LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

jueves, 1 de septiembre de 2016

PINTAYO QUISO RECORDAR A LA PATRIA


https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=46133
La estela del signifer cohortis Pintaius (CIL XIII 8098) Autor: Sabino Perea Yébenes  En efecto, la estela de Pintaius no hay elementos que hagan referencia al lugar de origen del soldado (la Asturia romana).Por contraste,tras la revista de las estelas renanas,vemos que es muy poco frecuente la mención a la origo del difunto.Por tanto, que en la estela de Pintaius tal origo no sólo sea indicada,sino recalcada con precisión (astur trasmontanus castello Intercatia) obedece, a mi juicio, a una decisión personal de Pintaius, quien con toda probabilidad,dejó la minuta escrita a su heredero en el momento de redactar su testamento y nombrar a un compañero de armas (anónimo) curator o procurator de la actio testamentaria,y éste a su vez la entregó al taller lapidario. Autores: Sabino Perea Yébenes Localización: Memorias de historia antigua, ISSN 0210-2943, Nº 17, 1996, págs. 255-274 Idioma: español Texto completo (pdf) 

miércoles, 27 de julio de 2016

EL DEBATE SOBRE LA ROMANIZACIÓN: LA HISTORIOGRAFÍA TRADICIONAL FRENTE A LAS NUEVAS TENDENCIAS INVESTIGADORAS

Inmaculada C. Pérez Parra (CV) Juan Manuel García Barea (CV) jmgarciabarea@gmail.com Palabras claves: romanización, historiografía, interpretatio romana y romanización relativa. La historiografía que ha debatido el aspecto de la romanización de la Península Ibérica se ha movido en diferentes fases de interpretación sobre este fenómeno de asimilación cultural, desde unos puntos de vista primando a la cultura romana sobre las culturas peninsulares que estaban instauradas ya desde épocas anteriores; y desde otro pensamiento valorando, de igual medida, que un proceso de tal envergadura no puede estar enfrentado con un desarrollo intercultural entre los dos segmentos opuestos, es decir, entre las culturas preexistentes, en un amplio marco geográfico como es la Península Ibérica y la nueva cultura romana. Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato: Pérez Parra y García Barea: El debate sobre la romanización: la historiografía tradicional frente a las nuevas tendencias investigadoras, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, diciembre 2009, www.eumed.net/rev/cccss/06/ppgb2.htm La historiografía “acomplejada” Desde la historiografía tradicional se ha defendido la idea de una superposición de la cultura romana sobre la indígena, participando incluso ésta última en un “complejo de inferioridad”. El mundo indígena quedaba a merced del poder de Roma sin ningún atisbo de posibilidad de interacción de estas culturas peninsulares sobre la romana. Podemos pensar que los historiadores que defienden estas posturas sienten las raíces de su pensamiento en el control político, administrativo y militar que tuvo Roma en este territorio en siglos posteriores, dejando a un lado uno de los sustratos más importante de una sociedad: el de la vida cotidiana alejada de estos márgenes de los poderes oficiales. O bien podríamos inclinar esta balanza hacia un rechazo de las culturas indígenas por las directrices del régimen político franquista como hicieron otros regímenes totalitarios en la Europa del período de entreguerras, que sobrevaloraba las grandes hazañas conquistadoras y de aculturación de los imperios antiguos, como símbolo de poder autoritario. Esta técnica de separación entre el mundo romano y el mundo indígena plantea que un estudio histórico queda abocado a la falta de información articulada, labor esencial cuando nos acercamos ante un tema donde entran en acción dos mundos que hasta la fecha aparecen separados, y que desde un período cronológico concreto irán unidos para fecundar en un nuevo sistema de culturas entremezcladas. La superación de la tradición: las nuevas líneas de investigación. La necesidad de redefinir. En esta nueva visión del proceso de romanización se barajan nuevas tesis que intentar explicar el proceso de una forma temporal con dos tiempo bien definidos: por un lado una proceso de equiparación entre las culturas indígenas y romanas y, por otro lado, un cierto avance en