LA CRUZADA DE NEVILLE

LA CRUZADA DE NEVILLE

domingo, 16 de marzo de 2025

Cristobo de Milio Carrín: «Me encanta que el celtismo cruce media Europa, como una veta mineral»

 













FUSION ASTURIAS

Su interés por la mitología es casi innato. El autor de Las grandes hadas. La religión mestiza de los campesinos europeos aún recuerda que, con ocho años, leyó una columna de un periódico escolar que hablaba de las xanas. De aquella, Cristobo de Milio Carrín ya tenía en su poder un libro ilustrado sobre mitología griega y la idea de que existiese una mitología de cuño asturiano le resultó cautivadora.

Por eso, este asturianista de Medal, una pequeña aldea de Coaña, ha invertido gran parte de su tiempo en sumergirse entre códices y archivos históricos, investigando todo tipo de leyendas, cuentos, canciones, poemas, etc. Y todo ello lo ha ido volcando en revistas y publicaciones, así como en títulos propios.
Tras su primer libro, La creación del mundo y otros mitos asturianos, el escritor e investigador regresa a la edición con este tratado de la editorial KRK, que recupera la herencia de las grandes hadas que pervivieron en la tradición oral hasta épocas muy recientes. En él también hace justicia a una cultura campesina que sobrevivió a culturas dominantes, como explica este mitólogo, que también se confiesa celtófilo hasta la médula.

Tras su primer libro, el escritor e investigador regresa a la edición con este tratado en el que recupera la herencia de las grandes hadas que pervivieron en la tradición oral hasta épocas muy recientes.

Su firma como Cristobo de Milio Carrín es toda una declaración de intenciones de lo que el escritor considera importante. Y es nada menos que su cuna rural, ya que José Cristóbal García es hijo de Milio (Emilio en castellano), el de Ca Carrín, como en la aldea de Medal se conoce a la casa de su padre. La costumbre del Occidente asturiano de conocer a los vecinos por la casa de la que proceden sigue siendo, para ventaja de algunos carteros, algo muy habitual.

-¿Quiénes son las grandes hadas de las que hablas en tu libro?
-Son espíritus femeninos, anclados a ciertos accidentes del paisaje, con una fuerte personalidad, a menudo con nombre propio, y a los que se atribuyen poderes divinos. En la práctica, eran poco menos que diosas paganas y perduraron en la tradición oral de Europa hasta finales del siglo XVIII, en paralelo al cristianismo.

-Hablas de la religión mestiza de los campesinos europeos. ¿Cómo fue ese mestizaje? ¿Y por qué se mantuvo en el ámbito rural?
-El mestizaje entre religiones adyacentes, el cambio y la incorporación de elementos nuevos, es un fenómeno universal. La cristianización de Europa trató de frenar y de controlar esa evolución. Quizás por primera vez, una élite intelectual se coordinaba para imponer un sistema coherente y rígido de creencias por todo el continente, apoyándose en unas escrituras uniformes y en una armazón filosófica, sancionada en concilios y decretos. Aun así, durante muchos siglos perduraron otras creencias y otras prácticas, religiosas o mágicas, ajenas a las de la Iglesia.

«La Iglesia definía lo elevado y Cristo reinaba muy lejos, en el Cielo, pero aquí abajo la gran hada seguía habitando en la peña que podías ver desde tu casa»

-¿Es entonces cuando se hace realidad esa resistencia campesina que también mencionas?
-Sí, la resistencia de los campesinos a esta uniformización fue discreta y modesta, pero efectiva. Los dogmas cristianos explicaban las grandes preguntas, el destino del alma o el origen del universo, pero la religión popular se aferraba a lo cercano, a los elementos concretos del paisaje inmediato, a los monumentos prehistóricos, a las montañas descollantes, a las cuevas, y llenaban estos lugares llamativos con hadas poderosas que controlaban el tiempo atmosférico e influían en las cosechas y en la salud de humanos y ganado. La Iglesia definía lo elevado y Cristo reinaba muy lejos, en el Cielo, pero aquí abajo la gran hada seguía habitando en la peña que podías ver desde tu casa. En las ciudades, sobre todo a partir del siglo XV, las élites alfabetizadas tendieron a imponer un sistema de creencias más abstracto. En el campo, por el contrario, los campesinos ágrafos siguieron aceptando la magia y las explicaciones mitológicas de la realidad hasta el umbral de la Revolución Industrial.
En mi libro documento un fenómeno muy curioso, por el cual los nobles medievales se atribuían una antepasada feérica, tratando de dar prestigio al linaje. Siglos después, los descendientes de esos nobles rechazaban esos mitos, los cuales seguían sin embargo vivos entre ciertas comunidades campesinas. Ya no eran mitos políticos, ni el hada servía al prestigio de ninguna dinastía, sino que se adaptaba a las preocupaciones de pastores y labradores sobre la producción de alimento.

