LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

viernes, 30 de junio de 2017

CASTRO DE PEÑARRUBIA



LA RAÍZ CELTA Y GODA DE LA PRIMITIVA IGLESIA ASTURIANA



DIARIO EL COMERCIO DE GIJÓN


(El Comercio) Profesor de la Universidad San Dámaso de Madrid, Manuel González López-Corps es un experto en la liturgia de las iglesias españolas antes de que se impusiera el rito romano. De ello hablará la próxima semana en los encuentros que la Asociación de Profesionales Independientes de la Arqueología de Asturias (APPIA) organiza en Oviedo sobre la Cámara Santa. El viernes, en el Museo Arqueológico (18.15 horas), desvelará un sinfín de detalles sobre cómo eran las misas siglos atrás.
-Viene a hablar de la celebración litúrgica en las iglesias asturianas. ¿Qué tenía de especial?
-El rito gotho-hispano es la manera peculiar española de celebrar los misterios de Cristo: eucaristia, bautismo y demás. Recibimos el rito romano a partir del siglo XI y XII, pero hasta entonces, todo el primer milenio, lo celebramos de una manera concreta, la hispana, llamada después mozárabe. En Asturias la situación es muy peculiar, interesante, porque las iglesias prerrománicas son construidas para esa manera de celebrar, con esa concepción.
-¿Luego Asturias tuvo una forma única de celebrar en ese periodo?
-Sí, distinta a la romana, emparentada con el mundo celta y con el mundo galicano. Se mantiene únicamente en España, desaparece en el mundo celta, desaparece en el francés y se queda aquí hasta el siglo XII, aunque muchas cosas han quedado en el pueblo. Por ejemplo, nosotros utilizamos trece monedas en las arras, eso es puramente hispano, como que las iglesias estén orientadas al este. En mi conferencia voy a descubrir cómo se celebraba en Asturias durante los primeros mil años.
-¿Y cómo era?
-Era una Iglesia muy rica en participación del pueblo, muy mistérica, con un ambiente muy espiritual, donde había una proliferación de la palabra de Dios -al menos hay tres lecturas-, muy rica en el empleo de la Biblia, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. En la segunda parte, en la llamada misa de los fieles, el diácono invita al pueblo siete veces a orar y esa oración es interrumpida por los sacerdotes que oran en nombre del pueblo a Dios mencionando a los santos y los nombres de los obispos. Antes de subir al altar, todo el pueblo se da la paz y se invoca la presencia del Espíritu Santo para la anáfora. Se utilizan palabras en latín, algunas todavía en griego. Se canta mucho y se reza el credo ante el Santísimo Sacramento. Después, el sacerdote presenta el pan y el vino consagrados al pueblo diciendo «las cosas santas para los santos», es un momento peculiar que se mantiene igual en todas las liturgia bizantinas orientales. Antes de comulgar se bendice al pueblo tres veces.
-¿Cómo definiría esa liturgia?
-Es muy rica, muy simbólica, muy participativa de la gente, hay un ambiente de oración... Esta fue la manera de orar de los visigodos. Cuando Toledo cae en poder de los árabes, Oviedo se erige en capital religiosa y política. Hay una frase del códice Albeldense que lo dice todo: «Que en Oviedo todo se haga como en Toledo tanto en la liturgia como en la corte».
-¿De qué duración hablamos en las celebraciones?
-Una hora larga. Ahora se mantiene en Toledo, el arzobispo es el superior del rito hispano, que se denominó mozárabe. Pero en Asturias yo no lo llamo mozárabe, porque este es un foco de espiritualidad con una tradición propia que se llama tradición del norte o astur.
-Viene a las jornadas de la Cámara Santa, ¿es suficientemente conocida la importacia de este lugar?
-Estas jornadas son importantes porque tienen que dar a conocer ese tipo de iglesias que son únicas y no se conocen. Y también porque no hay que olvidar que a la Cámara Santa suben todas las grandes reliquias de España. No somos suficientemente conscientes de la riqueza cultural que tiene Oviedo en este momento.
-¿Por qué ese olvido?
-Los españoles no valoramos nuestra propia historia, no damos a conocer lo nuestro.
-¿Tiene arreglo?
-Hay una manera muy sencilla: difundirlo. Una cosa que se dice diez veces se escucha. La Cámara Santa es un lugar bellísimo, pero hay que dar más información sobre él. Igual que vendemos nuestras playas hay que vender la cultura

