LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

viernes, 5 de agosto de 2022

BANZU, OTRO TESTIMONIO DE LA SUPERVIVENCIA DE LA LENGUA CELTA EN ASTURIAS


 









Etimologia del hispano céltico * wancios, travesaño, cognado con el irlandés féig, cumbrera, parhilera.

Vara de madera u otro material que, a modo de larguero, soporta unas andas o angarillas

Larguero que, junto con otro similar del lado opuesto, sostiene un bastidor o armazón, como el respaldo de una silla o de un lienzo.

LNE DICCIONARIO GENERAL DE LA LENGUA ASTURIANA


lunes, 1 de agosto de 2022

Hallan dos casos únicos de tumbas en Abamia anteriores a la iglesia


 








LUGAR. La cata arqueológica en la que fueron encontrados los cuerpos, situada en el exterior junto al cabildo de la iglesia. / NEL ACEBAL

DIARIO EL COMERCIO DE GIJÓN, DECANO DE LA PRENSA ASTURIANA

«Nunca he visto nada parecido». El que habla es Sergio Ríos, un arqueólogo que a pesar de haber descubierto cientos de enterramientos antiguos en distintas campañas acaba de toparse con dos casos únicos en la iglesia románica de Santa Eulalia de Abamia (Corao, Cangas de Onís). Durante los trabajos de rehabilitación del monumento, un equipo de arqueólogos encabezado por Ríos halló la semana pasada un esqueleto que se encontraba en una posición muy distinta a lo habitual en los ritos cristianos, lo que les lleva a pensar que el cuerpo es anterior a la construcción del templo -aproximadamente siglos VIII al XIV, aunque la mayor parte del edificio data del XIII-.

A estos restos, que probablemente pertenecieron a una persona adulta y bastante corpulenta, se unió ayer mismo la de otro cuerpo más joven y el descubrimiento de algunos restos de madera que formaron parte del ataúd del primero de ellos.

Orientación

Tanto Sergio Ríos como Andrea Menéndez, otra de las arqueólogas que trabajan en Abamia, explicaron que estos enterramientos estaban orientados con la cabeza hacia el Sur y los pies al Norte, algo que suele ser más habitual en los ritos paganos que en los cristianos. «Lo normal es que estos miren hacia el Este y, en algunos casos, hacia el Oeste», indicaron los arqueólogos, que en la misma cata exterior al sur del templo en la que estaban sacaron a la luz otros 51 esqueletos, en su mayoría de la Baja Edad Media.

«Estos dos poseen unas características que hacen pensar que son los más antiguos, cuando de los otros creemos que el que se remonta a hace más tiempo podría ser del siglo X», dijo Ríos. Según los expertos, el hecho de que ayer empezara a desenterrarse un nuevo esqueleto en idéntica postura les lleva a pensar que «la alineación del primero no es casual».

Ríos prefiere ser cauto y aún no se atreve a dar una posible fecha para ubicar cronológicamente este hallazgo, a la espera de tomar algunas muestras tanto de los huesos como del ataúd para analizarlas por el método del Carbono 14. Sin embargo, confía en poder encontrar pronto en la misma cata un ajuar o algún elemento similar que permita identificar y fechar los enterramientos, que podrían no ser los únicos de este tipo. Cuando terminen de excavar, verán si hay más esqueletos similares en la zona.

El lugar exacto en el que fueron hallados los huesos es en el exterior sur de la iglesia, en concreto en una excavación realizada junto al cabildo de la misma. Andrea Menéndez señala que el estado de conservación del adulto es bastante bueno, a pesar de que la presencia de lajas -nichos de piedra- de otras tumbas cortó a ambos enterramientos por la parte de los pies y la cabeza.

Para destapar al segundo cuerpo, el equipo tuvo que ampliar la cata en la que excavaban de los siete metros de largo por dos de ancho que medía, a un metro por otro metro y medio más aproximadamente.

Aprovechando la rehabilitación del templo de Abamia, el equipo de Sergio Ríos había iniciado el pasado 18 de septiembre una excavación arqueológica que incluía tres catas, dos en el exterior y una tercera en el interior del edificio.

En la primera en la que estuvieron trabajando, abierta junto a la sacristía y ya finalizada, encontraron un total de tres enterramientos bajomedievales y restos de un pavimento antiguo que podría datar del siglo XIX y que está asociado a la sacristía. La del interior, por su parte, permitió confirmar que un muro que había aparecido en otra campaña formaba parte de una capilla anterior a la actual, que probablemente data del siglo XIII y era coetánea a la construcción de la nave. Además, comprobaron que esta ermita o cabecera tenía una planta cuadrangular. Actualmente, el equipo sólo mantiene abierta la cata exterior del cabildo.

