LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

viernes, 31 de julio de 2015

LOS TURISTAS NOS AVALAN, PASIÓN POR LOS MUSEOS

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ASTURIAS






PASIÓN POR LOS MUSEOS



Este verano he pasado unos días en Asturias. Mi hotel estaba en Oviedo, la capital del Principado, ciudad tranquila y de un tamaño apropiado para caminar por sus calles. Así, caminando, detrás de su emblemática catedral, tropecé con el Museo Arqueológico de Asturias.
Es un museo sencillo, del que como os podéis imaginar me interesé especialmente por la parte dedicada al periodo romano. Los romanos tardaron en conquistar este territorio: será Augusto quien, después de resolver sus problemas internos en Roma, tendrá como uno de sus objetivos cerrar la romanización de Hispania tomando este territorio poblado por gentes de las que sabemos bastante poco: cántabros y astures son denominaciones muy generales para definir a un conglomerado de tribus que debían hablar lenguas parecidas, desconocidas para nosotros (estas tribus eran analfabetas).
Augusto intervino personalmente en los primeros años de esta campaña, que dirigió hacia el año 25 a.C. Pero la conquista fue más dura de lo que parecía a simple vista y se vio obligado a dejarla en manos de sus lugartenientes, que la completaron hacia el año 19 a.C. En ese momento toda Hispania ya podía decirse que por primera y última vez en la historia estaba dominada por un solo pueblo, Roma, y un solo mandatario, Augusto. En la playa de Gijón (la antigua Gigia) hay una réplica del Augusto de Prima Porta de Roma, quizá puesta para recordar que los romanos llegaron a controlar también estas tierras. Uno no pudo resistirse a saludar "a la romana" a la imagen del conquistador de Cantabria, como véis en la foto que abre esta entrada y que me hizo mi mujer mientras debía pensar en lo "friki" que soy de estas cosas...
Para conquistar este territorio protegido por la barrera natural de la Cordillera Cantábrica, los romanos tuvieron que construir campamentos y calzadas que ponían a prueba su grado de desarrollo tecnológico:
 
 Asturias fue un territorio muy poco romanizado: los romanos se interesaron por explotar sus minas de oro y especialmente de plata. Pero en los cuatro siglos que estuvieron por allí apenas construyeron ciudades, el mayor signo de su civilización: sólo algunas no muy grandes en el centro de Asturias, la zona del bajo Nalón.
Pocos restos romanos notables de esta época, por tanto, encontré en el museo. Destacan algunos epígrafes funerarios y honorarios, como los restos de un ara con una inscripción dedicada a Augusto:
 
 Y poco más. Desaparecida en Europa occidental la autoridad romana, Asturias estuvo en manos desde el siglo V d.C. de suevos y luego de visigodos: éstos últimos adoptaron el cristianismo católico y lo implantaron en Asturias. Observad en la fotografía inferior los jarritos de bronce: son los testimonios más antiguos de la presencia de la liturgia cristiana en Asturias: 
 
 ..y bueno, ya sabéis lo que vino después: la formación progresiva del estado moderno español.
 
EL COMENTARIO
 
Estimado señor, sus conclusiones son certeras no obstante hay algunos detalles sobre los que me gustaria inoformarle: Gigia no es Gijón, es un invento de cuatro chikilicuatres, la vía Carisa era ya una vía prerromana y en cuanto a ciudades aún no han logrado encontrar ninguna. En su blog, por cierto, muy interesante y de gran calidad le dejo los enlaces pertinentes. Un saludo.  

miércoles, 29 de julio de 2015

LA LARGA MANO DE ISABEL "LA CATÓLICA"

ABC

LA MISTERIOSA MUERTE DE ALFONSO "EL INOCENTE" QUE LLEVÓ A ISABEL "LA CATÓLICA" AL TRONO

Día 29/07/2015 - 08.16h

Descartada la peste en recientes investigaciones, la hipótesis del envenenamiento cobra protagonismo. Rodeado de sus partidarios, el joven Rey comió una trucha y de forma repentina empezó a sufrir altas fiebres. Falleció pocos días después para beneficio de sus dos hermanos y del intrigante Juan Pacheco

 ABC

 
 
Alfonso de Trastámara es recordado, sobre todo, por su participación en la Farsa de Ávila, donde fue coronado a los 11 años de edad como Rey por un grupo de nobles que llevaron el desafío al débil Enrique IV «El Impotente» a la categoría de rebelión. Durante varios años se dio la inusual situación en Castilla de que hubo dos reyes y dos cortes, hasta que el adolescente falleció de forma súbita a causa supuestamente de la peste. Sin embargo, el veneno era una sustancia demasiado habitual en las cortes renacentistas como para descartar su presencia en la muerte del joven Infante. Y lo que siempre perteneció al campo de la especulación, lo confirmaron hace pocos años investigaciones científicas que descartan definitivamente cualquier rastro del bacilo de la peste en sus restos mortales.
Hijo de Juan II de Castilla e Isabel de Portugal, Alfonso de Trastámara fue conocido como «El Inocente» por estimársele un títere en manos de una nobleza fuera de control que solo pretendía sacar el máximo rédito de la debilidad de su hermanastro, Enrique IV, a costa de la credulidad del joven. Aunque ambos eran hijos de Juan II, contaban con diferentes madres y Enrique IV siempre se mostró receloso con los hijos del segundo matrimonio de su padre. Tanto Isabel «La Católica» como Alfonso vivieron una infancia complicada, apartados de la Corte en compañía de su madre, quien sufría un proceso de demencia. Solo cuando una parte de la nobleza vislumbró la posibilidad de usar a ambos hermanos contra Enrique IV, éste ordenó traerlos al Alcázar de Segovia, que hacía las veces de residencia regia, para mantenerlos bajo vigilancia. Las dudas sobre la paternidad de la única heredera del Rey, Juana –conocida como «la Beltraneja» porque se acusaba a Beltrán de la Cueva de ser su auténtico padre–, llevó a numerosos nobles, encabezados por Juan Pacheco y su hermano Pedro Girón, a declarar que Isabel y Alfonso eran los sucesores legítimos de la Corona de Castilla.