-En el libro mencionas a una gran cantidad de mujeres sobrenaturales (entre ellas hadas cocineras y panaderas). ¿Hay algún nexo conductor entre ellas?
-Hay muchas coincidencias a lo largo de amplias regiones de Europa. Es una coherencia espontánea, lo cual me sorprende muchísimo. Tengamos en cuenta que las hadas no tenían un clero que vigilase la uniformidad de las creencias.

«El nombre “hada”, de hecho, proviene de las Fata, es decir, el “hado” o destino, que se aparecía junto a la cuna del recién nacido para decretar si tendría una vida larga y dichosa, o breve y desgraciada»

-¿Hay una relación especial de los niños con las hadas?
-Todos conocemos el cuento de Hansel y Gretel. Este cuento es un buen resumen de la ambigua relación entre las hadas y los niños europeos, a veces proveedoras generosas, a veces asesinas caníbales. Desde Galicia hasta los montes del Carso esloveno, se han recogido historias muy parecidas sobre la vieja que se aparece en cuevas y peñas. Los pastorcillos deben saludarla cuando por primera vez suben a los montes, ella espera ofrendas de ellos y, a veces, les reparte panes o tortas, mientras que otras veces, si está decepcionada con su comportamiento, los devora sin piedad.

-¿Qué significado tiene tras de sí el concepto de hada madrina que conocemos a menudo por películas y leyendas?
-La antiquísima diosa del destino, representada como tres viejas que tejen el hilo de la vida y finalmente lo cortan, es una de las raíces a partir de las que evolucionaron las hadas del folklore. El nombre “hada”, de hecho, proviene de las Fata, es decir, el “hado” o destino, que se aparecía junto a la cuna del recién nacido para decretar si tendría una vida larga y dichosa, o breve y desgraciada. Todavía en el siglo XIX era posible anotar, de labios de las campesinas bretonas o galesas, cómo las hadas madrinas se aparecían junto a la cuna y bendecían o maldecían a la criatura, según sus padres les hiciesen, o no, ofrendas que las dejasen complacidas. Son, evidentemente, un mito y una práctica paganas al cien por cien.


Menhir de Capdoubos en Sainte Colombe de Dumes, Francia
Menhir de Capdoubos

El menhir de Capdoubos, también llamado la Peyre Lounque, en Sainte Colombe de Dumes, Francia. Un hada hilandera lo llevaba un día colgando de su huso, camino de Dax. Se encontró con un viejo que le preguntó: «¿A dónde vas?» «A Dax» «Será si Dios quiere» «Que quiera, que no, la Peyre Lounque va para Dax». Pero el viejo, quien no era otro que el buen Dios, se enfadó y obligó al hada a dejar la piedra donde ahora está, para no moverse jamás.


-Así que, al igual que hay hadas madrinas bondadosas, hay también hadas temibles.
-Es, de hecho, más fácil encontrarse el lado vengativo del hada, es decir, la bruja. Lo sorprendente es hallar creencias como Áine, en el condado irlandés de Limerick, de quien decían los campesinos que moraba en la colina de Cnoc Áine y que era “la mejor mujer que ha habido nunca”. A la bruja puedes arrinconarla junto a los demonios, y encajarla así en la cosmovisión cristiana. Por el contrario, un personaje femenino capaz de otorgar bendiciones, y al que se atribuye carácter bondadoso, ¿cómo lo embutes en el panteón cristiano, si no es una virgen ni una santa? Me fascina que estas hadas generosas, con rasgos tan bien definidos, hayan sobrevivido bajo la hegemonía de la Iglesia hasta una época tan reciente.

-En Avilés sigue muy presente la tradición de regalar el bollo a los niños apadrinados, ¿de dónde procede esa costumbre?
-He encontrado una web portuguesa donde te dicen que esta costumbre (los portugueses llaman folar al bollo de la madrina, pero se extiende todavía por otros países) proviene de la fiesta judía de Purim. No sé si será cierto: lo comento como un ejemplo de lo difícil que es, a veces, trazar un origen concreto a una tradición. En mi libro recojo un mini-ciclo de leyendas y rituales, extendido por Asturias, Bretaña e Inglaterra, sobre hadas que regalan panes a los niños. En Villamexín, en Proaza, los niños subían hasta la cueva de Maruxina, el domingo de Carnaval, y le pedían que les diese un bollo. Es probable que la madrina sobrenatural tenga relación con la de carne y hueso, aunque no tengo claro cuál de las dos vino antes.