la supremacía de la cultura romana sobre la indígena, que termina cediendo en esta relación. Este guión parece más acorde con lo realmente sucedido en este proceso, pero de alguna manera simula este proceso a una lucha de poder, en la que el mundo indígena tampoco mantiene un sistema para oponer resistencia al avance cultural romano. Las nuevas tendencias historiográficas basan sus investigaciones en la idea de que sólo hubo una influencia de la cultura romana a nivel de elites sociales indígenas, mientras que el resto de la población mantuvo rasgos culturales prerromanos. El grupo social que en las etapas anteriores a la llegada de Roma mantenían un cierto poder y que ven que la nueva potencia mediterránea se interesa por sus territorios siente la necesidad de asociarse a este nuevo pueblo conquistador para seguir conservando su posición preponderante. A partir de estas elites y de su contacto con los emigrantes romanos se irá difundiendo la cultura romana en el territorio, creándose una sociedad que une vertientes de las dos culturas que se entrelazan: las culturas de los pueblos prerromanos y la romana. Es lo que se ha venido a llamar la “interpretatio romana”. Estas ideas, renovadoras durante la década de los noventa, nos indican que el poder romano no consigue realizar una labor de aculturación en los términos entendidos por la historiografía tradicional. La explotación económica de los recursos fue la razón por la cual Roma consigue establecer un dominio en la Península Ibérica y será el principal objetivo que conseguirá en este proceso de romanización. Esta línea defiende la interpretación de la “romanización relativa” que consiste en relativizar los efectos que tradicionalmente se le habían otorgado a la romanización en el territorio del sur de la Península Ibérica. Toma como punto de partida que el concepto de urbanismo está impregnado por un interés estratégico de Roma para sacar mayor provecho de las circunstancias económicas y geográficas del nuevo territorio adquirido, por lo que no todo el territorio “sufrirá” el mismo grado de romanización que otras zonas. Habría que hablar de “romanización concreta espacial”. La aplicación de este proceso tampoco contó con un apoyo necesario desde el Estado romano, sino que irá condicionado por la zona que esté recibiendo el influjo cultural romano y el interés que despierte esta región a los poderes estatales. La sociedad que se creará mantendrá un sustrato prerromano a pesar de la presencia de los dominadores, plasmándose esta circunstancia en muchos aspectos de la vida cotidiana meridional. Esta cita expresa bien cuál es el camino que tiene que seguir la investigación relativa a la romanización. No consiste en negar que hubo un proceso de romanización, sino reinterpretar para que nos acerquen a este concepto para comprenderlo de una manera más completa, superando las posiciones tradicionalistas y buscando nuevos enfoques investigadores. BIBLIOGRAFÍA CHAVES TRISTÁN, F., 1994: “Indigenismo y romanización desde la óptica de las amonedaciones hispanas de la Ulterior”, Habis 25, pp. 107-120. FEAR, A.T., 1996. : Rome and Baetica. Urbanization in southern Spain c. 50 B.C. – A.D. 150. Clarendon Press. Oxford. GUZMÁN ARMARIO, F.J., 2002: “La romanización de la Península Ibérica. Reflexiones sobre un debate historiográfico”. Revista Atlántica-Mediterránea de Prehistoria y Arqueología social, Vol. V, pp. 303-324. Cádiz. HOPKINS, K., 1996: “La romanización: asimilación, cambio y resistencia”, en La Romanización en Occidente, J.M. Blázquez, J. Alvar, eds., Madrid. ROLDÁN HERVAS, J.M., 1972: “El elemento indígena en las guerras civiles en Hispania: aspectos sociales”, H.Ant., II, pp. 77-123. ROLDÁN HERVÁS, J.M.; WULFF ALONSO, F., 2001: Op.cit., pp. Citerior y Ulterior. Las provincias romanas de Hispania en la era republicana. Ed. Istmo. Madrid. SALINAS DE FRÍAS, M., 1999: “El impacto económico de la conquista romana”, SHHA, 17, pp. 125-152. WULFF ALONSO, F., 2002: “La tradición historiográfica española: ambiguas ciudades y esplendores béticos, esencias heroicas y limpieza de sangre”, en Estudios sobre las ciudades de la Bética (González Román, C.; Padilla Arroba, A. ed ), pp. 497-513. Granada