Rey de una de las dos Castillas

En mayo de 1464, el desafío de la nobleza se materializó en la Liga en Alcalá de Henares. En una nueva muestra de su falta de carácter, el Rey cedió a las exigencias de la Liga y se avino a negociar: Alfonso fue entregado a Juan Pacheco para que recibiera una educación regia y fue jurado como heredero el 30 de noviembre con la condición de que se casase con Juana «La Beltraneja». Sin embargo, tras la sentencia arbitral de Medina del Campo, Enrique se negó a aceptar las medidas previamente asumidas y, en consecuencia, los nobles rebeldes celebraron el 5 de junio en Ávila un acto simbólico para coronar Rey a Alfonso y despojar de todas las dignidades reales a su hermanastro.
La farsa de Ávila escenificó el punto de no retorno en el pulso a la Corona. Fue construido un cadalso de madera, situado fuera del recinto amurallado de Ávila, donde se depositó un muñeco, relleno de paja y lana, con su correspondiente corona y cetro. A continuación, los nobles congregados despojaron al pelele de Enrique las distinciones regias: el arzobispo de Toledo le quitó la corona (símbolo de la dignidad real), Juan Pacheco le despojó del cetro (símbolo de la administración de justicia), y el conde de Plasencia le arrebató la espada (símbolo de la defensa del reino). Finalmente, otro de los cabecillas de la rebelión, el Conde de Benavente, derribó y pisoteó el muñeco del Rey al grito de: «¡A tierra puto!».
ABC
Ilustración moderna de la Farsa de Ávila
Tras la humillación al pelele de Enrique IV y de leer una larga lista de insultos y agravios contra él, Alfonso «El Inocente», de 11 años de edad, fue proclamado Rey de Castilla entre el clamor habitual de las entronizaciones castellanas: «¡Castilla, Castilla por el Rey don Alfonso!». La proclamación del nuevo Rey dividió a la nobleza en dos bandos aparentemente irreconciliables: los que apoyaban la insurrección (además de los ya citados, el duque de Medina Sidonia y la familia de los Enríquez) y los fieles al Monarca legítimo (donde destacaba la familia Mendoza y el ambicioso Primer Duque de Alba). Durante tres años se dio la situación en Castilla de la coexistencia de dos reyes con sus respectivas cortes y con las ciudades divididas en su afiliación. La situación creada por la Farsa de Ávila, mucho más cruenta si cabe que los sucesos del reinado de Juan II, se mantuvo vigente, entre treguas y enfrentamientos, hasta la celebración de la segunda batalla de Olmedo (1467) y, sobre todo, la muerte del Rey Alfonso (1468), supuestamente envenenado, tras lo cual los cabecillas de la insurrección, principalmente Juan Pacheco, no tuvieron reparos en trabajar a favor de corriente y volver a mostrar lealtad al Rey Enrique.
Alfonso murió el 5 de julio de 1468 a causa supuestamente de la peste bubónica en el pueblo de Cardeñosa (Ávila), donde se dirigía al frente de su ejército para conquistar la plaza fuerte de Toledo, que acababa de ocupar Enrique. Tras su llegada al pueblo abulense, el Rey Alfonso cenó una trucha en una posada local a raíz de lo cual pasó varios días en la cama con fiebres elevadas hasta su muerte. Los síntomas registrados, además de las fiebres, fueron la pérdida del habla y la conciencia e insensibilidad al dolor. Las especulaciones sobre su posible envenenamiento prendieron casi al momento por toda Castilla. La anomalía de que hubiera dos reyes en Castilla solo podía acabar con la muerte de uno de ellos, haciendo muy tentador que alguien deslizara veneno en la comida del joven.