«Los dogmas cristianos explicaban las grandes preguntas, el destino del alma o el origen del universo, pero la religión popular se aferraba a lo cercano, a los elementos concretos del paisaje inmediato, a los monumentos prehistóricos, a las cuevas…»

-¿Cómo se pasó de hablar del poder de unas diosas protectoras del paisaje y de los seres humanos, diosas universales, nodrizas divinas, a las brujas agoreras de la Edad Media?
-Buena parte del libro se ocupa de la literatura medieval irlandesa. En Irlanda se dio una cristianización muy especial, en la que las élites intelectuales se esforzaron por conservar el repertorio de leyendas precristianas, de origen céltico, que heredaron de sus antepasados. Las brujas agoreras eran, en el mito irlandés, la triple Morrígan, las tres furias de la batalla que se complacían en la matanza y que se aparecían, también, para anunciar el final atroz de un rey indigno. Son la manifestación hostil de la misma diosa–Tierra que derramaba sus dones sobre Irlanda, mientras el rey cumpliese fielmente con sus obligaciones. La diosa protectora y las despiadadas brujas son los dos rostros de un mismo personaje. Puedes encontrar una descripción bastante fiel de este mito céltico en el Macbeth de Shakespeare, lo cual ilustra, en mi opinión, cómo una creencia que cumplía cierta función en un sistema mitológico antiguo pudo sobrevivir, aislada y fragmentada, en la literatura medieval o incluso posterior.

-¿Son esas diosas las mismas vírgenes cristianas que aparecieron en ubicaciones que antaño fueron santuarios prehistóricos?
-Si esa transición se dio realmente, tuvo que ocurrir entre el bajo imperio romano y los primeros siglos de la Edad Media. En esa época escasea la documentación y dependemos de conjeturas: por ejemplo, el arroyo que brota bajo la cueva de Cuadonga se llama Deva, es decir, “diosa”, por lo tanto, deducimos que este viejísimo santuario debió de reemplazar el culto a la antigua señora céltica de las aguas. Creo que es una deducción muy razonable, sobre todo cuando comparamos las vírgenes de las cuevas (Cuadonga, Piloña) con las xanas y moras que habitan otras cuevas cercanas.
La frontera entre paganismo y cristianismo en las zonas rurales de Europa es muy difusa. En Asturias, la cristianización fue tan torpe que algunas vírgenes ni siquiera tienen santuario, simplemente son mujeres sobrenaturales, de gran poder y carácter benéfico, que moran en una cueva. En la tradición oral hay historias muy sugerentes sobre un hada que escapó de cierta cueva, expulsada por el cura o, por el contrario, sobre una Virgen que abandonó su gruta porque la gente no se acordaba de rezarle. Me parece muy probable que este tipo de historias (y te las puedes encontrar tanto en Bretaña como en Asturias) registren antiguos cambios religiosos.

«El arroyo que brota bajo la cueva de Cuadonga se llama Deva, es decir, “diosa”, por lo tanto, deducimos que este viejísimo santuario debió de reemplazar el culto a la antigua señora céltica de las aguas»

-¿A quiénes se parecen nuestras xanas asturianas o las devas de los ríos?
-El nombre de la xana, que proviene del latín Diana, oculta varios mitos feéricos, varias leyendas relativamente independientes, a pesar de que compartan la misma denominación: desde la del niño cambiado o changeling, que en Asturias se conoce como xanín, hasta la del matrimonio feérico, es decir, la de un hombre que se une a la bellísima xana y cuyo matrimonio solo durará mientras él mantenga cierta prohibición, la cual terminará inevitablemente por romper. Todos estos mitos reaparecen, sin apenas cambios, a lo largo de Europa occidental y, en algunos casos, incluso más allá. La comparación con la literatura medieval, viajando hacia atrás en el tiempo desde las hadas francesas medievales hasta la diosa irlandesa de la soberanía, permite trazar una genealogía de la xana, de algunos de sus mitos más conocidos, a lo largo de casi doce siglos.

El Prau la Vieya, en el Picu Ranero (Ayer). Por la Vieya decían los vecinos de Bo que entraban las tormentas.
El Prau la Vieya, en el Picu Ranero (Ayer). Por la Vieya decían los vecinos de Bo que entraban las tormentas.

-Ante la profusión de leyendas y datos, has decidido centrarte en la gran hada del paisaje y del tiempo atmosférico, La Vieya. ¿Por qué esté personaje y qué has encontrado en tu investigación?
-Elegí ese personaje precisamente por esa profusión. La Vieya de las nubes, la niebla y la nieve está por todas partes, hay mucha información procedente de muchos países, ya desde que Gerhard Rohlfs publicó su estudio sobre la que él llamaba la “Vetula”, en 1928. Esa abundancia te permite alcanzar conclusiones con cierta seguridad. Mi investigación viene durando decenios, a estas alturas, pero sigo encontrándome detalles nuevos. Desconocía, por ejemplo, que la gente solía identificar un punto concreto del paisaje, un collado o una cumbre, por donde solían penetrar las tormentas, y situar ahí la morada de la Vieya. En el libro he incluido ejemplos desde Ayer, Asturias, hasta la República Checa.

