municipal o colonial; sólo algunos han aducido el supuesto duovir "Lépido" de las famosas tablillas de barro itinerarias, tres de las cuales son falsas y la única más verosímil, la 2, está interpolada, precisamente con la mención del duovir (sobre ellas se puede ver este comentario).

Claro que por allá parece que no se presta mucha atención a este tipo de "detalles" (como tampoco las autoridades culturales centrales), pues las tablillas están (o estaban) tranquilamente expuestas como indiscutidas, y sin ninguna advertencia al público, en el Museo de Oviedo, como parte de la exposición de la también inexistente "Vía de la Plata desde Sevilla hasta Gijón" (tal como se comentaba en este post del pasado marzo (con foto del panel en cuestión).

Así que, concluímos, "todo vale", siempre que no se entre en el fondo de casi cada afirmación. Una tarea, por otro lado, siempre tediosa, muchas veces incomprendida, e incómoda para el que la tiene que hacer, y a veces hasta contraproducente y con efectos perversos.


EL COMENTARIO

Al final la dichosa silla como de costumbre y una vez efectuadas las pruebas reglamentarias de carbono 14 resultó no ser de la época romana sino altomedieval. Otro peplum mas tocado y hundido. 





















LOS SILOS ISLÁMICOS NORTEAFRICANOS DE MADRID



















LOS SILOS ISLÁMICOS SON LOS AUTÉNTICOS TESTIGOS DEL MADRID NORTEAFRICANO Y ÁRABE

http://madridarabe.es/2014/07/01/los-silos-islamicos-de-madrid/


Los vestigios del Madrid musulmán no se reducen a la muralla o a la atalaya islámica. Tampoco a los utensilios y cerámicas que se exponen en el Museo de los Orígenes de Madrid. Existe un cuarto elemento histórico que da testimonio de aquel pequeño núcleo fortificado llamado Mayrit. Son los silos y pozos islámicos repartidos por el centro histórico que descubren aspectos de la vida cotidiana de los primeros madrileños.

Construidos entre los siglos IX y XI, los silos son fosas excavadas en el suelo con una profundidad de entre cincuenta centímetros y seis metros. En los tiempos del Madrid árabe, los silos eran empleados como un depósito subterráneo de alimentos, una especie de almacén con temperatura estable y a salvo de depredadores en el que guardar excedentes alimenticios, cereales, ollas, platos, candiles y jarras.
Situados en locales próximos a viviendas, patios y corrales, tenían un carácter comunal ya que eran compartidos por familias y vecinos. No obstante, su vida útil fue apagándose con la llegada de los cristianos. «Se rellenaban de basura que es lo que encontramos los arqueólogos cuando los excavamos», afirma el arqueólogo Salvador Quero, que ha participado en el hallazgo de numerosos silos.













Con todo, este cajón de sastre musulmán no es propio de la cultura islámica. Los silos existen desde la prehistoria si bien, como sucedió con los hammamsu apogeo se experimentó bajo la época musulmana. De forma circular, tenían las paredes desnudas y estaban rematados generalmente por una cubierta de madera. Fuentes de la época hablan de que la comida podría llegar a permanecer hasta cien años almacenada en perfectas condiciones!









EL CENTRO HISTÓRICO DE MADRID ESTÁ REPLETO DE SILOS ISLÁMICOS NORTEAFRICANOS

Su importancia va más allá de ser unos simples pozos. Son testigos de la vida cotidiana de los primeros ciudadanos de Mayrit. Almacenados en los silos islámicos, se han rescatado del olvido una gran cantidad de cerámicas que dan cuenta del verdadero pasado de la ciudad. Una parte se exhiben en el Museo de los Orígenes, donde precisamente se han encontrado hasta 45 silos de la época en lo que fue el arrabal musulmán de la ciudad tras la conquista de Alfonso VI en 1085. Pero en Madrid hay muchos más.
Más de 270 pozos islámicos han sido encontrados en 23 excavaciones arqueológicas en Madrid, la mayoría en el entorno del barrio de la Morería (Cava Baja, Plaza de los Carros, Vistillas)  y en las inmediaciones de viejo Alcázar árabe (Plaza de Oriente y Cuesta de la Vega).

De hecho, el número de obras que se han tenido que parar en el casco antiguo por la aparición de silos en los estratos más inferiores es considerable. Sin embargo, tras ser documentados la mayoría han vuelto a quedar enterrados, ajenos a la memoria de los madrileños. Tan solo se pueden contemplar algunos en la Plaza de Ramales, cubiertos por un cristal que está sucio en la mayoría de las ocasiones, lo que impide observar bien «estos vestigios de la presencia árabe en Madrid», añade el arqueólogo.