Juan Pacheco, el principal sospechoso

La hipótesis del veneno pasó a la categoría de probable con un estudio publicado en 2013 por el profesor de Antropología Física de la Universidad de León Luis Caro Dobón y la historiadora y profesora de la Uned María Dolores Carmen Morales Muñiz en la revista de genealogía, nobleza y armas «Hidalguía». Según acreditan tres análisis practicados sobre sus restos, Alfonso «El Inocente» no pudo padecer la peste, como parecía apuntar sus síntomas, al no haberse hallado en su cuerpo la presencia de Yersina pestis, el bacilo de esta enfermedad. Asimismo, los autores de la investigación señalan lo improbable de que el Monarca falleciera de una enfermedad que había registrado su gran epicentro un siglo atrás, en 1347, y menos en un emplazamiento temporal –el campamento militar donde vivía en esos momentos–, donde no era tan frecuente encontrar madrigueras de ratas negras (las que transportaban la pulga infectada con el bacilo) como lo era en ciudades y poblaciones más grandes.
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Retrato de Isabel «La Católica»
Descartada la peste, los autores del estudio se atreven a apuntar al envenenamiento como causa para explicar una muerte tan súbita. A falta de vómitos y diarreas en las descripciones de las fuentes documentales, los investigadores estimaban la utilización de un veneno de tipo vegetal suministrado por alguno de sus partidarios. El máximo sospechoso sería Juan Pacheco, el hacedor de reyes, que posteriormente no tuvo problemas en volver a servir bajo el mando de Enrique IV y estuvo presente, según el cronista Palencia, en la fatídica cena, donde siguió comiendo con «gran aparato» mientras el resto de los que rodeaban al Rey se quedaron desolados. Pacheco, no obstante, había obtenido en fechas cercanas la titularidad del Maestrazgo de Santiago, que, en caso de que Alfonso se reconciliara con su hermanastro y fuera nombrado Príncipe heredero, volvería a manos del joven. Su repentina muerte le resultó muy provechosa.
La muerte de Alfonso «El Inocente» favoreció de forma clara a los intereses de Pacheco, al propio Enrique IV, que vio terminado el conflicto, e incluso a Isabel «La Católica». La futura Reina de Castilla ocupó el puesto de su hermano como heredero legítimo de Enrique en una ceremonia celebrada en los Toros de Guisando, el 19 de septiembre de 1468, conocida como la Concordia de Guisando. Isabel se constituyó así como heredera a la Corona por delante de Juana, su sobrina y ahijada de bautismo, aunque se negó a declararse Reina mientras su hermano viviera. A la muerte del Rey, no en vano, la ambigüedad en las instrucciones del Soberano causaron un conflicto sucesorio. El principal valedor de Juana «La Beltraneja» fue el Rey de Portugal, lo cual elevó la disputa a la categoría de guerra internacional e impulsó a la mayoría de la nobleza castellana a unirse a Isabel contra la amenaza extranjera.
wikipedia
Moneda acuñada por los partidarios de Alfonso en Sevilla
Pese al sincero cariño entre los dos hermanos advertido por los cronistas, las ventajas adquiridas por Isabel a la muerte de su hermano pequeño no pasaron inadvertidas para los ojos más conspiradores. Hay quien ha visto en la decisión de la joven, que se encontraba en ese tiempo residiendo en Arévalo con su madre, de acompañar a su hermano en la campaña donde finalmente perdió la vida un motivo de sospecha para implicarla en el envenenamiento. Su papel no era relevante en este momento en un contexto militar, pero no resulta extraña su presencia, ni es una causa suficiente para acusarla del crimen o afirmar que pudo estar enterada. Algo parecido a lo que ocurrió en 1474 con la muerte de Enrique IV, quien falleció en medio de rumores de un posible envenenamiento a manos de su hermana Isabel y de su marido, Fernando de Aragón. El germen de los rumores estaba en que a principios del año en el que murió el Soberano, éste había caído enfermo durante la ronda de negociaciones con Isabel para pactar por enésima vez los términos de su sucesión. Y siendo fieles a la verdad, nunca fue necesario el veneno para justificar los achaques de Enrique, que durante toda su vida mostró una interminable lista de dolencias.

 

ROMA: LOS EMPERADORES HOMOSEXUALES



DIARIO ABC

Roma, los emperadores homosexuales

La homosexualidad en la Antigua Roma, sin ser un crimen penal –aunque lo era en el ejército desde el siglo II a.C.–, estaba mal vista en todos los sectores sociales, que la consideraban, sobre todo en lo referido a la pederastia, una de las causas de la decadencia griega. Como recuerda el historiador Adrian Goldsworthy en el libro «César, la biografía definitiva», «aquellos senadores que tenían amantes varones solían hacerlo con discreción, a pesar de lo cual con frecuencia los opositores políticos les ridiculizaban públicamente». No obstante, el historiador Edward Gibbon recuerda en su obra que de los doce primeros emperadores solo a Claudio le interesaban exclusivamente las mujeres. El emperador Nerón fue el primero que se casó con otro hombre, un joven eunuco de palacio llamado Esporo. Y a principios del siglo III, el emperador Heliogábalo escandalizó a sus contemporáneos casándose públicamente dos veces vestido de mujer, adoptando así explícitamente el papel pasivo en la relación.
MUSEO LOUVRE
Escultura de Antínoo, amante del Emperador Adriano
Si bien en Grecia la línea roja la marcaba el que hubiera una diferencia de edad entre los amantes, en Roma era prioritario diferenciar quien ejercía el papel de activo y quién el de pasivo, tanto a nivel sexual como social. Como ejemplo de ello, los opositores a Julio César usaron siempre los rumores de que en un viaje diplomático había mantenido relaciones homosexuales conNicomedes IVRey de Bitinia, para erosionar la autoridad del dictador romano. La acusación era grave no por tratarse de una relación homosexual, la cual podía ser asumida en algunas circunstancias, sino por haber ejercido supuestamente el papel de pasivo sexual. Julio César, que siempre negó la acusación, fue de hecho un conocidocasanova con predilección por las esposas de otros senadores y cargos políticos.
Con el reinado del emperador de origen hispano Trajano, que sentía gran admiración por la cultura helenística, se retornó parcialmente la práctica de la pederastia. A la conocida preferencia de este emperador por los jóvenes le siguió la que su sucesor, el también hispano Adriano, profesó especialmente a uno, el joven griego Antínoo. Tras su trágicamente muerte ahogado en el río Nilo, Adriano erigió templos enBitiniaMantineia y Atenas en su honor, y hasta le dedicó una ciudad, Antinoópolis.

LEX SCANTINIA/LA DEPRAVACIÓN DEL IMPERIO ROMANO

LEX SCANTINIA

Esta norma romana regulaba el comportamiento sexual e incluía la pederastia, el adulterio y la práctica pasiva de la homosexualidad