martes, 27 de junio de 2017

EL PUENTE DE COLLOTO NO ES ROMANO

Resultado de imagen de puente colloto

http://www.traianvs.net/pdfs/2002_puentes04.pdf

Como vemos los hallazgos de restos datables en el interior del puente en general no proporcionan la datación exacta de la obra ni tan siquiera pueden facilitarla y en algunos casos incluso tampoco la simple identificación. Esto ha pasado con el puente de Colloto, cercano a Oviedo, en el que se halló escondido un conjunto de monedas romanas que inmediatamente motivó el que fuese considerado como romano. El resultado del análisis hipológico y constructivo del puente nos permite asegurar que no es romano, por lo que el citado tesorillo tuvo que ser ocultado en la fábrica del puente en una fecha más o menos moderna.


ABAJO en el enlace de DIALNET pueden vds comprobar los estudios del señor Manuel Durán Fuentes que es una autoridad en la materia.

DIALNET MANUEL DURÁN FUENTES

viernes, 23 de junio de 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

¿QUÉ FUE DEL ANUNCIADO CAMPAMENTO ROMANO DE LA CAMPA TORRES?




El castro de la Campa Torres fue quemado en los momentos que preceden a la romanización


http://ria.asturias.es/RIA/bitstream/123456789/1829/1/Cronoestratigrafia%20de%20la%20Campa%20Torres.pdf

SERIE ORIENTAL DE CUADRÍCULAS INTRAMUROS

Muralla XIV

En XVIII subyace a los hogares del 1º nivel de cenizdas del I a.C.

Muralla XXVI

Capa IVA. Marrón y terrosa con abundantes restos carbonosos, del II-I a.C.
Corresponde al momento prerromano más moderno y su carácter habitacional se ratifica con un hogar arcilloso y abundantes restos de combustión o alimenticios.

NUEVOS APORTES CRONOLÓGICOS

El final de la secuencia se encuentra definido por las capas que componen el denominado primer nivel de cenizas, que precede a la romanización. En realidad, el límite está claro, puesto que se caracteriza por no poseer materiales romanos, que hemos de situar prácticamente a caballo del cambio de era.

Fase III: (mediados del II-I a.C.)

Constituye el período de habitación inmediatamente prerromano, visible en el denominado 1º nivel de cenizas que tiene como límite antiguo el kalathos antes citado, así como el conchero subyacente al anterior y como límite modernos los primeros indicios de romanización.
Se define mediante rellenos y aterrazamientos que sirven de cimentación a nuevas unidades habitacionales, como la que alberga el hogar decorado y los restos de dos hogares......

martes, 13 de junio de 2017

GRATINIANO NIETO, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID



FUNDACIÓN NACIONAL FRANCISCO FRANCO

Gratiniano Nieto Gallo nació en La Aguilera, Burgos, el 6 de marzo de 1917. Cursó estudios en los Institutos de Enseñanza Media de Burgos y Aranda de Duero. En la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid se encontró con un grupo de auténticos maestros, entre los que destacan los profesores: Emilio Alarcos García, Cayetano de Mergelina y Luna, Claudio Galindo, Ferrandis Torres y otros. Prosiguió sus estudios en la Universidad de Madrid, siendo Premio Extraordinario en la Licenciatura y en el Doctorado. Su Tesis Doctoral la dirigió José Camón Aznar, y versó sobre Los monumentos de Lerma.
 
   Fue Profesor Ayudante y, luego, Profesor Adjunto de la Universidad de Valladolid, y Conservador del Museo Arqueológico de dicha ciudad, en la que también dirigió el Colegio Mayor “Santa Cruz”. Posteriormente, dirigió el Colegio Mayor “Nebrija”, de la Universidad de Madrid, en la que fue Profesor Adjunto de Arte Medieval. Por concurso fue destinado al Museo Arqueológica Nacional de Madrid. También fue Director de las Residencias de la Universidad Menéndez Pelayo, de Santander, y Secretario Técnico de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas, Cuerpo al que pertenecía por Oposición desde 1941.