A falta de muros, suelos y patios que atestigüen el pasado árabe de Madrid, estos depósitos y pozos son hasta el momento el único testimonio del auténtico poblamiento andalusí de Madrid, es decir, de su origen árabe.


martes, 20 de agosto de 2019

LA BANDERA DE MADRID TIENE UN ORIGEN ISLÁMICO

















http://madridarabe.es/2016/11/14/la-huella-arabe-en-los-simbolos-de-madrid/


LA HUELLA ÁRABE EN    

                   LOS 

SÍMBOLOS DE MADRID 

Reyes, sacerdotes y alcaldes se esforzaron durante siglos en ocultar toda huella que evidencie el origen árabe de la ciudad. Y casi lo consiguieron. Hoy más que nunca es preciso dar a conocer ese pasado y explicar que la creación de los primeros símbolos de la villa está estrechamente vinculada a los tiempos de Mayrit: el escudo y el primer lema de Madrid así como la bandera de la región.
Pocos elementos existen más castizos que la popular osa que figura en el escudo de la villa. Aunque no muchos conocen su verdadera historia. La primera vez que aparece esta osa se remonta al año 1212 en la batalla de Navas de Tolosa. Alfonso VIII de Castilla reclamó en aldeas y ciudades hombres para luchar en tan crucial batalla contra el imperio almohade. Y Madrid atendió su ruego.




La Osa y las estrellas, símbolos de Madrid
Un grupo de soldados de Madrid se unió a sus huestes portando un estandarte. En él aparecía una osa a cuatro patas con siete estrellas dibujadas en su lomo y paciendo en el pasto verde. Es la primera vez que aparecen dichos símbolos (durante una incursión castellana contra la taifa de Murcia en 1211 se hace una breve mención). Y se les vincula a la importancia que tuvo la astronomía bajo el dominio islámico de Madrid. En concreto, a la constelación de la Osa Mayor, fácilmente visible debido a la gran calidad del cielo en aquella época.
Primer escudo de Madrid, uno de los símbolos de la ciudad
Y es que fue aquí donde se fundó la primera escuela de astronomía de Al Andalus. Maslama al-Mayriti, el primer madrileño ilustre de la ciudad, fue su creador. De ahí la osa y las siete estrellas que rodean el escudo de Madrid.
Previamente, existe un emblema de Madrid que representa un piedra de pedernal sumergida parcialmente en agua. Dos eslabones la sujetan mientras saltan unas chispas. Este escudo es previo al año 1200. Sea como fuere, el pedernal es la piedra con la que se construyó la muralla árabe de Madrid. Y qué decir del agua, cuya importancia fue vital como así acreditaron los musulmanes. Ellos aprovecharon la riqueza acuífera de la villa para disponer de un sistema de suministro de agua único en Al Andalus.
Primer emblema de Madrid, uno de los símbolos de la ciudad

Historia árabe en el escudo y la bandera de Madrid

Más importante aún es el lema que le acompaña. «Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son, este es mi emblema y blasón»De su lectura se entiende que los árabes edificaron la primitiva ciudad sobre un lugar rico en acuíferos y arroyos. Porque Madrid esta situado sobre un acuífero terciario de gran extensión y mucho espesor. Además, discurría el arroyo de San Pedro por la actual calle Segovia. Y también el arroyo del Arenal en la calle del mismo hombre. A ello hay que sumarle el río Manzanares.
Ahora bien, más llamativa es la segunda frase. Cuenta la leyenda que por las noches, los cristianos lanzaban flechas contra la muralla de la Al-Mudayna. Pero era tan robusta que al chocar con la piedra, saltaban chispas dando la impresión de que los muros eran de fuego.
Primer lema de Madrid, uno de los símbolos de la ciudad
Ese lema es un icono de Madrid desde los años ochenta. En plena movida madrileña, Alberto Corazón dibujó un mural en la plaza de Puerta Cerrada, que recuerda el lema y el escudo olvidados. Hoy es uno de los símbolos de la villa. Esta imagen llegó a ser portada de la prestigiosa revista Newsweek en un reportaje que dedicó a la ciudad.
Cierra el círculo la bandera de la región. Aunque reciente, también incluye las siete estrellas que simboliza la constelación de la Osa Mayor. Un recuerdo al antiguo concejo madrileño medieval. Todos son símbolos castizos de Madrid. Y ninguno se explica sin Mayrit, sin sus primeros habitantes, sin los árabes.

SAN ISIDRO EL PATRÓN DE MADRID FUE UN SANTÓN MUSULMÁN

























MADRIDÁRABE.ES


 San Isidro nació en los últimos años del dominio islámico de Madrid en 1082. Lo que significa que este santo vivió bajo la influencia social, cultural y religiosa del Islam. Este panorama, unido a su historia tan mística como legendaria, al origen de su nombre, a su posición social y a su presentación en sociedad hecha por Felipe II en el siglo XVI, unos 400 años después de su muerte, hacen dudar a muchos de la cristiandad del santo.  Lo que ha llevado a expertos y arabistas a plantear la teoría de que no fue más bien un santo católico. Fue un santón musulmán, un wali (el protector).

