La leyenda de Pelayo

Según la tradición, la iglesia de Abamia fue mandada construir por el rey Pelayo y es el lugar donde fueron enterrados sus restos con los de su esposa Gaudiosa.

La restauración de este templo fue adjudicada por la Consejería de Cultura a la empresa MC Conservación y Restauración por unos 415.000 euros. Se estima que los trabajos, que incluyen la mejora del entorno, el revestimiento de las bóvedas y otras actuaciones, finalicen la próxima primavera. El equipo de Sergio Ríos ya había realizado otras dos fases de excavaciones en Abamia, una entre abril y mayo de 2005, y otra entre enero y marzo de este año.









Xulio Concepción: "Muchos topónimos son prerromanos, tienen miles de años"


 







LA NUEVA ESPAÑA

"Las palabras conforman una red que lo pone todo en relación", afirmó el doctor en Filología Xulio Concepción Suárez en la charla-coloquio titulada "El origen de la palabra toponímica sobre un paisaje cualquiera", primera de las tres actividades programadas en las Jornadas de Toponimia de Montaña que organiza la Asociación Cultural "Camín de Mieres" y que cuentan con la colaboración del Ayuntamiento de Mieres y el Club LA NUEVA ESPAÑA de las Cuencas.

El acto fue presentado por Mar Montero, representante de la entidad organizadora. Concepción, escritor y experto en etimología, resaltó la importancia de buscar en las fuentes más fiables, que son los nativos, conocedores de la vida, historia, costumbres y características del lugar. "Más que de toponimia debería hablarse de lenguaje toponímico", señaló Concepción, miembro del Real Instituto de Estudios Asturianos. Y es que, según el ponente, focalizado en el estudio del entorno a través del léxico, todos los nombres de los lugares y parajes tienen un significado relacionado con alguna característica. "Todo procede de una visión, un olor, un sonido, una forma que define el lugar y que motiva el nombre", explicó el filólogo, que complementó su explicación con esquemas en los que se agrupan los nombres según su origen (colores predominantes, formas, dimensiones, distancias, orientaciones, similitudes, fauna y flora, etcétera). "La gran mayoría de los términos son prerromanos, muchos con miles de años de antigüedad, con raíces celtas e indoeuropeas", comentó el filólogo.

"Son nombres puestos con inteligencia, que traducen la vida e informan en unos tiempos en los que la supervivencia era una lucha diaria". De ahí la importancia de nombrar un lugar según su ubicación, la peligrosidad, la abundancia de agua, la exposición a las inclemencias meteorológicas, la luz o la posibilidad de obtener alimentos. Así, Xulio Concepción nombró diversos lugares para, a continuación, explicar su sentido (buenos enclaves para pescar, terrenos fértiles, zonas cálidas o ventosas, puntos de referencia...). "Cada vez quedan menos testigos del origen de estos nombres", advirtió el ponente, que llama a extender el interés por el estudio de la toponimia para evitar la pérdida de toda esta información. Y es que los mapas realizados ya contemplan más de 2.400 topónimos, teniendo cada uno de ellos un origen y un significado. A título ilustrativo, Concepción comentó que, estudiando la toponimia, atendiendo al nombre de cada lugar, podría saberse qué tipo de terreno se iba a encontrar el trazado de la variante de Pajares.

jueves, 28 de julio de 2022

«Todos los colegios tendrían que enseñar cultura asturiana»


 









DIARIO EL COMERCIO DE GIJÓN


TODOS LOS COLEGIOS TENDRÍAN QUE ENSEÑAR CULTURA ASTURIANA

Juan Luis Casas García. Director del Festival Intercéltico de Avilés La pasión le hace seguir adelante con un festival que cumple 25 años y que aporta «lo mejor de lo mejor» para celebrarlo


La asociación Esbardu se creó para fomentar y divulgar el floclore y la cultura asturiana. De ahí nació el Festival Intercéltico de Avilés que esta edición cumple 25 años y se celebra desde hoy hasta el 31 de julio. Su director, Juan Luis Casas García, nació en Valliniello hace 61 años y dedica toda su energía a este apuesta cultural que ha ido creciendo con el paso del tiempo. Aprendió de otros festivales y subió el escalón más alto en el intercéltico de Lorient. Por eso lo quiso para Avilés.

-Igual son muchos años para dedicarlos a un festival. ¿Qué hace falta, además de moral?

-Mucha pasión.

-El festival goza de éxito, pero ¿tiene éxito la música celta en Asturias?

-Sí, por supuesto. Solo hay que echar un vistazo al calendario y en cualquier concejo hay algún festival de tipo tradicional o de música folk o de raíz. Si es verdad que las modas se imponen y la chavalería está tirando más al reggaeton y similares, pero nosotros apostamos por la música de verdad.

-¿Por qué van tan lejos?

-Porque esto es un legado, va más allá de la conservación de la propia música, es un legado histórico que tenemos que mantener.