-¿Cuánto hay todavía por descubrir de la mitología asturiana?
-Todavía queda mucho, no me cabe duda. Un filón que, de momento, está muy desaprovechado, es la historia de los santuarios cristianos. En Galicia han encontrado cosas asombrosas en lugares como A Lanzada, Santa Eulalia de Bóveda y, especialmente, en Santa Mariña de Augas Santas, en Ourense. La cripta de la basílica de Augas Santas reaprovecha la sauna prehistórica del castro de Armea. Ha habido una continuidad en las prácticas religiosas de miles de años. Me pregunto qué podríamos descubrir, por ejemplo, si hubiese una excavación sistemática en el santuario de Villaoril, Navia, o en Llugás.

«La Vieya de las nubes, la niebla y la nieve está por todas partes, hay mucha información procedente de muchos países (…). Esa abundancia te permite alcanzar conclusiones con cierta seguridad»

-Dado que muchas costumbres a fiestas y leyendas tienen su historia paralela en otras culturas y países, ¿hay que salir fuera de nuestras fronteras para entender en mayor profundidad nuestro legado imaginario?
-El comparatismo puede ser engañoso, y no puedes dejarte llevar por semejanzas superficiales entre las historias de países alejados. Dicho esto, extender el ámbito de estudio y analizar los mitos en territorios cada vez más amplios nos permite encontrar patrones repetidos que revelan su significado subyacente. También es muy importante buscar los detalles, en apariencia intrascendentes, que tal vez sólo se conservan en una o en unas pocas variantes y que pueden ser la clave para restablecer la evolución del mito a lo largo de los siglos.

-Tú mismo confiesas que atravesar terreno celta es resbaladizo, y entiendes que lo céltico ha sido rebajado e incluso atacado. ¿Es una herencia que nos pertenece y de la que estar orgullosos?
-Nunca es buena idea eso de enorgullecerse de algo que no has hecho nada para merecer, pero sin duda el sustrato celta de la cultura asturiana merece ser valorado, estudiado y divulgado. No solo por su interés intrínseco, sino también porque representa la parte de nuestro patrimonio que llegó hasta nosotros sin la ayuda del Estado ni de la Iglesia, es decir, aquello que llegó transmitido espontáneamente por los campesinos, sin intención propagandística ni política.

En la puerta de la Catedral de Uviéu, Santa Eulalia aparece como una giganta que derrama la lluvia sobre cosechas y ganado.
En la puerta de la Catedral de Uviéu, Santa Eulalia aparece como una giganta que derrama la lluvia sobre cosechas y ganado.

-¿Percibes todavía cierta celtofobia en el ámbito cultural asturiano?
-Cada vez menos. El otro día asistí a la presentación del libro de Ángel Villa, en colaboración con otros investigadores, acerca de las saunas prehistóricas de los castros del noroeste peninsular, y varios capítulos son obra de notorios historiadores a los que podemos calificar de celtófilos. No sé si a ellos les gustaría la etiqueta, pero es innegable que no tienen problemas en comparar las culturas antiguas de Asturias y Galicia con paralelos irlandeses y galos. No me imagino un libro así publicado por la Universidad de Oviedo ni por el BIDEA, hace treinta o cuarenta años. No obstante, la web oficial del Ayuntamiento de Xixón todavía se enorgullece de la estatua de César Augusto, en Campo Valdés, calificándolo de “El gran conquistador de estas tierras”. Esa romanomanía, ese culto al invasor frente al indígena, es lo contrario del celtismo.

-¿Lo más valioso de nuestra historia mitológica aparece en los sitios más humildes y apartados?
-Cuanto más humilde y más apartado, más probable es que el impacto de los medios de comunicación de masas llegase en época más tardía y, por tanto, mejor se habrán preservado los vestigios de la cultura asturiana preindustrial.

-Los etnógrafos y estudiosos del folklore Ambás y Alberto Álvarez Peña fueron modelos a seguir, pero en tu caso ¿eres más investigador de biblioteca que entrevistador presencial?
-Lo de Ambás y lo de Alberto me parece admirable, eso de llamar a la puerta de una casa y pedirle a la abuela, por las buenas, que te cuenten historias. Como explico en mi libro, a mí me resulta incómodo abordar a la gente. Lo paso mal, tiendo a pensar que estoy molestando. Leer, en cambio, me encanta. El subidón cada vez que una pieza encaja, cada vez que descifro un dato útil de algún libraco, escaneado en archive.org, es indescriptible.