domingo, 24 de julio de 2016

AQUISGRÁN NO ES OVIEDO NI OVIEDO TIENE NADA QUE VER CON AQUISGRÁN-BORGE CORDOVILLA

autor BORGE CORDOVILLA Oviedo, desde luego, no es Aquisgrán, ya que Aquisgrán es una residencia regia construida sobre las ruinas de un asentamiento romano, y Oviedo, el núcleo de la colina «Ouetdao», no es ninguna residencia regia, sino un conjunto religioso, que para nada está concebido como ciudad, sino como un conjunto orgánico de clérigos articulados en torno a templos seculares y regulares bajo la autoridad de un obispo asistido por varios abades. Como conclusión, o resumen respecto al interesante debate que venimos manteniendo en «Facebook» algunas personas interesadas en la historia de Oviedo y del Reino de Asturias :  Debo decir que quizá no se me está entendiendo bien, por estar dando por sentado que las personas interesadas ya conocen nuestros estudios y conclusiones, por lo que tiene interés exponerlos aquí resumidos: en la línea de investigación que seguimos unos cuantos desde hace tiempo, desde luego Oviedo -entendiendo como tal a lo que se refiere la documentación como la colina «Ouetdao», en su nombre indígena- desde luego, no era una ciudad. Yo llevo diciendo desde 2005 que era un conjunto religioso, que recientemente he comparado con otros similares, como la abadía de Centula, del abab Riquiario, muy similar en concepción. También he definido lo que he dado en llamar "protociudad", o conjunto poblacional que se establece extramuros del religioso, sometido a señorío, en parte religioso y en parte real, aunque este último ya en tiempos de Alfonso III, cuando éste levanta el palacio y el alcázar regio en Ouetdao. García de Castro y Ríos -que poseen su propio estudio, avanzado en unas Jornadas de Arqueología Medieval ovetense el pasado otoño, y que próximamente verá la luz editorial- señalan la fecha en que esta población cristaliza en ciudad: fines del s. XI, cuando Alfonso VI otorga el primer Fuero, y, ya con absoluta seguridad, en 1135 cuando Alfonso VII lo confirma. Por tanto, Oviedo no es una ciudad sino a partir del primer cuarto del s. XII, y Oviedo, desde luego, no es Aquisgrán, ya que Aquisgrán es una residencia regia construida sobre las ruinas de un asentamiento romano, y Oviedo, el núcleo de la colina «Ouetdao», no es ninguna residencia regia, sino un conjunto religioso, que para nada está concebido como ciudad, sino como un conjunto orgánico de clérigos articulados en torno a templos seculares y regulares bajo la autoridad de un obispo asistido por varios abades. A continuación, imagen del conjunto de la Centula de Sant Riquier, cuyo abab Angilberto, contemporáneo de Carlomagno, dictó normas organizativas y litúrgicas cuya existencia se detecta también en Oviedo. Alrededor de su conjunto religioso amurallado se desarrollaban varios nucleos de población, como se puede aserverar con la siguiente lectura del Cronicón de Hariulfo, donde se recogen las disposiciones del mencionado abad Angilberto: http://remacle.org/bloodwolf/historiens/hariulf/table.htm Como conclusión: en efecto, la comparación no debe hacerse entre Aquisgrán y Oviedo, sino entre Aquisgrán -salvando las distancias pues el palacio de Carlomagno se levanta sobre una trama urbana romana anterior, y el de Alfonso II es un conjunto palatino "ad fundamentum", sin antecedente urbano anterior- y los restos que, probablemente, se encuentran bajo la fábrica de armas de La Vega, en



Oviedo. didáctica de reconstrucción de los palacios reales de Alfonso II en el solar de la fábrica de armas de La Vega, en Oviedo. Más información acerca de la historia, morfología, y monumentos ovetenses en: http://www.mirabiliaovetensia.com/ No podemos concluir sin decir que ES PRECISO ACTUAR CON RESPONSABILIDAD EN EL TRATAMIENTO QUE SE DÉ A ESTE SOLAR, PROPIEDAD DEL MINISTERIO DE DEFENSA, ya que la fábrica está abandonada, y su destino es incierto ATESORANDO UN IMPORTANTE PATRIMONIO INDUSTRIAL, A LA VISTA, UN PATRIMONIO HISTÓRICO ROMÁNICO Y BARROCO, CONOCIDO (restos del monasterio de Santa mAría de la Vega), y otro desconocido POR PERMANECER OCULTO, pero que está, SIGUIENDO A LAS CRÓNICAS Y LOS ESTUDIOS DOCUMENTALES ACERCA DE LA EVOLUCIÓN DEL DOMINIO REGIO OVETENSE, en este lugar, sin posible lugar a ninguna duda. LA POSIBLE PÉRDIDA, EN SU CASO, DE ESTE PATRIMONIO Y DE ESTOS RESTOS -LOS QUE SEAN Y COMO SEAN- SERÁ RESPONSABILIDAD DE LA MALA ACTUACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN, QUE TIENE AUTORIDAD EJECUTIVA PARA ACTUAR DEL MODO CORRECTO, Y DE LA SOCIEDAD QUE LO CONSIENTA