En 1959, ganó por Oposición la Cátedra de Arqueología, Numismática y Epigrafía de la Universidad de Murcia, hasta 1961, en que fue nombrado Director General de Bellas Artes, cargo que desempeñó hasta 1968. En la Universidad Autónoma de Madrid, fue Vicerrector en 1972 y Rector en 1973.
 
   Fue Miembro de diversas Academias e Instituciones Culturales españolas y extranjeras. Miembro del cuerpo facultativo de Archivos, Bibliotecas y Museos; Miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Académico de Honor de la de Alfonso X El Sabio; y Académico Numerario de la de Bellas Artes de San Fernando.
 
   Dirigió numerosas campañas de excavaciones arqueológicas en las provincias de: Álava, Valladolid, Palencia, Burgos, Murcia, Madrid, Guadalajara, Ciudad Real, etc. Militó en FET y de las JONS. Fue Colaborador de la obra: El nuevo Estado Español. Veinticinco años de Movimiento Nacional. 1936-1961. Otras obras suyas son: Valladolid (1954); El Oppidum de Iruña (Álava)(1958); Reflexiones sobre la Universidad (1973);Panorama de los museos españoles y cuestiones metodológicas (1973); El Teatro Real (1973); Recursos y posibilidades de la Universidad Autónoma de Madrid ante la investigación (1976); Prehistoria(1981); Arqueología y modernidad (1985); y varias Guías de arte.
 
   Fue nombrado Hijo Adoptivo de Yecla, Murcia. Estuvo casado con María de la Concepción de Mergelina Cano-Manuel, que falleció en Madrid, el 9 de junio de 2003, y tuvieron dos hijos: María de la Concepción y Fernando. Falleció en Yecla, el 19 de julio de 1986.  

DE COMO MADRID MANDÓ UN MOTOCARRO PARA ARRAMBLAR CON LA CRUZ DE LA VICTORIA



De como Madrid envió un motocarro para arramblar con los símbolos más sagrados de Asturias.

Conozca la delirante historia de la orden dada por la Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural al Cabildo Metropolitano de Oviedo.

DE COMO MADRID ENVIÓ UN MOTOCARRO SIN DOCUMENTACIÓN ALGUNA PARA ARRAMBLAR CON LOS TESOROS DE LA MONARQUÍA ASTURIANA


"Es sintomático del interés con que la Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural mira todo lo concerniente a la Cámara Santa lo ocurrido en 1973. Requerido por aquella el Cabildo Metropolitano para que prestara las cruces hoy robadas con ~destino a una exposición, se accedió a lo solicitado y se quedó en que la Dirección General entonces de Bellas Artes- enviaría a unos servicios especilizados a recogerlas. Cuál no sería la sorpresa de los. responsables de la catedral cuando se encontraron con dos individuos que, sin más trámites ni documentación, pretendían llevarselas a Madrid en un motocarro."

lunes, 12 de junio de 2017

EL PROFESOR STEFANO GASPARRI CONTRA LOS ASNOS DE CANTOBLANCO



Il Regno Asturleonese nell'Alto Medioevo attraverso le sue cronache (secoli VIII-XI)


La circulación de fuentes irlandesas en el norte de Iberia a propósito de los Vikingos.



VIKINGS IN THE SOUTH

La autora plantea que la circulación de fuentes irlandesas -en un poema del siglo IX,por ejemplo,se menciona a "los guerreros salvajes de Lothlind"-en el Norte de Iberia podría dar cuenta de la improbable mutación fonológica desde Nordomanni hasta Lothomanni.
En la Crónica de Alfonso III (quien se enfrenta a los (Nordomannorun gens) y en la más antigua de Albelda y su continuación, la llamada "Crónica Profética"; estos dos textos se refieren (respectivamente) a los Lordomanni y a los Lothomanni.