«Simpatizo con los campesinos, me gusta poner en valor su cultura, y simpatizo con los pueblos periféricos, como los asturianos, que vamos siendo asimilados y desdibujados»

-Prácticamente nadie conoce romances de tradición oral, pero se ha recopilado buena parte de este patrimonio oral, se han puesto a salvo a través de archivos sonoros y también con colecciones fotográficas. ¿Es suficiente?
-Siempre se puede hacer más. Hay varios archivos personales, conteniendo cientos de entrevistas acerca de tradiciones, mitos y creencias de todo tipo, recopilados por diversos investigadores aficionados, que (siempre con la colaboración de estos investigadores, por supuesto) deberían transcribirse, editarse, clasificarse, volcarse en formatos más duraderos y accesibles, y ponerse al alcance de la comunidad académica de todo el mundo. Es cierto que lo más importante y lo más difícil ya está logrado, es decir, salir por las caleyas y entrevistar a la gente de los pueblos cuando el repertorio todavía estaba bien vivo, a finales del siglo XX. La materia prima, lo más frágil y perecedero, lo hemos preservado.

-Desde tu pasión investigadora, ¿qué luchas te despiertan más interés?
-Hablé al principio de nuestra charla de la resistencia campesina. La idea de resistencia subyace a todo el libro, desde los irlandeses altomedievales que se empeñaron en escribir en su lengua, y no solo en latín, hasta los vascos que subían en procesión para rezarle a la Mari, la señora de las tormentas, en su cueva de Anboto. Quizás sea porque hoy día vivimos vigilados y controlados constantemente, pero me encantan esos mitos y esas creencias que perduraron y se difundieron a despecho del poder religioso y político. Me encanta que el celtismo cruce media Europa, como una veta mineral, ignorando fronteras políticas, uniendo a los galeses protestantes con los bretones católicos. Aquí me salgo de la pura investigación mitológica y entro en mis preferencias personales, en mis convicciones políticas. Simpatizo con los campesinos, me gusta poner en valor su cultura, y simpatizo con los pueblos periféricos, como los asturianos, que vamos siendo asimilados y desdibujados. Las grandes hadas, el celtismo, el mestizaje espontáneo entre el paganismo y el cristianismo, me parecen otros tantos símbolos de libertad. Eso es lo que me apasiona.

Vítor González. Música celta transformada en ilustración


 










FUSION ASTURIAS

“Craic Agus Ceol” es un homenaje gráfico a la música celta. Un pequeño libro de lujo destinado a ser una pieza de colección para amantes de la música y arte celtas. Vítor González, ilustrador asturiano, ha diseñado una campaña de crowdfunding en Verkami para financiar una tirada corta de este libro “editado con todo mimo y detalle”. «Me gustaría desde aquí pediros vuestra ayuda y confianza para llevar este proyecto a buen puerto. Tenemos hasta el 9 de abril para hacer realidad este sueño».

-¿Qué van a encontrar los lectores en las páginas de este libro?
-En la parte gráfica van a encontrar ilustraciones a todo color inspiradas por la música celta, por lugares, emociones; rescato también archivos de toda mi carrera que pueden tener 20 o 25 años. Luego están unas ilustraciones hechas especialmente para este libro que son retratos de músicos en ese estilo de ilustración que hago yo, creo que son muy interesantes. Y por último hay una parte de texto escrita también por mí, a la que sumo varios artículos que encargué a especialistas sobre el tema. Llevo varios años escribiendo sobre música folk en diversas páginas web, en revistas y blog especializados. El prólogo lo escribe Fernanda Valdés, acordeonista, violinista y una de las organizadoras del Cáceres Irish Fleadh, uno de los festivales de música irlandesa más importantes de Europa que se celebra en Cáceres y que ya va por la 20 edición. Hay un apartado de mitología a cargo de la escritora madrileña Tatiana Guijo Gascueña, divulgadora en redes sociales de todo lo que tenga que ver con la cultura celta y autora de varios libros. Hay también un apartado sobre interceltismo que lo escribirá Hector Aneiros, fundador del grupo Guieldu.

-¿Qué tiene la cultura celta que te cautivó desde que eras pequeño?
-Soy un enamorado de la música celta, me acompañó en mis años de adolescencia. En aquel momento el celtismo estaba en pleno apogeo, es cuando surgen grupos míticos como Felpeyu, Llan de Cubel, música asturiana que rompe fronteras, que empieza a dar sus primeros pasos en festivales internacionales como el Intercéltico de Lorient o el Celtic Connections de Glasgow. Es una música que me cautiva, me inspira y me lleva a realizar las primeras ilustraciones. Como mi talento musical en este sentido es totalmente nulo, el dibujo es mi forma de participar en este mundo, me permite estar en un discreto segundo plano.

«Muchos de los elementos que forman el arte celta son geométricos como podrían ser los mandalas del arte de la India, por eso creo que te aportan esa paz mental como si estuvieras fuera de este mundo»

-Dejas que la música cale dentro de ti y… comienza tu proceso creativo.
-Dibujar para mí es como una especie de terapia, de retiro. Me permite entrar en trance, verme dentro, aislarme del mundo. Suelo poner música y te aseguro que pierdo la consciencia del tiempo, no sé ni el lugar donde estoy, es como una especie de droga. Muchos de los elementos que forman el arte celta son geométricos como podrían ser los mandalas del arte de la India, por eso creo que te aportan esa paz mental como si estuvieras fuera de este mundo.

-¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?
-Yo académicamente me formé como historiador del arte, me apasionó el arte medieval y en especial el irlandés o arte celta que es como se le conoce comercialmente. Como artista soy autodidacta, he ido aprendiendo técnicas, pidiendo consejo a la gente. Empiezas con una base geométrica y luego a partir de ahí vas creciendo y añadiendo detalles. Mis fuentes de inspiración son arte medieval y música.

-¿Hasta qué punto la influencia de los pueblos celtas ha llegado hasta la actualidad?
-Yo creo que es algo mucho más fuerte de lo que somos capaces de percibir. La cultura celta es la cultura de Europa occidental. Antes de Roma estaban los celtas y, creamos o no, la tenemos presente en cosas muy cotidianas todos los días. Especialmente en Asturias donde la cultura tradicional está muy imbricada con la cultura celta, aunque la gente no lo identifique. Yo lo he vivido siempre en casa –soy de la zona de Castrillón–, es la cultura de nuestros güelos, nuestras leyendas, nuestra mitología, nuestra música.

-¿Qué es lo que más te gusta de este nuevo proyecto?
-Lo que más me gusta es poder rendir homenaje a la gente que trabaja con la música, que la mantiene viva, que la interpreta, que crea. Para mí son una especie de héroes modernos. Podrían estar haciendo otra cosa mucho más rentable tanto a nivel social como económico, y sin embargo están poniendo todo su esfuerzo en mantener viva esta expresión cultural ancestral. Hay gente con muchísimo talento artístico, tanto instrumentalistas como compositores, que si se dedicaran a otro tipo de música estarían en lo más alto de las listas de éxito, o por lo menos gozarían de mucho más reconocimiento social y en cambio están haciendo música para minorías. Mucha de esta gente sale en el libro. Grandes profesionales que alternan la música con otros oficios o actividades porque para ellos no es una forma de ganarse la vida, es algo que hacen porque necesitan hacerlo igual que necesitan respirar.

-¿Se puede vivir de esto?
-En mi caso trabajo por cuenta ajena que es lo que me ayuda a pagar las facturas cada mes, y luego por necesidad vital soy ilustrador, tengo la suerte de vender parte de lo que hago, así que estoy dado de alta también como autónomo.

 -¿Cómo valorarías tu evolución hasta llegar aquí?

-Me resulta un poco violento hablar de mí mismo, pero me gusta lo que hago. Todos estos años de carrera como ilustrador me han ayudado a hacerme un nombre dentro de un grupo muy pequeño. Puede que solo 20 o 30 personas en el mundo nos dediquemos profesionalmente a esto. Hoy alguien coge un dibujo mío o ilustración y reconocen mi estilo, saben que soy yo y eso es una satisfacción muy grande. Llevo más de 30 años de carrera y creo que soy bastante bueno en lo que hago.

 -¿Cuándo dices que una ilustración está terminada? ¿Cuántos bocetos quedan a medias?

-Para el libro he recuperado algunos carteles que hice para conciertos, algunas cosas que no estaban publicadas y otras que se habían quedado a medias. ¿Cuándo se acaba un dibujo? Te diría que nunca, pero lo haces como una renuncia consciente. Si por mí fuera seguiría trabajando sobre él, añadiendo unos detalles y borrando otros. Tengo una forma de trabajar bastante anárquica, el diseño siempre manda sobre el artista.
En estos años también he diseñado tatuajes personalizados: la gente viene con una idea y trabajas sobre eso; me dio bastante dinero, pero eso de ponerte en la cabeza de otro y dibujar me resultó bastante estresante.
En la actualidad no trabajo por encargo, los límites me los pone el propio dibujo. Cuando empecé este libro quería hacer una serie de retratos de gente que conocía, pero me puse a hacerlo y hubo dibujos que no salían y tuve que dejarlo. Sin embargo, un día en Instagram pasando unas fotos te llega la inspiración, te pones a trabajar y a lo mejor te tiras 24 horas seguidas y te sale todo. A veces en el trabajo se me ocurre un boceto y luego llego a casa, me quedo toda la noche trabajando sobre él y por la mañana tengo el dibujo completo con un montón de detalles. Es algo bastante anárquico.
-Para este proyecto has contado también con la colaboración de prestigiosos artistas.
-Este crowdfunding es muy importante para mí. Hay una serie de colaboradores que escriben en el libro y luego hay otros que han diseñado las recompensas. He implicado a varias personas de la Comarca de Avilés que son artesanos o creadores de mucho talento. Por ejemplo, Xuan Sánchez que firma su trabajo como El Busgosu (percusión tradicional) me han hecho una pandereta preciosa. El luthier Pablo Bango (gaitero que fabrica sus propias gaitas), me ha hecho una whistle (una pequeña flauta de madera irlandesa que es una pasada). La escritora Helena Seoane me ha cedido para la recompensa su novela Morgana, y el grupo de música folk Guieldu que va a publicar su primer disco, Memories de Deva, me ha donado CDs. Tenemos una gran sinergia entre nosotros, nos ayudamos a darnos visibilidad. Estamos unidos por el arte.