AZOTE DE ZIPAYOS, MORTERO DE PARACAIDISTAS

Quiero anunciarles a todos esos Carpantas, a todos esos Zipayos de la arqueología provincial asturiana y a sus aliados, los paracaidistas de Cantoblanco, una ofensiva total para desencastrarlos de los viciosos pesebres que okupan de forma eterna. Ahí están, ahí les tienen empachándose de alfalfa y cebada, el pienso rekejuno caprichosamente administrado a los más serviles y a los más indoctos. No trabajan y aún menos estudian por su cuadrúpeda naturaleza ajenos a los misterios de la ciencia. Andan al trote por los montes asturianos buscando ciudades romanas como poseídos; si en Mijas hay el burro-taxi aquí tenemos la mula-civitas. Sí ahí les tienen ganando la cebada en Oviedo, restregándose por el suelo, rebuznando de la forma más abyecta bajo los palacios Otilianos en busca de forraje. ¡Ahí van los mulos y los burros camperos! ,al trote, alegres por sus inventadas autovías del oro, de la plata y de la juliana que los parió a todos ellos. En busca de negocio puro y duro falsificando sin ningún escrúpulo la historia de Asturias de forma asombrosa. La vía de la Plata inventada de la mano del emporio ALSA, la vía del Oro inventada por una mindundi para ver si puede llenar el cepillo en la misa negra otiliana, la vía juliana inventada para joder a los vecinos que tienen que subir a hombros la comida y el butano o bajar al médico en una burra. ¡La arqueología asturiana es una merienda de negros! donde el más golfo y el más ruin prospera y se encarama; donde se condena a una auténtica damnatio memoriae a todos aquellos que no quieren someterse a la secta romanista, al palmar de Troya de Cantoblanco y a sus sicarios los zipayos y carpantas locales. La sucesión de sus escándalos es asombrosa algo inédito en Europa salvo quizás el akelarre de Iruña Veleia también avalado por ellos. Condenados por empadronamientos ilegales y filtración de exámenes; destrucción de importantes yacimientos arqueológicos: Llagú, la Campa Torres, Podes, la Forca etc etc ,otras actuaciones asimismo inverosímiles: la destrucción de la celda del Padre Feijóo, el recrecido con ladrillos de la supuesta muralla romana de Gijón, la chapuza del cubo protector del mosaico de Veranes, la destrucción de las pinturas románicas de San Martín de la Iglesia , el asalto al museo etnográfico de Grandas de Salime, el veto a la financiación norteamericana de dos universidades para excavar en Tiñana etc, etc. No hay espacio para apuntar tantas calamidades; estamos ante un fenómeno histórico que podriamos calificar abiertamente como "plaga" . "El azote de Cantoblanco" confabulado con la miseria de esta partida de carpantozipayos locales, con este enjambre de zampabollos provinciales ha sumido al patrimonio histórico arqueológico y etnográfico asturiano en una noche sin final, en un apocalipsis de destrucción total. Asistimos atónitos a su criminal locura; asistimos impotentes a su orgía destructura. Sólo un puñado de leales resistimos y estamos dispuestos a conducirlos prisioneros ante la ley por muy alto que sea el coste. Estamos sólos ante el peligro rodeados de bandidos y de forajidos. La Albania del Cantábrico es un territorio sin ley ni orden donde campean los pistoleros y donde los pieles rojas asaltan las caravanas, hacen señales de humo y bailan la danza del oso atiborrados de aguardiente. Sí ha llegado la hora de reinstaurar el orden y todos ellos van a responder ante la ley por sus actuaciones contra el patrimonio y la memoria histórica del Principado.

sábado, 23 de julio de 2016

CARTA ARQUEOLÓGICA CONCEJO ALLER



 http://elpinoaller.es/Aportaciones/Carta%20arqueologica%20del%20concejo%20de%20Aller.pdf