[PDF] Reseña: Vikings in the South. Voyages to Iberia and the Mediterranean

AM Marinelli - Cuadernos Medievales, 2016 - fh.mdp.edu.ar
... “infieles” e “idólatras” (Kafirūn y Mushrikūn) del Norte —los asturianos, vascos y gallegos con
quienes los musulmanes de la península mantenían un ... las producidas en los siglos IX-X en el
reino asturiano—, sin embargo, reescriben el episodio en función de un ...


sábado, 10 de junio de 2017

RÉPLICA A FERNÁNDEZ OCHOA Y A SALIDO DOMÍNGUEZ CAPÍTULO I




En el siguiente enlace http://digital.csic.es/handle/10261/84496 pueden Vds leer lo siguiente:




El horreum de la villa romana de Veranes (Gijón, Asturias). Primer testimonio material de los hórreos de Asturias.

Autor Fernández Ochoa, CarmenGil Sendino, FernandoSalido Domínguez, JavierZarzalejos Prieto, Mar

Fecha de publicación 2012
Editor Universidad Nacional de Educación a Distancia (España)

Citación:El horreum de la villa romana de Veranes (Gijón, Asturias). Primer testimonio material de los hórreos de Asturias (2012)

Serie: Arte y Humanidades

Resumen:Este libro es el fruto de un exhaustivo trabajo de equipo sobre este importante complejo rural centrado en la pars fructuaria, uno de los espacios que mejor nos informa de las actividades productivas y de la vida cotidiana de estas explotaciones agropecuarias. La obra examina este edificio mediante el análisis del registro arqueológico que ha permitido su caracterización funcional y cronológica, así como su integración en el contexto de las edificaciones de almacenamiento y conservación conocidas en el área occidental del Imperio. No podemos dejar de señalar que el hórreo romano de Veranes es el más antiguo documentado en Asturias, lo que cuestiona el supuesto origen medieval de estas construcciones norteñas y contribuye a poner fin a la permanente discusión sobre el inicio de los graneros sobreelevado
                              
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Pues va a ser que no; Vds no ponen fin a nada; no está dentro de sus prerrogativas poner fin a las discusiones científicas y mucho menos llevar el agua a su molino romanista.


No hay demasiadas descripciones literarias sobre ellos, y la mejor es la de Jovellanos. Sí consta que los asturianos eran hábiles constructores en madera, ya que el Padre Carvallo asegura que los astures llegaron a Inglaterra, hacia el año 225 antes de Cristo, y allí establecieron «sus casas de madera y estacones hincadas en tierra y entretejidas con varas».