-¿Pero se mantienen los grupos celtas?

-Vamos a la baja porque, si no hay una cultura de base, cada vez cuesta más trabajo encontrar gente que quiera defender esto. El problema radica en la educación. En todos los colegios debería haber una temática de cultura asturiana, por narices. Si la base falla, falla todo y los niños crecen sin una identidad, y de mayores lo ven como algo extraño.

-¿Es lo mismo el baile tradicional asturiano que la música celta?

-No. El baile asturiano es música celta, pero la música celta es un compendio de cosas inimaginables. Todo lo que pueda tener una mínima conexión con el mundo de la cultura celta tiene su cabida. Es un mundo muy amplio y no son guerreros tocando la gaita, como se imagina la gente. De hecho la gaita se inventó mucho después de la época celta, pero define a los territorios que en su día fueron ocupados por los celtas. La gaita es un nexo.

-Entonces, no es celta todo aquello que lleva gaita.

-Donde hay una gaita, hay una cultura celta, eso es impepinable, pero hay otras muchas manifestaciones donde no hace falta que esté la gaita y son celtas.

-¿Por qué el programa incluye la tonada?

-Es otra manifestación más de la cultura celta, es la canción asturiana de raíz. Es algo, también, muy comparable al flamenco, tienen puntos de conexión y tiene un valor incalculable.

-¿Es imposible organizar un festival de estas características sin que actúe Celtas Cortos? ¿Son el plato fuerte de esta edición?

-Es la primera vez que vienen y lo hacen por ser la 25ª edición. Y sí, junto con Luar na Lubre, son los mejores en su modalidad. Este año no podemos dar más, tenemos lo mejor de lo mejor.

-¿Han apostado fuerte con la programación?

-Sí, por ser el 25 aniversario había que darlo todo, aunque el presupuesto se ha disparado por culpa de la inflación. Tenemos un presupuesto de 70.000 euros, pero necesitamos ayuda.

-¿La tienen?

-Estamos en ello.

-¿Resulta difícil, aun cuando se trata de defender la cultura asturiana?

-Hay que tener suerte y depende del responsable político que toque, que quiera o no defender la cultura asturiana. Estamos a nivel del festival de Ortigueira y manejamos un presupuesto cinco veces inferior. Somos un poco héroes, en ese sentido.

-¿Por qué aspiran tan alto?

-Desde el principio fue nuestra razón de ser. Queríamos un festival con prestigio y reconocimiento, que pudiera codearse con lo mejor del panorama internacional y lo hemos conseguido.

-¿Está satisfecho con el emplazamiento?

-Sí. Hemos separado las restauración de la música. Cada actividad tiene que tener su sitio para no molestarse entre sí.

martes, 5 de julio de 2022

ROMANOFILIA Y GRECOLATRÍA



ROMANOFILIA Y GRECOLATRÍA  son dos enfermedades endémicas que han asolado las cátedras e institutos españoles desde hace generaciones. 
Afortunadamente en el escenario geográfico en el que nos encontramos a orillas del Cantábrico solo hemos sufrido la primera de las dos dolencias aunque con una inusitada virulencia.

Los poderes vectores académicos dirigidos desde Madrid desplegaron toda la maquinaria de su influencia en sus diversas facetas para implantar a las bravas una historia paralela y fraudulenta con la que según sus propias palabras "normalizarían" el escenario cantábrico reduciéndolo a su cosmovisión grecolatina.
Para ello  han utilizado fundamentalmente dos acciones la primera de las cuales es negar la presencia celta y la segunda inventar una potente romanización. Como tales actuaciones  a los ojos de la comunidad científica internacional se antojaban descabelladas han tenido que echar mano de una extraordinaria panoplia de falsificaciones y acciones propagandísticas que como era previsible les han condenado al descrédito.
Aquel proceso iniciado en los años 80 del pasado siglo y hoy ya  descarrilado ha condenado al ostracismo a sus principales patrocinadores hoy jubilados u orientados por las circunstancias a otros escenarios del panorama geográfico español.

Derrotados y desaparecidos han seguido  sus discípulos- de mala gana, dado el profundo escarmiento sufrido-  aunque ya a pequeña escala, con escaramuzas de escaso calado a través de los pequeños cortijos donde aún sobreviven protegidos en una variopinta arquitectura de museos, fundaciones,  concejalías o en algún escalafón de la Consejería de Cultura.

Su última derrota y una de las mas sonoras después de la hecatombe del Gijón romano fue la pifia de Lucus Asturum donde anunciaron una ciudad a bombo y platillo y encontraron aún no se sabe muy bien si una posta de caballos o un lupunar de arrieros.

El Combate de Neville ha contribuido durante muchos años y con escasos medios a la resistencia de la sociedad asturiana contra este fenómeno aculturador y espera poder seguir haciéndolo.