 CARTA ARQUEOLÓGICA CONCEJO ALLER por Gerardo Sierra Piedra y Bernardino Díaz Nosty "Un aspecto importante es el estudio de la red viaria antigua del concejo de Aller, muchas veces tenida por romana, pero que debe ser tratada con cautela dada la escasez de restos constructivos conservados, y la ambigüedad cronológica de las caminerías llegadas hasta nosotros. C.Fernández Ochoa ha definido una serie de rutas principales, tenidas por romanas en función de la presencia de topónimos, yacimientos y hallazgos sueltos fechables en esta época. Varias de estas rutas "romanas" atraviesan el territorio allerano: la Vía de la Carisa, dada a conocer por J.M. González, y revisada por la profesora Fdez Ochoa, circula por territorio de Lena, tocando en algún punto el concejo de Aller (Fdez Ochoa,82,pp.50-52.)Tal es el caso del Mayau Carraceo,donde hemos observado la existencia de un posible "empedrado" que puede tratarse de un acondicionamiento muy puntual del camino. No dudamos de su utilización en época romana, idea que viene avalada por la presencia del Castichu de la Carisa o M. Curriechos, y los hallazgos a él asociados; aunque su utilización es muy anterior a la romanización, como se desprende de la presencia de varios megalitos que jalonan el cordal por donde cruza la vía de la Carisa." ...."La última de las vías tenidas por romanas es la que procede del puerto de Piedrafita y alcanza la aldea de Llananzanes. Parece segura la utilización en época medieval como atestigua la construcción de una ermita dedicada a San Pedro; tiene algún pequeño tramo empedrado, pero su factura no parece muy antigua." La llamada vía de la Carisa era en realidad una antigua
vía prerromana En el presente trabajo los arqueólogos Díaz Nosty y Sierra Piedra nos advierten de que muchas de las vías tenidas por "romanas" en Asturias en realidad son prerromanas o bien medievales. La mas conocida, la de la Carisa, sería un camino prerromano . El ejército romano solamente habria efectuado acondicionamientos muy puntuales con empedrado. En la línea de los autores ya se ha manifestado el especialista Moreno Gallo en varios foros. La famosa vía de la Carisa ,llamada así en recuerdo del general romano Carisio que actuó en el frente occidental de las Guerras Cántabras, fue dada a conocer por J.M. González. En el célebre campamento romano de Curriechos sometido a asedio por los indígenas y antes de las últimas actuaciones arqueológicas a cargo del equipo de Jorge Camino se encontró un casco ornamentado con relieves y una punta de lanza. Llama poderosamente la atención el siguiente párrafo en referencia a las 180 monedas descritas como bronces y denarios de Augusto y Tiberio (Tuñón y Quirós 1890). "debe ser asociado, como bien interpreta el Dr. Maya, al Castichu de la Carisa , situado en esos "altos" (Maya,88,p.33). Pues bien Tiberio fue emperador en el 14-37 d.C. ....................................... El castro de Les Mueles al que en la actualidad parece prestarsele nula atención es según los autores, el mas relevante, por el tamaño y la complejidad de sus defensas y dotado de un gran torreón que precede al recinto. ¿Habrá alguna vez alguna actuación arqueológica seria o de envergadura en el recinto de Les Mueles ? ¿Será destruido por una cantera como el de Llagú...........? En este castro de les Mueles inexplicablemente olvidado fue donde se encontró la "Piedrona de Rumiera" una estela discoidea anepígrafa y similar al ejemplar de Coaña que afortunadamente se encuentra almacenada en la gran colección del señor Manzanares al que tanto debe el patrimonio arqueológico asturiano, el famoso Tabularium. Finalmente es de destacar el importante aparato defensivo de época medieval
Torre de Hércules (Tower of Hercules) in A Coruña, Galicia. Breoghan agus Ithe - 12ú aois dhéag i Leabhar Ghabhála (Book of Invasions). Oíche amháin, Ithe, mac le Breoghan (Brian), chonaic sé cósta na hÉireann ó bhárr an túr agus shocraigh sé dul i nglaic le Tuatha Dé Danann.. Theip ar an tír a chuir faoi smacht ach d'éirigh lena garmhac Milesius ina dhiaidh sin... Mar atá sa scéalaíocht. Grainne Ni Fhoighil

lunes, 14 de marzo de 2016

PERALTA LABRADOR HABLA CLARO

El arqueólogo e historiador miembro de la Real Academia de la Historia, Eduardo Peralta.