La Gran Guerra retuvo de 1914 a 1920 al etnógrafo polaco en España, lo que le permitió conocer y estudiar la arquitectura tradicional del Principado
Próximo a celebrarse en Oviedo el I Congreso del hórreo asturiano, durante los días 29 y 30 de este mismo mes, no está de más que nos traslademos a Poznan para hacerle una visita a Eugeniusz Frankowski, el investigador polaco autor de «Hórreos y palafitos de la península Ibérica». Con muy buen aspecto, pese a sus muchos años, el ilustre etnógrafo recuerda la lengua española con bastante precisión y se complace hablándola, porque le trae el recuerdo de la juventud, ida ya para siempre. Frankowski, que nos dice en voz baja, por si las paredes oyen, que en Polonia se disfruta de la paz del cementerio, está dispuesto a contestar lo que sea, sobre sí mismo o sobre los hórreos.
—¿De dónde procede su interés por los hórreos de la península Ibérica?
—Se debe a un accidente, a un gravísimo accidente, que costó muchos muertos. En 1914 yo tenía treinta años y después de una corta permanencia en el norte de África, me detuve en España para incorporarme al equipo de prehistoriadores que durante el verano hacían excavaciones en la cueva prehistórica paleolítica de El Castillo, en Puente Viesgo, provincia de Santander, bajo la dirección del geólogo y prehistoriador bávaro Obermaier, y patrocinados por la Fundación Alberto I de Mónaco, que era el mecenas del Institute de Paleontologie Humaine de París. Al estallar la Gran Guerra a finales del verano de 1914, Obermaier y yo, y otros participantes en las excavaciones, por pertenecer a países beligerantes, fuimos confinados en España, hasta el cese de las hostilidades.
—¿Y de ahí parten sus estudios sobre los hórreos?
—No sólo sobre los hórreos. Tenga en cuenta que permanecí en España desde 1914 a 1920, y en esos años tuve tiempo para hacer muchas cosas. También hice una investigación sobre «Estelas discoideas de la península Ibérica», publicada en Madrid por la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas, el año 1920. La monografía sobre hórreos y palafitos se había publicado en 1918, por la misma comisión.
—¿Son éstas sus primeras publicaciones?
—No. Anteriormente había publicado en Polonia un texto sobre «Los paisajes de Wolin», en 1913, que, en rigor, es mi primer texto que ve la luz de la imprenta, y trabajos sobre cómo el pueblo alumbraba sus chozas y sobre la celebración del Domingo de Ramos en la región de Sacz. Durante mi estancia en España publiqué otros trabajos sobre «La lucha entre el hombre y los espíritus malos por la posesión de la tierra y su usufructo» y sobre «Los signos quemados y esquilados sobre los animales de tiro en la península Ibérica», además de otros trabajos en portugués, como «As cangas e jugos portugueses de jungir os bois pelo cachaco» o «As cabeceiras de sepultura e as suas transformaçoes».
—¿Tienen los polacos el don de lengua? Lo pregunto por esa facilidad para ponerse a escribir en español y portugués al poco tiempo de vivir en la península Ibérica.
—Mi caso es modesto. No olvide a mi compatriota Joseph Conrad, que es uno de los mejores escritores de la lengua inglesa. Ello puede deberse a que el español o el inglés son lenguas que ofrecen menos dificultades que la polaca.
—Y a diferencia de los polacos, los españoles y los ingleses son muy reacios a aprender lenguas ajenas. Si me lo permite, cambiemos de tercio. ¿De qué parte de Polonia es usted, Mr. Frankowski?
—Yo nací en Siedlce, ciudad por entonces perteneciente a Rusia, el 21 de noviembre de 1884. Mi familia, amante de las tradiciones patrias, abogaba por la enseñanza en polaco, razón por la cual yo fui expulsado en dos ocasiones del Liceo. No obstante, pude terminar los estudios secundarios en polaco, y nada más terminarlos, marché a la Universidad de Cracovia, en la que cursé los estudios de Antropología y Arqueología. Una vez licenciado, fui profesor ayudante de la cátedra de Antropología en la Universidad Jagellonense, e inicié unas investigaciones sobre el «hábitat» de las montañas polacas, en colaboración con el profesor J. Talke-Hyniewicz, titular de la cátedra, y después por mi cuenta. En 1911 efectué trabajos de campo en la parte oriental de Polonia, y en 1912 fui a trabajar al Instituto Antropológico de Zurich, bajo la dirección del profesor O. Scheiginhaufer, lo que me permitió familiarizarme con métodos nuevos, desconocidos en Cracovia. En 1914 hice un viaje al norte de África y al regreso me quedé excavando con Obermaier en Santander, no sé si para mi buena o mi mala suerte. Yo creo que para mi buena suerte.
—Y terminada la guerra, ¿no sintió la tentación de quedarse en España?
—Tuve la tentación, sí, pero tenía cosas que hacer en Polonia. En España estábamos muy bien, sin agobios. Obermaier gozaba de la protección del prehistoriador asturiano conde de la Vega del Sella, y yo pude hacer las investigaciones que me apetecían sin ninguna traba. Pero mi carrera académica había de realizarla en Polonia. En 1921 me doctoré en la Universidad Jagellonense de Cracovia, y en 1922 me trasladé a Varsovia, para especializarme en Etnografía y Etnología. Seguidamente se me encargó dirigir un seminario de Etnografía en esa Universidad, hasta que en 1926 soy llamado para desempeñar la cátedra de Etnografía y Etnología de la Universidad de Poznan, que más tarde pasaría a ser el Instituto de Etnología.
—El siglo XX fue siglo de guerras mundiales. usted se libró de la primera, pero no de la segunda.
—Es cierto. Me opuse cuanto pude a los nacionalsocialistas y aunque tal vezno habría podido hacer mucho, dirigí un seminario en la Universidad clandestina de Varsovia. Terminada la guerra, se me permitió volver a mi cátedra en Poznan y volví también a dirigir el Museo Etnográfico de Varsovia. Y así hasta mi jubilación en 1960, siéndome reconocidos entonces mis méritos para la República Popular de Polonia.
—¿Sobre qué trabajó a su regreso a Polonia?
—Sobre muchas cosas: sobre los bordados del pueblo polaco, sobre los gorros femeninos con bordados dorados en Pomerania, sobre el calendario ritual de los polacos, sobre la forma de las fábulas de los montañeses polacos, sobre los útiles de arar en Polonia... También seguí prestando atención a temas españoles, en estudios como «El carnaval de los hombres y los animales en España» o «El arte popular vasco».
—¿Cómo son los hórreos asturianos?
—No hay demasiadas descripciones literarias sobre ellos, y la mejor es la de Jovellanos. Sí consta que los asturianos eran hábiles constructores en madera, ya que el Padre Carvallo asegura que los astures llegaron a Inglaterra, hacia el año 225 antes de Cristo, y allí establecieron «sus casas de madera y estacones hincadas en tierra y entretejidas con varas».
—¿Hay referencias a los hórreos en la Antigüedad?
—Sí, claro. Herodoto describe ciertas plataformas palafíticas, que eran comunes a varias viviendas, en Tracia, más o menos como en la España húmeda un hórreo puede ser común a varias familias. Estrabón describe los palafitos de Ravenna, levantados sobre pantanos con estacas, e Hipócrates se refiere a una aldea palafítica en la orilla este del mar Negro, en la pantanosa cuenca del río Kutais. La primera mención en lengua castellana del granero rural peraltado se encuentra en las «Antigüedades», del mencionado Carvallo.
—Sin embargo, la mayoría de los viajeros que pasaron por Asturias, no ven hórreos.
—Es cierto. Townsend describe con mucho detalle el carro del país, pero nada dice de los hórreos. Y Gamow se da cuenta de ellos en Riaño. En un dibujo de Alfred París incluido en «Por los Picos de Europa», del conde de Saint-Saud, se ve un hórreo como los asturianos, en Caldevilla, en Valdeón.
—¿Puede hablarse de un único tipo de hórreo asturiano?