Matilde Fernández, investigadora del CSIC, formuló esta teoría a finales del siglo pasado. Ella lo define como un personaje histórico, cuya vida se dio a conocer un siglo después de su muerte a través de la tradición oral. Con unas características poco cristianas para la época. Y al que se le atribuyen más milagros casi que a Jesucristo.  Así, la doctora construyó un relato para el patrón de Madrid, de quien ve muchos elementos musulmanes.

Un santo de rasgos islámicos

Su trabajo se centra en el primer documento escrito de la vida del santo, el Códice Juan Diácono del siglo XIII (abajo). En el mismo se atribuye una santidad a un personaje humilde y sencillo. Sin embargo, en aquella época el estado de santidad se revelaba y asociaba a religiosos o nobles.  Y además, San Isidro estaba casado y era laico,  características poco comunes en los santos de su tiempo.  Es junto a su mujer, Santa María de la Cabeza, uno de los pocos casos de matrimonios de santos católicos.


Como labriego, sus milagros están más asociados a aspectos de naturaleza agrícola que a estados de misticismo o revelación. Y este hecho es característico de personajes bereberes o amazigh. Conocidos como santones musulmanes, a pesar de que el Islam no admite este tipo de figuras, eran capaces de realizar «hechos extraordinarios».  Es aquí donde la investigadora traza un paralelismo entre esta tradición norteafricana y la vida del santo agricultor.
Otro detalle a tener en cuenta es su nombre. Isidro no es más que la castellanización del magrebí Driss, como sostiene Cristina Segura,  catedrática de Historia Medieval de la Complutense. Más dudas genera el lugar donde vivió, La Morería.  Aquí se trasladaron los musulmanes tras la conquista de la ciudad por Alfonso VI. Se antoja cuanto menos extraño que una familia mozárabe residiera en el arrabal musulmán. Además, no existía población autóctona cuando se fundó Mayrit, ni está documentada la presencia de mozárabes durante el dominio andalusí.
























Un santo para la Reconquista

Es cuanto menos curioso el momento en que su figura cobra relevancia en la cultura popular madrileña. Cuando Felipe II traslada la capitalidad a Madrid en 1569. Entonces el santo se convierte en el icono cristiano de la nueva capital imperial, epicentro del catolicismo en la Contrarreforma. Se le insufla entonces más religiosidad al santo, para legitimar aun más si cabe su figura ante los fieles.


















Como ejemplo, el Códice hallado en la Iglesia de San Andrés (arriba) recoge tan solo cinco milagros. Pero más adelante, la tradición oral le atribuye hasta 400 más. Destaca el milagro póstumo de guiar a las tropas cristianas en la victoria de Navas de Tolosa contra los musulmanes. Ello reforzaba al santo como icono de la Reconquista.  Y así es  base a estos argumentos cuando en el 1622 se produce su canonización, patrocinada por la Corona.
Sea como fuere, las costumbre de cristianos y musulmanes diferían muy poco en aquella época.  Y para muchos, más allá de las dudas , San Isidro es un personaje legendario que cumple la función de un santo en un momento de la historia en el que su figura representaba la conciliación entre las culturas árabe y cristiana.
San Isidro, patrón Madrid

MADRID NORTEAFRICANO, LA PUERTA DE BAB AL NADUR














El nombre de la puerta de Balnadú cercana a la plaza de Isabel II, vendría del árabe "bab al nadur" que significaría puerta de las Atalayas por estar cercana a varios puestos defensivos d la ciudad de #Mayrit. entre ellos la torre de los Hueso en la plaza de oriente #MadridMayrit

miércoles, 14 de agosto de 2019

ESCOCIA, NACIÓN Y RAZÓN
























CSIC Congreso Superior de Investigaciones Científicas


Autoría

Luis Moreno
Doctor en Ciencias Sociales y Honorary Fellow por la Universidad de Edimburgo, es Profesor de Investigación en el Instituto de Políticas y Bienes Públicos (CSIC). Ha desarrollado su actividad investigadora y docente en diversas universidades europeas y norteamericanas. Sus principales líneas de interés científico son: (a) la dimensión territorial del poder (Europeización, federalismo, nacionalismo) y (b) las políticas sociales y el Estado del Bienestar. Ambas las ha estudiado desde una perspectiva comparada.

Sumario

I. Del imperio romano al imperio británico.
II. La irrupción del nacionalismo político en el siglo XX (1900-1970).
III. El referéndun por la devolución y la reaccion centralista (1970-1992)
IV. Los trabajos y los días del Sísifo autonomista escocés (1992-)
Apéndice, bibliografía, índice de materias, relación de ilustraciones y cuadros


Escocia, nación y razón: dos milenios de política y sociedad


Página 7 del Imperio Romano al Imperio Británico.



















EL COMENTARIO

Aunque estoy muy de acuerdo con las apreciaciones del Dr Luis Moreno resulta inadmisible que situé a Cántabros y Astures en las regiones del área mediterránea.