sábado, 22 de febrero de 2025

LAS MUJERES ASTURES UNA SOCIEDAD MATRILINEAL QUE SE RESISTIÓ A LA ROMANIZACIÓN por CRISTINA Gª FDEZ


 







Las mujeres astures una sociedad matrilineal que se resistió a la romanización

AUTOR: Cristina Garcia Fernandez

Cabezas exentas, inscripciones antropomorfas y culto a los antepasados en la Asturias antigua











Cabeza celta empotrada en una casa de Deva

Cabezas exentas, inscripciones antropomorfas y culto a los antepasados en la Asturias antigua  por Narciso Santos Yanguas.

Las cabezas cortadas (exentas) no se asocian a los sacrificios humanos recogidos por Estrabón como figuración de los enemigos muertos en combate sino que podrían representar a los antepasados de cada uno de los centros de población de la Asturias castreña. Este culto a los ancestros hallaría su expresión a través de la celebración de la fiesta en honor de los jóvenes del poblado en el momento del paso a la edad adulta tras haber superado una serie de pruebas y convertirse en nuevos guerreros defensores de la comunidad. Por ello las inscripciones antropomorfas de carácter funerario del territorio astur tal vez haya que interpretarlas como expresión de dicha realidad social en un intento por mantener presente el recuerdo de los antepasados y su ayuda desde el más allá


 

MARKUS TRUNK DESMIENTE LA PACIFICACIÓN DEL NORTE HISPANO EN EL 19 d.C. TRAS LAS GUERRAS CÁNTABRAS


 












Markus Trunk

Markus Trunk es profesor de Arqueología Clásica de la universidad de Trier

"MARKUS TRUNK (Trier) mostró paralelismos entre la conquista augustea del noroeste de España y la de la Alta Germania, que comienzan ya con la percepción eufemística de una pacificación prematura de ambas regiones concluida triunfalmente por parte de fuentes contemporáneas. Contra el 29 a.C. En ocasiones se enviaron hasta siete legiones a los cántabros, vaccos y astures, que todavía estaban en rebelión en el siglo I d.C. Su presencia es visible no solo en los numerosos campamentos en la propia zona de guerra, sino también en la zona de preparación a través de las obras de construcción. Caesaraugusta en el Ebro y Tarraco desempeñaron aquí un papel similar al de Augusta Treverorum en la Galia Bélgica , que funcionó como centro de suministro para las tropas romanas desplegadas contra los rebeldes Treveri, mientras que la administración militar aquí se concentró inicialmente en el campamento del vecino Petrisberg."

Recordemos que sobre este asunto ya incidió Carrocera cuando señaló La romanización no se produjo en Asturias hasta el 50 d.C.

sábado, 15 de febrero de 2025

UNA PARTIDA DE INDOCUMENTADOS ORGANIZA UN CHASCARRILO EN TORNO A OCTAVIO AUGUSTO Y LAS GUERRAS CÁNTABRAS


 












Siguiendo la estela de aquellos inocentes que levantaron en Gijón una estatua al genocida confundiendo su fecha de nacimiento con la del inicio de las Guerras Cántabras una partida de amiguetes han organizado un sarao en torno a la figura del emperador y su supuesta estancia en Asturias.

Exaltando al carnicero e intentando colar una sarta de mentiras siguiendo la estela de la arqueología facciosa. AUGUSTO Y ROMA EN EL IMAGINARIO FRANQUISTA

Para completar la mascarada no se les ocurrió otra cosa que organizar el esperpento en un gimnasio de chinos..........

La sarta de alucinaciones se desgrana en los siguientes términos, que el emperador había estado en Asturias lo cual es más falso que un  perro verde, el supuesto exterminio de la población nativa a pesar de lo cual hay constancia de un empleo masivo de los naturales en el ejército romano hasta el punto de ser el único étnico del Imperio Romano al que se aplica el término de symmachiarii .