DIARIO ABC

ABC



La sexualidad está determinada por los roles de comportamiento socialmente establecidos. Una sociedad o cultura concreta preve un papel activo o pasivo para cada uno de los sexos. La sociedad romana tenía un sistema patriarcal en el que el rol del varón era ser la autoridad principal, enfatizando en la masculinidad una posición «activa» como premisa de gobierno, poder y estatus. En el caso de las mujeres romanas nacidas libres su modelo de comportamiento era descrito como «tribas fricatrix», que significa «la que se frota con un hombre viril», un término usado para describir a una mujer que demuestra cualidades ejemplares.
La religión romana apoyó la aceptación de la sexualidad, como un aspecto de la práctica religiosa, pero la definición de poder de un individuo se producía a través de la fuerza procreadora del macho. La masculinidad debía ser activa, por lo que se desconoce si la tolerancia religiosa pudo ser aplicable a determinados actoshomosexuales.
Los hombres eran libres de tener relaciones sexuales con otros hombres, pero por lo general sólo eran aceptables los casos que no estaban contemplados en la Lex Scantinia. Si existía un acto en que la masculinidad del ciudadano romano nacido libre rompía los preceptos de la ley Scantinia su nombre y la reputación de la familia quedabamanchada por la infamia y suponía castigos penales y la pérdida de la personalidad jurídica o social.
La Lex Scantinia era una norma jurídica romana que los historiadores creen que fue creada para sancionar a cualquier ciudadano varón libre que tuviera un rol pasivo en una relación homosexual. Desde una perspectiva social y cultural, el papel «pasivo» o «sumiso» era una amenaza a la masculinidad y a la estructura social. Ese papel estaba reservado a las mujeres y los esclavos. En las legiones, el acto de la homosexualidad entre los soldados era considerado una violación de la disciplina militar y sujeto a sanciones severas. El historiador Polibioreportaba en sus diarios (200-118 aC) que la actividad sexual entre los soldados era castigada con la muerte. Como con cualquier otro ciudadano nacido libre, a los soldados solo se les permitía participar en relaciones entre personas del mismo sexo si estos eran esclavos, prostitutos o cautivos como un signo de autoridad sexual y siempre con un rol activo.
Un incidente histórico relatado por Plutarco en su biografía de Mario, ilustra la mentalidad y la legislación romana sobre la integridad sexual. En este caso, un legionario llamado Trebonio fue objeto de agresiones sexuales por su oficial superior, Cayo Luscius. Trebonio fue llevado ante un tribunal por haber matado a Luscius, pero quedó absuelto y recibió una corona de valentía por defender su masculinidad y la pureza varón romano nacido libre. En «De Bello Hispaniensi», un libro que se cree fue escrito por Julio César (Aunque la autoría es fuertemente disputada) se detalla las campañas de César en la Península Ibérica y menciona a un oficial romano que mantiene actos sexuales activos con su «concubino».
La Lex Scantinia se menciona en varias fuentes antiguas. Un ejemplo es el juicio contra el edil Gayo Scantinius Capitolino que, hacia el 227 antes de C, fue acusado de abusar sexualmente del hijo de Marco Claudio Marcelo. La Lex Scantinia nunca se ha demostrado como un ataque directo contra la homosexualidad, ni una penalización general y total como un delito. En cambio, fue esencialmente una regla para vigilar la naturaleza masculina de un ciudadano romano que debía tomar el rol «activo» en el sexo.

Violación y esclavitud

De las penas previstas por la Lex Scantinia quedaban exentos los hombres nacidos en el caso de violación o relaciones sexuales pasivas forzadas. Según el jurista Pomponio, «el hombre violado por ladrones o por el enemigo en tiempo de guerra (vi praedonum vel hostium) no debe soportar ningún estigma». Sin embargo, se consideró un crimen castigado con la pena capital para un nacido libre violar a otro ciudadano romano. Para evitar la violación de menores de edad, los niños debían llevar una «toga praetexta», una especie de marca de «estado inviolable».
Pero para un ciudadano romano era posible explotar sexualmente a sus esclavos. Un romano podía violar, torturar y abusar de su propiedad sin cargos ni juicio. Un esclavo no tenía protección civil ni autoridad sobre su cuerpo. En esencia, el cuerpo de un esclavo o esclava se podía utilizar para apaciguar los apetitos sexuales de su Dominus. Sobre este tratamiento a los esclavos y cautivos, fue famoso el caso documentado en los textos romanos del Emperador Adriano (117 a 138), constructor de la muralla que lleva su nombre en Northumberland Inglaterra.Tuvo una relación con un chico de Bitinia. Durante un fatídico viaje por el Nilo, el chico se ahogó (130 dC) en circunstancias que algunos historiadores califican de suicidio. En su memoria, Adriano fundó la ciudad de Antinopolis en Egipto y deificó el nombre de Antinoo. En realidad, los romanos consideraban socialmente aceptable abusar de esclavos varones jóvenes en actos sórdidos de la pederastia.
El término delicatus puer o deliciae (que significa dulce, delicado) se aplicaba a menudo a niños esclavos utilizados específicamente para la satisfacción sexual. Esta práctica se representa en La Copa Warren, una copa romana de plata de la época de la dinastía Julio-Claudia, siglo I después de Cristo. La copa está decorada con relieves ornamentales de actos sexuales, uno de cuyos lados representa a un joven macho adulto penetrando un joven esclavo o puer delicatus.
En los casos más extremos, un delicatus puer se castraba y vestía con atuendo femenino. Era un intento por preservar las cualidades juveniles y prolongar el atractivo «femenino» de los niños y adolescentes. El creciente comercio de esclavos para la satisfacción sexual, en particular el comercio de esclavos delicatus puer durante el Alto Imperio llevó al Senado a aprobar una moción de la legislación que eventualmente prohibido la castración de un esclavo contra su voluntad «por motivos de lujuria».
El famoso emperador Nerón (54 a 68 dC) tuvo un delicatus puer llamado Esporo. Un joven de notable encanto femenino, que fue castrado y vestido con las insignias que habitualmente estaba reservadas a las emperatrices romanas. Algunos historiadores creen que más tarde se casó con Esporo después de la muerte de su esposa Popea Sabina.