—No, de ninguna manera. Los hay muy diferentes. Una originalidad asturiana es colocar los hórreos sobre los tejados de las casas. Debo destacar que los hórreos de Asturias suelen caracterizarse por sus dimensiones muy armónicas, sobre todo, los de menor tamaño. En mi opinión, son restos de construcciones de madera, hoy reemplazados por casas de piedra y ladrillo. Cerca de Oviedo vi un hórreo convertido en vivienda, muy limpia, por cierto.
Algunos de Vds se preguntarán con buena lógica ¿quién es el señor Frankowski? y la respuesta contundente es: un especialista en la materia con mucha mayor autoridad en la misma que la que pudiera ostentar ni de lejos la señora Fdez Ochoa y su ayudante.
Y aquí tienen Vds estimados lectores un breve recorrido por la obra del gran antropólogo polaco 95 ANIVERSARIO DE HÓRREOS Y PALAFITOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA  "En Hórreos y Palafitos de la Península Ibérica,Frankowski  expone su tesis del origen palafítico de estos graneros del norte peninsular, coincidiendo con la propuesta de Félix Aramburu. Aunque ya superada, el trabajo de Frankowski supuso el primer estudio científico de nuestros hórreos, constituyendo un referente ineludible para los investigadores posteriores.


Donde deja de forma meridianamente clara que los hórreos son de origen palafítico y por lo tanto muy anteriores a la presencia romana en la Península Ibérica; por eso Vd, señora Fdez Ochoa y su doméstico  Salido Domínguez no pueden poner fin a ninguna discusión como quisieran porque repetimos una vez mas que no está dentro de sus competencias silenciar a autoridades científicas a las que no pueden aspirar a igualarse.