miércoles, 24 de junio de 2026
sábado, 20 de junio de 2026
EL GEN CELTA DE LA HEMOCROMATOSIS EN ASTURIAS: CUANDO LA SANGRE NO PUEDE DONARSE
En plena campaña de llamamiento a la donación en el Principado, los pacientes con hemocromatosis hereditaria tienen restringida la donación en Asturias, a diferencia de lo que ocurre en otras comunidades y países.
- En pleno llamamiento de donantes de sangre, Asturias no permite a muchísimas personas hacerlo, pese a que su sangre es segura. La conocida popularmente como “mutación celta” está cerrando la posibilidad de ser donantes a muchísimos asturianos y asturianas, que sí podrían hacerlo en otras comunidades. Misma sangre, pero distintas reglas del juego.
Tal y como explica Ana Alicia López Iglesias, hematóloga del Hospital del Oriente de Asturias, lo interesante de la mutación C282Y —también conocida como “mutación celta”— es su distribución heterogénea, tanto en España como en el resto del mundo. Al mismo tiempo, mientras que hay comunidades autónomas que permiten a los pacientes con hemocromatosis donar sangre, en Asturias esta práctica está restringida, y no por motivos de seguridad sanitaria. “La sangre es segura”, explica la especialista. La limitación responde al principio de altruismo en la donación.
Una donación debe ser altruista y sin interés
Argumenta López Iglesias que “el tratamiento principal en un paciente con hemocromatosis es la extracción sanguínea”, y en la actualidad estos volúmenes de sangre están siendo desechados. No porque la sangre presente problemas, ya que la doctora responsable del servicio de transfusión del Hospital del Oriente de Asturias explica que es segura para su uso. El motivo de la restricción es otro. En España, la donación de sangre se define como altruista y no remunerada, es decir, el donante no debe obtener ningún beneficio personal de la donación. En el caso de la hemocromatosis, el donante sí obtiene un beneficio terapéutico directo.
Si una persona diagnosticada con hemocromatosis ya donaba sangre antes de conocer su diagnóstico, puede seguir haciéndolo, ya que comenzó a donar de manera voluntaria y altruista. Sin embargo, si una persona es diagnosticada y decide que esa sangre que se le va a extraer como parte de su tratamiento debería ser donada, no se acepta.
sábado, 13 de junio de 2026
ARMAS DE MÁS DE 2.000 AÑOS EMERGEN DE LAS PROFUNDIDADES DE LA SOBIA
Las excavaciones arqueológicas desarrolladas este año en la sima de La Sobia, en el concejo de Teverga, han sacado a la luz un conjunto de hallazgos que aportan nueva información sobre el pasado de la montaña asturiana. Los trabajos, dirigidos por el arqueólogo Alfonso Fanjul Peraza y realizados con la colaboración de la Universidad de Kiel, han permitido localizar restos de armas de hierro y diversos complementos armamentísticos de bronce en uno de los sectores más profundos de la cavidad.
Entre las piezas recuperadas destaca una excepcional punta de lanza de hierro, considerada uno de los descubrimientos más relevantes de la campaña. Junto a ella apareció una contera de funda de espada fabricada en bronce, además de otros elementos metálicos que se encuentran actualmente en proceso de estudio y catalogación. Los investigadores consideran que estas piezas podrían formar parte de antiguos depósitos de armas realizados en diferentes momentos de la Prehistoria reciente.
Tesoro ancestral
La ubicación de los hallazgos resulta especialmente significativa. Todas las piezas proceden del sondeo arqueológico abierto en una de las zonas más profundas de la sima de La Sobia, una circunstancia que lleva a plantear que las armas fueron arrojadas deliberadamente al interior de la cavidad o depositadas allí con una finalidad concreta.
El análisis preliminar de los materiales apunta además a la existencia de depósitos correspondientes a dos momentos históricos distintos. Por un lado, se han identificado evidencias relacionadas con la Edad del Bronce. Por otro, algunos de los materiales parecen corresponder a una etapa situada entre el final de la Edad del Hierro y el proceso de romanización, un periodo marcado por profundos cambios sociales y culturales en el territorio cantábrico.
Rituales o refugios en la montaña
Los especialistas recuerdan que el hallazgo de armas en cuevas y simas constituye un fenómeno bien documentado en distintos puntos del norte peninsular. En algunos casos, estos depósitos se interpretan como ocultamientos realizados por comunidades que utilizaron las cavidades como refugio durante episodios de conflicto o inestabilidad. En otros, las evidencias apuntan a prácticas rituales, con ofrendas depositadas en espacios considerados simbólicos o vinculados al mundo de los antepasados.
Los investigadores señalan que, en principio, las armas descubiertas no guardan relación con los restos humanos localizados anteriormente en la cavidad, pertenecientes a épocas mucho más antiguas. Esta circunstancia refuerza la idea de que la sima tuvo un uso multifuncional a lo largo de los siglos.
El yacimiento fue descubierto en 2001 y desde entonces se han desarrollado investigaciones sobre los restos humanos y de fauna encontrados en superficie. La campaña actual constituye la primera intervención arqueológica en profundidad. Además del estudio de los materiales recuperados, los trabajos incluyen la obtención de muestras de polen para reconstruir la evolución ambiental de la montaña cantábrica.
La investigación está financiada por la Consejería de Cultura del Principado, la Fundación Caja Rural, el Ayuntamiento de Teverga, ASEAMO y la DOP Sidra de Asturias.