"El lábaro no era el estandarte de los guerreros cántabros; es una representación moderna" "No me parece mal que la gente escoja los emblemas que quiera, pero siendo consciente de que es una representación moderna" El arqueólogo e historiador es autor, junto con otros dos compañeros, del libro 'Las Guerras Astur-Cántabras', el más completo manuscrito sobre la guerra de Roma contra los pueblos del norte

http://www.eldiario.es/norte/cantabria/pueden-tapar-evidencias-historicas-arqueologicas_0_493451227.html

Eduardo Peralta Labrado (Santander, 1957) es arqueólogo e historiador y lleva toda una vida dedicado tanto al estudio como al descubrimiento de yacimientos que puedan aportar algo de luz sobre la vida y costumbres de los pueblos prerromanos que habitaron la península. Sobre todo, ha centrado su trabajo en los territorios donde vivieron los antiguos cántabros y su lucha contra la conquista romana. Sus estudios han generado una importante fuente de conocimiento sobre aquella época, lo que le ha valido para formar parte de la Real Academia de Historia. Con motivo de la presentación de su nuevo libro 'Las Guerras Astur-Cántabras', el cual ha coordinado junto con otros dos arqueólogos, eldiario.es ha hablado con él para conocer más sobre la historia de esta comunidad autónoma y sus gentes.
¿Qué avances y nuevos yacimientos se han descubierto desde que se publicó su libro 'Los cántabros antes de Roma'?
Fue, digamos, el primer libro que se sacó de esta materia, los orígenes de todo lo que hemos sacado ahora. Esos yacimientos que aparecieron, tuvieron bastante polémica, porque había gente que decía que no había nada.
Desde esa época para aquí, las prospecciones e investigaciones, tanto en Cantabria como en Asturias y el norte de Castilla, han dado a conocer una serie de yacimientos muy similares a los que encontramos en la zona del interfluvio Pas-Besaya, en el centro de Cantabria. Han sido campamentos romanos principalmente y vías de comunicación relacionadas con las Guerras Cántabras. Al sur de la cordillera, se han encontrado bastantes castros con la evidencia de haber sido atacados por los romanos y también se han descubierto algunos asedios en La Loma (en el municipio de Santibáñez de la Peña), en el monte Bernorio (Palencia)...
Además, se han incorporado muchos investigadores, nuevos yacimientos y hemos hecho una puesta en común de todo lo que se ha aportado en los últimos años. Por eso, tenemos una visión bastante equilibrada y global de cómo pudieron ser las Guerras Cántabras.
A pesar de lo que se pensaba antes, ¿las Guerras Cántabras fueron un conflicto bélico de gran envergadura?
Hubo gente que -esto son cosas al margen de lo científico, ahí funcionan un poco los celos profesionales o las "envidiucas"-, no estuvo en estos descubrimientos y que ha intentado taparlos. Taparlos y silenciarnos. Pero eso demuestra, que hay cosas que no se pueden tapar, como son las evidencias históricas y arqueológicas que demuestran que las Guerras Cántabras fueron de gran importancia. Aun así, esto no quiere decir que tuvieran las dimensiones de la II Guerra Púnica, fue una guerra de gran alcance que puede compararse a la Guerra de Judea, por poner un ejemplo de cierta similitud.
A partir de los yacimientos que han encontrado, se ha demostrado que las fuentes clásicas que hablaban de las Guerras Cántabras no se equivocaban en absoluto, sino que se quedaron hasta cortas, porque la cantidad de yacimientos arqueológicos de castros atacados que han aparecido, es realmente impresionante.
Fueron unas guerras de cierta entidad, y no solo eso, sino que vino el propio emperador Augusto a participar en ellas. Además, tuvieron gran importancia desde el punto de vista estratégico para Roma, porque más que la explotación económica de los pueblos del norte, que es lo que tópicamente se ha sostenido -aunque también existió evidentemente una explotación del oro después de la conquista-, lo que se buscaba el emperador era la pacificación de todo occidente. Quería acabar con todas las fronteras que quedaban sin controlar y someter todo el litoral atlántico occidental para crear una vía marítima de abastecimiento para las legiones que posteriormente se verían destinadas a la conquista de Germania.