El matrimonio del mismo sexo

El derecho romano nunca reconoció oficialmente el matrimonio entre parejas del mismo sexo, pero durante los primeros años imperiales, las bodas entre hombres eran en realidad un lugar común. Marcus Valerius Martialis se refiere al matrimonio entre los hombres como «algo que no ocurre con poca frecuencia, aunque se desaprueba» A pesar de tener no ningún vínculo legal con el matrimonio del mismo sexo, esto no impidió los romanos y a sus emperadores casarse con esclavos y jóvenes amantes.
Un ejemplo fue a principios del siglo III después de C, el emperadorHeliogábalo , un gobernante descrito como excéntrico y decadente en la «Historia de Augusto» (una colección romana de biografías). Heliogábalo se casó con una atleta masculino llamado Zoticus en una ceremonia pública en Roma.
Con el tiempo, las actitudes hacia estos actos sexuales comenzaron a cambiar, al igual que la identidad religiosa del Imperio. Los dioses paganos politeístas, como Júpiter y Marte fueron reemplazados por la nueva religión monoteísta del cristianismo y su influencia se extendió en todo el mundo clásico. En el siglo IV después de C, se impusieron una serie de prohibiciones legales contra la práctica del matrimonios homosexuales y comezaron a ser criminalizados por los emperadores cristianos como ocurrió en el «Theodosianus Codex» (Recopilación de Leyes romanas). En el año 390, los tres emperadores cristianos, Valentiniano II, Teodosio I y Arcadio declararon ilegal la homosexualidad en todo el imperio para cualquier romano nacido libre bajo pena de muerte.
Bajo el emperador bizantino Justiniano I, (527-565 dC), se decretó que cualquier forma de comportamiento homosexual era «contrario a la naturaleza», y fuera de la ley en todo el Imperio de Oriente. En este punto, la influencia del cristianismo era la religión dominante del Imperio Bizantino y sus ideales conformaban la cultura y forma de vida de la sociedad.

TRAJANO Y ADRIANO LOS EMPERADORES HISPANORROMANOS HOMOSEXUALES Y PEDERASTAS



DIARIO ABC

TRAJANO, EL EMPERADOR ESPAÑOL QUE RECUPERÓ LA PERVERSIÓN SEXUAL MÁS EXECRABLE DE LOS GRIEGOS
Día 27/07/2015 - 14.52

Nacido cerca de la actual ciudad de Sevilla, Marco Ulpio Trajano estaba considerado el ejemplo de emperador óptimo, solo por detrás de César Augusto. Su enorme popularidad no se vio afectada ni siquiera por su atracción sexual por los niños

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Frente a la sucesión interminable de emperadores incompetentes e incluso dementes, se hizo costumbre desear con la muerte de cadaprinceps la llegada de un sucesor que fuera «mejor» (melior) queMarco Ulpio Trajano, como sinónimo de un dirigente digno de admiración, «el Optimus Princeps». Según la costumbre popular solo el primero, César Augusto, había sido mejor que el español Trajano, nacido en la ciudad romana de Itálica (junto a la actual Sevilla), al que incluso se le perdonó su censurable inclinación sexual por niños y adolescentes. Trajano fue el último gran conquistador romano, y el primer emperador nacido en Hispania.
Hispania (nombre del que deriva la palabra moderna España, aunque entonces solo fuera una designación geográfica) fue pionera en muchas cuestiones dentro de la República Romana y después en el Imperio. «Tú, Francia, fuiste sujeta por Césare, antes de tres años, Hispania lo fue por Catones, Escipiones, Sertorios, Pompeyos y Césares no antes de 200», recordó el escritor Juan Pablo Mártir como síntesis del paso de Roma por la Península Ibérica, en el contexto de un enfrentamiento dialéctico con Francia en 1626. Hispania fue uno de los primeros territorios de ultramar en los que Roma puso sus ojos, pero uno de los que más tiempo tardó en someter completamente. Fue, además, el lugar de nacimiento del primer cónsul nacido fuera de Italia, el gaditano Lucio Cornelio Balbo –amigo personal del emperador Augusto–, y de tres emperadores. Salvo Claudio, que nació de forma casual en la provincia de la Galia, ningún emperador había alcanzado la cabeza de Roma habiendo nacido fuera de Italia hasta la llegada de Trajano.

El general más destacado, convertido en emperador

El primero de ellos, Marco Ulpio Trajano, nació y se educó en la ciudad Itálica. Su familia decía descender de alguno de los soldados originarios de Roma que formaron esta colonia española establecida por Escipión «El Africano» después de su victoria en Ilipa, en el 206 a.C. Recientemente varias investigaciones han apuntado, no en vano, que los antepasados de la familia eran nativos de Hispania, siendo Trajano el Viejo en realidad un Traius adoptado por la familia de los Ulpii. La cuestión no tiene mayor importancia: si la aristocracia local ocupaba magistraturas públicas tenía derecho a la ciudadanía romana plena, y, en caso de contar con las riquezas necesarias, accedía a una plaza en el Senado Romano. El padre de Trajano siguió una carrera senatorial bastante destacada e incluso fue cónsul y legatus Augusti durante una campaña en Siria. El joven Trajano, que recibió una educación típicamente romana y sobresalió en los ejercicios físicos desde muy joven, acompañó a su padre como tribuno senatorial de una de las legiones destinadas en Siria. Trajano mostró gran disposición por la vida militar y alargó su servició por más tiempo de lo que era habitual entre los senadores.