"G(aio) Sulpicio Ursulo / praef(ecto) Symmachi/ariorum Asturum / belli Dacici ((centurioni)) leg(ionis) / I Minerviae P(iae) F(idelis) / ((centurioni)) coh(ortis) XII urba/nae ((centurioni)) coh(ortis) IIII / praetoriae p(rimo)p(ilo) / leg(ionis) XIIX praef(ecto) / leg(ionis) III Aug(ustae) / G(aius) Sulp(icius) Afr(icanus) pos(uit) Patrick Le Roux http://revistas.ucm.es/ghi/02130181/articulos/GERI8585110283A.PDF en Provincialisation et recrutement militaire dans el N.O hispanique au Haut Empire Romani escribe lo siguiente: “Les Symmachiarii se distinguaient-ils des nationes par l´honneur d´une distinction pour fait de guerre? Quoi qu`il en soit, le problème du statut politique de ces Astures et de son originalité se pose. Ces Symmachiarii apparaissent en effet comme un jalon essentiel à la compréhension de l´organisation de l`Asturie entre Néron et Trajan.” “Il serait normal, en ce cas, de penser que les Symmachiarii Astures correspondaient au peuple et non à l`entité romaine beaucoup plus vaste des Astures, on comprend mieux qu’ il puisse s’ agir de foederati. En outre, l´existance de ce foedus qui prévoyait sans doute les modalités des contributions en argent et en hommes destinées aux Romains peut éclairer l’ agitation des Astures sous Néron et la charge de praefectus Asturiae, sans doute sous Vespasien. La situation de ces féderés n’ était vraisemblablement pas comparable à celle des cités gauloises féderées comme les Eduens, les Rèmes, les Lingons ou les Carnutes; ce statut de NATIO INTERNA remontait sans doute au règne d´ Auguste et soulignait la défaite militaire d’ une population qui avait longtemps résisté aux côtes des Cantabres.” Provinz: Aemilia / Regio VIII Ort: Rimini / Ariminum M(arco) Vettio M(arci) f(ilio) Ani(ensis) / Valenti / mil(iti) coh(ortis) VIII pr(aetoriae) benef(iciario) praef(ecti) pr(aetorio) / donis donato bello Britan(nico) / torquibus armillis phaleris / evoc(ato) Aug(usti) corona aurea donat(o) / |(centurioni) coh(ortis) VI vig(ilium) |(centurioni) stat(orum) |(centurioni) coh(ortis) XVI urb(anae) |(centurioni) coh(ortis) / II pr(aetoriae) exercitatori equit(um) speculatorum princip(i) / praetori(i) leg(ionis) XIII Gem(inae) ex trec(enario) [p(rimo) p(ilo)] leg(ionis) VI / Victr(icis) donis donato ob res prosper(e) / gest(as) contra Astures torq(uibus) phaler(is) arm(illis) / trib(uno) coh(ortis) V vig(ilum) trib(uno) coh(ortis) XII urb(anae) trib(uno) coh(ortis) / III pr(aetoriae) [tr(ibuno)] leg(ionis) XIIII Gem(inae) Mart(iae) Vic(tricis) / proc(uratori) Imp(eratoris) [[[Neronis]]] Caes(aris) Aug(usti) prov(inciae) Lusitan(iae) / patron(o) coloniae speculator(es) X h(onoris) c(ausa) / C(aio) Luccio Telesino C(aio) Suetonio Paulino co(n)s(ulibus) En la década de los años 50 (55 o 60 d.c.) la legión VI Victrix tomó parte en la represión de la revuelta astur en la que se distinguió el primipilo Marco Vettio Valenti,(CIL 395 = ILS 2648) entre cuyos méritos de guerra figura sus éxitos como centurión trecenarius de dicha legión en la lucha contra los astures.

La única inscripción del mundo romano en la que figuren los symmachiarii es la relativa a los Astures de la época de Trajano. "L´exercito romano tardoantico". Marco Rocco.


 -Los cántabros antes de Roma-E. Peralta Labrador
- L´Exercito romano tardoantico-Marco Rocco
-Romanización o asimilación-José Mª Blázquez
-¿Cantabria Libera?-Robert Knapp
-Armies and Enemies of Imperial Rome-Phil Barker
-Provincialisation et recrutement militaire dans le N.O. hispanique au Haut Empire Romani- Patrick Le Roux

Cuatro grillados en torno a unas copitas de anís del mono mientras los chinos se daban hostias por todas partes desafiaron a los mayores especialistas del mundo en la materia. 

Pero quiénes han organizado lo que se pretendía un ateneo cultural y resultó en  manicomio de golpes y sandeces? Uno, un pretendido mecenas del conocimiento que organiza homenajes balompédicos o de lo que se tercie, en este caso augústeos y el otro, un personaje que está corrompido por las falacias de los griegos y que desde su púlpito de Cabranes lanza sus desvaríos como Júpiter tronante, un personaje que reinó en Pumarín entre los locos que le decían señor y que tenía montado su kiosco particular en el hospital de aquellos inocentes predicándoles la "venida del Caudillo del Tajo" como algo inminente. 

Gijón  está en manos de una monja chiflada que mete los coches por el arenal de San Lorenzo  palante y que tendrá su estatua junto a la de "la lloca"  y también está en manos de estos cuatro charlatanes desgraciados que fabulan por aquí y  por allá entre hostias orientales y chupitos de aguardiente.