La historia del castro de Aracillum cuenta la férrea defensa que sostuvieron sus habitantes ante las ofensiva romana, hasta el punto de inmolarse para no caer como esclavos de los romanos. ¿Se ha descubierto ya su emplazamiento real?
No sabemos dónde está. Tradicionalmente los autores se han basado en débiles argumentos toponímicos, que hoy se han demostrado que no tienen ninguna base y que solo sirven para recrear las Guerras Cántabras antes de que aparecieran las aportaciones arqueológicas. Nosotros no hemos podido encontrar evidencias claras de que haya habido un oppidum -colina o meseta- atacado o asediado. Sí ha aparecido en las inmediaciones algún campamento romano. Yo, en su momento, cuando dimos a conocer que los yacimientos que había en el interflubio Pas-Besaya eran campamentos romanos, planteé la posibilidad de que fuera Aracillum, pero no hay pruebas para poder sostenerlo hoy en día. Sabemos dónde fueron las guerras y dónde hay asedios y asaltos a castros, el problema es que no podemos poner nombre a esos yacimientos, aunque los identifiquemos con los nombres que aparecen en las fuentes clásicas.
¿Fueron los cántabros y astures los últimos de la península en someterse a la soberanía romana?
Fueron los últimos en resistir a Roma y, de hecho, los cántabros fueron los últimos en plantar cara a los romanos en la campaña del 19 a.c. cuando viene Agripa a someterles. De hecho, de esa campaña hemos encontrado un enclave muy importante en el norte de Burgos, en Sotoscueva -entre los páramos del Dulla-. Es un yacimiento que está rodeado de campamentos militares romanos. Yo excavé uno de ello hace años y se ha visto que, en los páramos que tiene cerca, hubo un gran asedio y que corresponde, posiblemente, a la campaña de Agripa.
¿Cómo era el guerrero cántabro?
Igual que otros pueblos del norte tenían unos conocimiento militares relativamente avanzados. Se enfrentaron durante mucho tiempo a Roma y conocieron sus tácticas. Los cántabros incluso acuden al norte a  Galia a socorrer a los aquitanos cuando fueron atacados por los legados de César. Sabemos que tenían caballería, infantería pesada e infantería ligera y que estaban muy confiados en las fortalezas que tenían.
Los castros del sur de la cordillera, hasta el norte de Burgos y en el norte de Palencia, son castros de gran entidad. Tenían grandes fortificaciones, fosos y amurallamientos o estaban asentados sobre páramos con cantiles muy pronunciados, que los hacían prácticamente inaccesibles.
Confiados entre fortificaciones aguantaron, pero Roma era una máquina de guerra prácticamente imparable y fue tomando estos castros uno por uno y arrasándolos. Hemos documentado incendios en el asedio de La Loma y en el castro de Bernorio, entre otros. Así que básicamente casi todos los castros que han sido investigados, fueron atacados y destruidos o abandonados en el momento del conflicto.
Después, el ejército romano se internó por la cordillera dirección a la costa, pero no sabemos con certeza cómo fue la resistencia aquí. Probablemente guerra de guerrillas, ataques a las columnas romanas, etc. Todavía queda de explorar un amplio territorio, hay que tener en cuenta que la vieja Cantabria -correspondiente al oriente de Asturias, la zona de San Vicente de la Barquera, Picos de Europa y Líebana- apenas ha sido explorada.
Representación de romanos durante las Guerras Astur-Cántabras.
Representación de romanos durante las Guerras Astur-Cántabras.
Roma dejaba pequeñas guarniciones en los territorios conquistados para controlar a las gentes. ¿Tuvieron lugar grandes alzamientos tras ser derrotados?
Tras la campaña del 25 a.c. los romanos consiguieron llegar a la costa hasta el puerto de Santander, Puerto de Victoria y en Asturias hasta la zona de Gijón. En esos campamentos que hubo y que hemos excavado -campamentos de legiones, casi todos grandes-, después de haberse puesto el ejército en marcha dejaban pequeñas guarniciones. Campamentos pequeños, más estables y con barracones para una estancia mas prolongada. Los dejaron, además, en los puntos orográficos culminantes, en los puntos clave y estatégicos de la cordillera, en los pasos de montaña... Cildá y La Espinal del Gallego entre otros lugares.