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Ilustración moderna del Foro de Trajano y la Columna del mismo nombre
«A lo largo de diez campañas, conociste las costumbres de las naciones, la situación de los países, las ventajas de los lugares, te avezaste a soportar el diverso temperamento de las aguas y del cielo como las fuentes de la patria en el cielo patria. ¡Cuantas veces cambiaste los caballos, cambiaste las armas, ya fuera de uso!», recoge un relato de la época sobre la actividad militar de Trajano. Así, en el momento del asesinato del emperador Domiciano y el posterior ascenso de Nerva, el general romano ya era ampliamente respetado como uno de los hombres más dotados en lo militar de todo el Imperio romano. Frente a la presión pretoriana para que los asesinos de Domiciano fueran castigados, Nerva adoptó a Trajano en el 97 d.C, nombrándole su heredero, como concesión al pueblo y al ejército. La adopción de personas ajenas a la familia imperial era una constante en Roma, donde no era tan importante mantener la sangre como preservar el nombre de la familia. Un año después de la adopción, Nerva falleció y Trajano se convirtió en emperador.
Como intrépido militar, el emperador Trajano sondeó las posibilidades para iniciar con su reinado alguna campaña militar de renombre y puso sus ojos en Dacia, una área que corresponde aproximadamente con la actual Transilvania. Tras el agresivo reinado del líder local Decebalo, que había realizado importantes incursiones al otro lado del Danubio e infligido serias derrotas a los romanos, Domiciano solo pudo arrancar un tratado insatisfactorio, donde Roma pagaba una indemnización anual a este rey a cambio de no proseguir con los saqueos. En la concepción romana aquello era un agravio, dado que solo los tratados dictados con la derrota total del enemigo eran aceptables, pero el precario régimen de Domiciano se conformó por el momento con esta solución temporal. En tanto, Trajano no estaba dispuesto a tolerarlo y en el 101 d.C. desencadenó una invasión sobre Dacia que resultó un éxito. El hecho de que Trajano escribiera al final del conflicto unos «Comentarios», como hiciera Julio César en la guerra de la Galia, y de que los relieves en torno a la columna levantada para conmemorar el triunfo, la Columna Trajana, narren episodios de la campaña hacen que la invasión de Dacia sea especialmente conocida incluso hoy.
Trajano conquistó Dacia casi completamente en el año 106, enfrentándose en persona a los temidos guerreros dacios, que si no caían en la batalla se suicidaban por su dios Zalmoxis antes que rendirse. Los romanos tomaron la capital dacia, Sarmizegetusa, y la destruyeron. Decébalo se suicidó, y su cabeza cortada fue exhibida en Roma en los escalones que llevaban al Capitolio. Pese a que no era su intención inicial, el emperador español colonizó Dacia y la anexionó al imperio como una nueva provincia. Las campañas dacias de Trajano, además, beneficiaron las finanzas del Imperio a través de la adquisición de las importantes minas de oro de Dacia. Un año después, Trajano extendió todavía más las fronteras de Roma cuando el fallecimiento del rey Rabbel II Sóter sirvió en bandeja la anexión del reino nabateo, un territorio situado al Sur y al Este de Palestina.

Los vicios de un emperador «optimus»

Las victorias de Trajano, que pasó la mayor parte de su vida en el ejército, fueron celebradas con un amplio programa de construcciones, del que el complejo del Foro constituyó solo una ínfima parte. Nadie salvo Augusto gozó de un gobierno con la popularidad tan elevadacomo el hispano, al que incluso se le perdonó sus vicios: era propenso a sentir una desmesurada pasión por los niños y los adolescentes. El historiador de origen griego Dión Casio apunta en sus textos que Trajano bebía mucho y que tenía debilidad por los muchachos como hicieran los antiguos griegos: «Sé, por supuesto, que se dedicaba a los chicos y al vino, pero si él cometió o soportó algún acto abyecto o infame como resultado de esto, habría incurrido en censura; en cambio, bebió todo el vino que quiso, pero permanecía sobrio, y en relación con los chicos no hirió a nadie».

GLIPTOTECA DE MÚNICH
Busto de Trajano
Rara vez esta perversión de su vida privada influyó en su buen gobierno, pero Dion cita al menos una ocasión en que ocurrió así, que, por aprecio al hermoso hijo de un dirigente,favoreció al rey de Edesa: «En esta ocasión, sin embargo, Abgaro, inducido en parte por la persuasión de su hijo Arbandes, que era hermoso y en plena y orgullosa juventud y por lo gozando del favor de Trajano, y en parte por miedo de la presencia de este último, lo encontró en el camino, se excusó con él y obtuvo el perdón, pues tenía un poderoso intercesor en el chico».
Sin alcanzar lo que los romanos consideraban una conducta excesiva o malintencionada, la vida privada de Trajano –que no llegó a tener hijos con su única esposa, Pompeya Plotina– nunca afectó a su fama de hombre sensato. Después de un período de relativa paz dentro del Imperio, lanzó una campaña final en 113 contra Partia, llegando hasta la ciudad de Susa en el 116, y alcanzando con ello la máxima expansión del Imperio romano en toda su historia. En un intento por emular las grandes conquistas de Alejandro Magno en Oriente, Trajano avanzó por las entrañas del continente sin cuidarse en asegurar plenamente sus conquistas recientes. En el año 116, estalló una rebelión entre la comunidad judía de Egipto y otras provincias que le obligó a volver sobre sus pasos. Durante el asedio a la ciudad de Hatra, en el desierto de Arabia, Trajano estuvo a punto de ser alcanzado por un proyectil que mató a uno de sus guardaespaldas mientras cabalgaba cerca de las murallas enemigas. Aunque el emperador se cuidaba de no llamar la atención con la vestimenta sobre su rango, su avanzada edad, 60 años, y su porte altivo denotaban al enemigo su importancia. Sin agua ni provisiones, los ejércitos romanos abandonaron el asedio y se retiraron a preparar nuevas operaciones. En la retirada, lo que no pudo la guerra lo deshizo la salud.

