Entre los siglos II y IV d. C., en plena decadencia del Imperio romano, grupos de peligrosos bandidos asolaban el valle de Huerna (Asturias). A estas asociaciones de delincuentes se las conocía como bagaudas y estaban formadas, principalmente, por soldados romanos desertores, esclavos y forajidos. Así que la población indígena creó una red de fortificaciones (castros) que se convirtieron en pequeños centros de poder local............
Alfonso Fanjul lidera un nuevo proyecto de investigación.