Lo que pasa es que sigue habiendo sublevaciones hasta el año 19 a.c. y hasta hay una última en el año 17 a.c. de la que apenas sabemos nada. ¿Cómo afectó esto a las guarniciones? Pues evidentemente algunas se vieron atacadas y sabemos, incluso, que en Asturias el general Carisio se vio muy apurado al ser asediado por los astures. Lo sabemos por las fuentes, pero no hemos encontrado, de momento, evidencias de ataque a estas guarniciones. Sin embargo, sí que sabemos que en todos los castros que son tomados por los romanos dejaban allí una pequeña guarnición para no ser atacados por los indígenas.
¿Fueron las características climatológicas del norte de la península determinantes en la enfermedad y posterior muerte del emperador Augusto?
Augusto fue una persona que a lo largo de su vida sufrió muchas enfermedades, tenía una constitución un poco débil y él viene a la campaña en el año 26 a.c. para dirigirla. Lo que dicen las fuentes es que su ataque no salió bien. Tuvo muchos problemas: que el ataque no progresaba, sus preocupaciones y desasosiegos, la enfermedad que le afectó... Todo esto le obligó a retirarse a Tarragona y fueron sus generales los que siguieron con la ofensiva contra los indígenas.
Eduardo Peralta, arqueólogo e historiador santanderino.
Eduardo Peralta, arqueólogo e historiador santanderino.
La "versión oficial" de Roma sobre por qué Augusto llevó a cabo esta campaña es que los astures y cántabros se dedicaban al pillaje en los poblados vecinos como método de subsistencia. ¿Es cierto?
Ese es el casus belli que se buscaron los romanos. Para justificarse decían que venían a defender a los pueblos vecinos -autrigones, vacceos, turmogos- de cántabros y astures, que según dicen las fuentes, lanzaron frecuentes depredaciones sobre sus territorios. Estos pueblos, sobre todo los vacceos, habían sido tradicionales aliados de los cántabros e incluso, aparecen como aliados de los numantinos, a los que un ejército de cántabros y astures fueron a socorrer en el año 136 a.c. Eran pueblos muy afines y al principio de las guerras cántabras -en la primera campaña del 29. a.c-, se sometió no solo a los cántabros y a los astures, sino también a los vacceos -al menos los vacceos más septentrionales, que eran independientes y aliados de cántabros y astures-.
Además, recientemente se ha excavado un castro en Palencia perteneciente a los vacceos -en Osorno-, y se ha documentado que fue atacado por romanos (se han encontrado restos de catapulta e incendios), lo que nos indica que una parte de vacceos, al principio, estuvieron aliados con astures y cántabros en la lucha contra los romanos y que, una vez que fueron sometidos y controlados por Roma, ya fuecasus belli para la guerra contra Cantabria y Asturias.
Actualmente hay mucho debate sobre la figura del lábaro, pero.. ¿Qué es realmente?
Con el lábaro hay una confusión completa, empezando por el nombre. El estandarte que utilizaban los guerreros cántabros no se llamaba lábaro, en los textos lo llaman cantabrum. Sabemos que era un estandarte de tela, que se asemejaba bastante a los vexillum, pero no sabemos cómo eran, qué color tenían ni qué se diferenciaban de ellos.
El lábaro era otro estandarte, también de tela, que adoptó el emperador Constantino cundo se hizo cristiano, pero es un estandarte diferente.
El emblema de las medias lunas que aparece en las estelas es un signo astral, es funerario y también aparece en representaciones similares en los escudos celtíberos y de otro pueblos, pero nada nos garantiza que ese emblema estuviera en los estandartes. Además, la gente cree que era un estandarte de los cántabros o de cantabria y no, era un estandarte de guerra, que se utilizaba para mantener unidas a las unidades o para dar las órdenes. Era una señal militar, no nacional.
¿Cree usted que hay alguna intencionalidad de una u otra parte sobre la adopción del lábaro como símbolo cántabro oficial? Ciudadanos ha advertido que podríamos acabar como en Cataluña...
A mí no me parece mal que la gente escoja los emblemas que quiera, pero siendo consciente de que es una representación moderna. Que no tiene nada que ver con los estandartes antiguos que no se sabe cómo eran. Sí que hay politización tanto a favor como en contra de la utilización del lábaro, pero ahí no me meto. A mí lo que me interesa es saber de verdad es cómo era realmente el cántabro y poder recrear cómo era el auténtico estandarte.
Manifestación del 1º de mayo de 2006 en Torrelavega. | DIEGU SAN GABRIEL
Banderas con el lábaru durante una manifestación. | DIEGU SAN GABRIEL