MUSEO DEL LOUVRE
Busto de Antínoo de la Villa Adriana, en Tívoli
La muerte alcanzó a Trajano en medio de la campaña en Oriente, cuando se vio afectado por un ataque de apoplejía. Le sucedió como emperador su primo Adriano, otro español, cuyo acento provinciano fue motivo de burla entre los senadores, pero que también fue considerado un buen emperador. Amante de la cultura y tradición griega, una de sus contribuciones más curiosas fue la introducción de la barba en la sociedad romana, lo cual evidenciaba su filohelenismo ya lejanamente presente en Trajano. Con la excepción de Nerón –otro amante de la cultura helena–, todos sus antecesores se habían afeitado cuidadosamente, pero a raíz del mandato de Adriano se puso de moda en las siguientes generaciones la costumbre griega. Al igual que Trajano, Adriano también mostró inclinación sexual por menores, siendo recordado sobre todo por su enfermiza obsesión por Antínoo, un joven que conoció cuando éste tenía 13 años y al que ordenó divinizar tras su prematura muerte. En su caso, se estimó que su orientación sexual derivaba de su devoción por la cultura helena, dondela pedofilia y la homosexualidad habían formado parte en el pasado de la introducción de los jóvenes a la vida adulta en muchas ciudades-estado griegos.
EL COMENTARIO
La cultura romana caló hondo en España es por eso que tradicionalmente éste ha sido un país de putas, maricones,  pederastas y sobre todo bandidos, muchos bandidos. No es de extrañar que sea el país que mas veces haya quebrado económicamente. ESPAÑA RÉCORD MUNDIAL DE QUIEBRAS
A ello añadimos los 700 años de dominio arábigo/beréber y el coctel explosivo está servido. Es lo que hay, es lo que toca. 

VUELVE EL COMBATE DE NEVILLE




Vuelve el combate de Neville y les prometo una cruzada sin descanso que empezará hoy.

viernes, 7 de febrero de 2014

NARCISO SANTOS YANGUAS DIXIT



Estimados amigos lectores y seguidores siguiendo con la sana costumbre de poner enlaces donde puede verificarse lo que uno escribe..........

LA NUEVA ESPAÑA

No tendrán vds mucho esfuerzo en leer al final del artículo lo siguiente: Copio y pego.

"La romanización no cubrió la totalidad del territorio asturiano."

No lo dice el troll Neville señor Caso de los Cobos and company lo dice el catedrático de la Universidad de Oviedo señor Santos Yanguas el mismo que junto a otros dos catedráticos y el afamado experto en calzadas romanas Moreno Gallo echó por tierra su famosa Via de la Plata en Asturias; uno de sus peplums más famosos y delirantes.

A continuación transcribo todo el artículo de LNE y como siempre nuestro comentario particular ,sí, pero basado siempre en enlaces verificables. Tome nota sra o srta Patricia Argüelles de desbordante imaginación especulativa.


La romanización de Asturias nunca alcanzó la intensidad que tuvo en otros territorios de la península Ibérica, como la Bética, pero sí fue mayor de lo que se creía hace sólo unos años. Narciso Santos Yanguas, catedrático de Historia Antigua Universal y de España de la Universidad de Oviedo desde 1990, está convencido de que la investigación epigráfica puede ampliar aún más esos conocimientos. Se muestra prudente y reticente, no obstante, ante teorías o afirmaciones de gran acogida popular tras investigaciones como las efectuadas en el monte Curriechos, entre los concejos de Lena y Aller, en el yacimiento arqueológico del campamento romano de la Carisa. "No me creo lo de la gran batalla", afirma el profesor y autor de varias publicaciones de referencia: "Asturias, los astures y la cultura castreña", "Asturias, los astures y la administración romana durante el Alto Imperio" o "Asturias, los astures y la minería romana del oro", todas publicadas por KRK.
Santos Yanguas, que abrió ayer en el Ateneo Jovellanos un ciclo sobre la cultura castreña en Asturias con la conferencia "Las poblaciones prerromanas en Asturias", habló antes con este diario sobre ese período histórico y el posterior, cuando los romanos deciden completar la conquista de la Península, a finales del siglo I a. de C., atraídos por los recursos mineros del Nnoroeste, el oro y la plata. Hay quien ve en los hallazgos del monte Curriechos y en las fortificaciones del cercano Hormón del Faro, a 1.700 metros de altitud en el cordal de Carraceo, las señales o pruebas de una feroz resistencia por parte de los astures a la penetración romana. Para el catedrático, las pruebas del carbono-14 son concluyentes en lo que respecta al Hormón del Faro, al datar esos restos fortificados en una fecha próxima al final del siglo VI o principios del VII. Estarían relacionados, más bien, con una posición defensiva por la "llegada de los árabes".
Santos Yanguas sostiene que la romanización de Asturias se hizo en dos fases, con una duración de unos 250 años y mediante destacamentos militares en los enclaves de interés minero o estratégico. La vía de la Carisa sería, en este sentido, uno de esos pasos desde el interior hacia la costa, fundamentalmente hacia Gijón, donde llegaron a levantarse hasta veinte villas romanas, como las de Veranes y Murias de Beloño. Esa línea de comunicación justificaría los hallazgos romanos de Memorana, en Vega del Ciegu (Lena) o en Uxo (Mieres).
El proceso de romanización comienza a finales del siglo I a. de C., con el enrolamiento de astures como tropas auxiliares en las legiones romanas (Pintaius, astur transmontano, fue uno de esos soldados). Esa fase, según Santos Yanguas, se cerró hacia mediados del siglo I, con los emperadores Claudio y Vespasiano. La segunda fase se abrió y fue consecuencia de la explotación de los recuros mineros, en la que los romanos emplean como mano de obra a los indígenas. Esas minas empiezan a decaer a finales del siglo II, aunque aún Caracalla, emperador entre el 211 y el 217, trató sin éxito de reactivar esa industria extractiva. La romanización no cubrió la totalidad del territorio asturiano.

COMENTARIO

Lo de que la romanización "no cubrió todo el territorio asturiano" unido al fin del peplum de "Gigias" y "Vías de la Plata"  supone la ruina total de las revolucionarias teorías de la UAM y su cohorte paracaidista.

Podemos admitir y de hecho siempre lo hicimos una tenue romanización basada en ciertas zonas mineras y en la llanada central sobre todo en torno a Gijón y el camino prerromano que por los valles centrales conducía a León comúnmente conocido como La Carisa.
Es mas acentuamos esa ténue romanización en la crencia de que fue decisivamente reforzada como consecuencia de la creación del reino de Asturias en una época ya avandada de éste por el  influjo de gentes procedentes del centro y del sur peninsular.
Recientes investigaciones vinculan el asturiano central a un romance muy parecido al de la zona cortesana de Toledo en época altomedieval.

Habla de que no cree en una gran batalla en torno a Curriechos............Tanto el general Ramos Oliver en su publicación como el arqueólogo Camino que yo asistí  en Avilés a una de sus charlas nunca hablaron de ninguna gran batalla lo cual seria peregrino porque en el escenario cantábrico por su orografía no pueden darse "grandes batallas". Ni tenemos constancia que en el resto de la Península se dieran "grandes batallas" entre indígenas y romanos a pesar de haber zonas de grandes llanuras por la sencilla razón de que los hispanos acostumbraban a hacer la guerra resistiendo en los poblados fortificados o mediante la táctica de guerrillas y golpes de mano, emboscadas etc.
Lo que dijo el general Ramos Oliver y los arqueólogos al mando es que tal sitio potentemente fortificado de Curriechos sin contar la otra fortificación casi al lado de Llagüezos fue asediada y estuvo sujeta a presión militar especulando con los sucesos  del 22 a. C.  por lo tanto el señor Santos Yanguas ha de referirse sin duda a la famosa romería histórica de Pola Lena similar pero en moderno a las de Astorga o los Corrales del Buelna.
Seguimos pues suscribiendo prácticamente todo lo que dice.
Lo que no podemos admitir ya BAJO NINGÚN CONCEPTO es su alusión a las murallas altomedievales sólo en el sentido, eso sí, que vincularlas al campamento romano de Curriechos  ha sido sin haberlo comprobado una teorìa especulativa de Camino similar a las de la sra o srta Patricia Argüelles y sus famosos e ignotos puentes romanos.
Si tales murallas altomedievales fueron realizadas reaprovechando aquellas que hubieran hecho los indígenas frnte a los romanos tienen que mostrar las pruebas inequívocas que avalen esa teoría y no las han mostrado a la opinión pública hasta la fecha.
Vamos a disculpar la gran metedura de pata del copiaypega de turno; en esta ocasión J. L. Argüelles porque naturalmente Santos Yanguas no va a ser tan necio como para desconocer que la invasión islámica peninsular tuvo lugar en el 711;  a principios del siglo VIII y no como pone el artículo final siglo VI, principios del VII.
PERO PARA EL CARRO, MARIANO
Transcripción de las asépticas pruebas de radiocarbano efectuadas en el laboratorio BETA MIAMI de Florida EE UU.

  Muestra Beta-202655-Yacimiento Homón de Faro-Contexto caída 2ª muralla-Datación C-14 280+/-40 BP Cal 1 Sigma 68% 1530-1660 AD-Cal 2 Sigma 95% 1500-1670 AD : Los resultados de esta muestra no son representativos por haber sido contaminada.
Muestra Beta-208043-Yacimiento Homón de Faro-Contexto zapa 2ª muralla -Datación C14 1280+/-50BP- Cal 1 Sigma 68% 680-780 AD- Cal 2 Sigma 95% 660-860 AD
Muestra Beta-208044-Yacimiento Homón de Faro-Contexto Madera muralla-Datación C14 1340+/-60 BP- Cal 1 Sigma 68% 650-710 AD-Cal 2 Sigma 95% 620-790 AD
Muestra Beta 209245-Yacimiento Homón de Faro-Contexto Paleosuelo-Datación Carbono14 1330+/-40 BP Cal 1 Sigma 68% 660-700 AD- Cal 2 Sigma 95% 650-770 AD
Muestra Beta- 209246-Yacimiento Homón de Faro-Contexto Solera Muralla-Datación C14 1340+/-60 BP-Cal 1 Sigma 68% 650-710 AD- Cal 2 Sigma 95% 620-790 AD
Muestra Beta-207118-Yacimiento El Muro-Contexto Paleosuelo-Datación C14 1320+/-40 BP- Cal 1 Sigma 68% 660-710 AD-Cal 2 SIGMA 95% 650-780 AD
Como ya dijimos la primera muestra está contaminada y no puede ser tenida en cuenta y salvo la Beta 208043 ligeramente mas moderna por su asociación a la destrucción de las murallas en fecha posterior, las otras cuatro coinciden en el mismo intervalo cronológico con fecha límite en torno al 710 SIEMPRE ANTES DE LA INVASIÓN MUSULMANA.
Para englobar fechas posteriores y anteriores es necesario recurrir a la calibración menos precisa.
LA NOTABLE CIRCUNSCRIPCIÓN CRONOLÓGICA A 1 SIGMA DEJA CENTRADA LA CUESTIÓN EN LOS EPISODIOS DEL 680 ya que la invasión musulmana tuvo lugar en el 711 y no llegó al norte al menos hasta el 713.
Mas descartable es aún que tengan que ver con la batalla de Covandonga entre el 718-722.
 Las primeras correrias musulmanas de las que se tienen noticia en el norte peninsular se situan entre 713-714.
Por lo tanto da igual que se pongan para arriba que para abajo que tales murallas no tienen nada que ver con la invasión islámica sino con la expedición de Wamba en el 680 y consignada en crónica altomedieval del reino asturiano.