HOC SIGNO VINCITUR INIMICUS

HOC SIGNO VINCITUR INIMICUS

LOS VISITADORES DE CANTOBLANCO

LOS VISITADORES DE CANTOBLANCO
Con este signo se protege al piadoso. Con este signo se vence al enemigo”. Y debajo de ella: “Pon, Señor, el signo de salvación en esta fuente, para que no permitas la entrada del ángel exterminador

miércoles, 26 de agosto de 2009

¿SICENATA PACATA?


















Provinz: Aemilia / Regio VIII Ort: Rimini / AriminumM(arco) Vettio M(arci) f(ilio) Ani(ensis) / Valenti / mil(iti) coh(ortis) VIII pr(aetoriae) benef(iciario) praef(ecti) pr(aetorio) / donis donato bello Britan(nico) / torquibus armillis phaleris / evoc(ato) Aug(usti) corona aurea donat(o) / (centurioni) coh(ortis) VI vig(ilium) (centurioni) stat(orum) (centurioni) coh(ortis) XVI urb(anae) (centurioni) coh(ortis) / II pr(aetoriae) exercitatori equit(um) speculatorum princip(i) / praetori(i) leg(ionis) XIII Gem(inae) ex trec(enario) [p(rimo) p(ilo)] leg(ionis) VI / Victr(icis) donis donato ob res prosper(e) / gest(as) contra Astures torq(uibus) phaler(is) arm(illis) / trib(uno) coh(ortis) V vig(ilum) trib(uno) coh(ortis) XII urb(anae) trib(uno) coh(ortis) / III pr(aetoriae) [tr(ibuno)] leg(ionis) XIIII Gem(inae) Mart(iae) Vic(tricis) / proc(uratori) Imp(eratoris) [[[Neronis]]] Caes(aris) Aug(usti) prov(inciae) Lusitan(iae) / patron(o) coloniae speculator(es) X h(onoris) c(ausa) / C(aio) Luccio Telesino C(aio) Suetonio Paulino co(n)s(ulibus)
En la década de los años 50 (55 o 60 d.c.) la legión VI Victrix tomó parte en la represión de la revuelta astur en la que se distinguió el primipilo Marco Vettio Valenti,(CIL 395 = ILS 2648) entre cuyos méritos de guerra figura sus éxitos como centurión trecenarius de dicha legión en la lucha contra los astures.


De forma interesada la revuelta astur en época del emperador Nerón ha sido puesta en relación con las explotaciones auríferas asi como la masiva presencia del ejército romano en el noroeste hispano hasta época bien tardía. Sin embargo como veremos esta cuestión no está tan clara.
G(aio) Sulpic(io) Vrsulo; / praef(ecto) Symmachi / ariorum Asturum / belli Dacici, (centurioni) leg(ionis) / I Minerviae P(iae) F(idelis). / (centurioni) coh(ortis) XII urba / nae, (centurioni) coh(ortis) IIII / praetoriae, p(rimo) p(ilo) / leg(ionis) XIIX (sic) , praef(ecto) / leg(ionis) III Aug(ustae) ; G(aius) Sulp(icius) Af(ricanus) pos(vit).
Gaio Sulpicio Úrsulo, que, según los historiadores, no sólo residió en Ujo sino que podría haber nacido en la localidad, alcanzó gloria militar como general de los Symmachiarii Asturum en la guerra dácica, al servicio del emperador Trajano (98-117). A lo largo de su larga carrera formó parte de la cohorte pretoriana, la guardia imperial, y de la Legio IV Augusta, que estuvo destinada en África. Su hijo, ya romanizado, dedicó una lápida votiva a Ninmedo Seddiago, el dios astur que adoraba su padre.Los Symmachiarii eran tropas irregulares integradas por elementos NO ROMANOS que peleaban con sus propias armas y tácticas bajo el mando de un oficial del imperio.
Patrick Le Roux http://revistas.ucm.es/ghi/02130181/articulos/GERI8585110283A.PDF en Provincialisation et recrutement militaire dans el N.O hispanique au Haut Empire Romani escribe lo siguiente:
"Les Symmachiarii se distinguaient-ils des nationes par l´honneur d´une distinction pour fait de guerre? Quoi qu`il en soit, le problème du statut politique de ces Astures et de son originalité se pose. Ces Symmachiarii apparaissent en effet comme un jalon essentiel à la compréhension de l´organisation de l`Asturie entre Néron et Trajan."
"Il serait normal, en ce cas, de penser que les Symmachiarii Astures correspondaient au peuple et non à l`entité romaine beaucoup plus vaste des Astures, on comprend mieux qu' il puisse s' agir de foederati. En outre, l´existance de ce foedus qui prévoyait sans doute les modalités des contributions en argent et en hommes destinées aux Romains peut éclairer l' agitation des Astures sous Néron et la charge de praefectus Asturiae, sans doute sous Vespasien. La situation de ces féderés n' était vraisemblablement pas comparable à celle des cités gauloises féderées comme les Eduens, les Rèmes, les Lingons ou les Carnutes; ce statut de NATIO INTERNA remontait sans doute au règne d´ Auguste et soulignait la défaite militaire d' une population qui avait longtemps résisté aux côtes des Cantabres."
Es en este momento cuando debemos centrarnos en el famoso aes Bergidense; un documento singular estudiado entre otros por los especialistas Martín y Gómez Pantoja
http://dialnet.unirioja.es/servlet/busquedadoc?db=1&t=aes+bergidense&td=todo
"En el caso de Paemeiobriga no resulta difícil imaginar la utilidad que para Roma tuvieron sus habitantes privilegiados por el emperador en el contexto de los años posteriores a las guerras cántabras: ¿quiénes mejor que ellos conocían el territorio y sus gentes? ello serviría para ganar otros amigos y machacara a los irreductibles. A esto hay que añadir que con el otorgamiento imperial sin duda ganarían predicamento sobre sus vecinos y una importante salvaguardia frente a la indiferencia o los desmanes de los representantes romanos en la zona . Por ello, quizás no debamos centrarnos en discutir que dispone el aes Bergidense sino tratar de averiguar porqué, en un momento de disensión generalizada, los de Pameiobriga siguieron permanentes in officio, Importaba que lo fueran en adelante.
Siguiendo a Angel Morillo Cerdán en su estudio sobre los campamentos romanos Augusteos y Julio Claudios en el norte de España nos encontramos con lo siguiente: "
"El final de la guerra y la subsiguiente partida de la mayor parte de las tropas hacia las fronteras septentrionales del Imperio inaugura claramente una etapa nueva en la relación entre el ejército romano y la Península. Es a partir de este momento cuando se fijan las bases de una política militar de ocupación territorial a largo plazo, de mucha mayor trascendencia para la implantación romana en la región septentrional de la Península (Morillo, 1996: 80). La base de dicha actuación es la configuración de un exercitus hispanicus adscrito a la provincia Tarraconense, compuesto mayoritariamente por tres legiones seleccionadas entre las que habían participado en la guerra: la IIII Macedonica, la VI victrix y la X gemina.
De la permanencia de estas tres unidades como única guarnición estable en la Península queda constancia en un conocido pasaje de Estrabón, que menciona un legado al mando de dos legiones en el área astur, y un segundo legado con una única legión asentada en territorio cántabro. Aunque Estrabón no nos informa sobre la identidad de cada una de las legiones, los testimonios arqueológicos no dejan lugar a dudas respecto a la presencia de las legiones VI victrix y X gemina entre los astures, mientras la IV Macedonica se asentó en el límite meridional de Cantabria. El principal problema del texto de Estrabón es cuándo se hace efectiva esta reorganización de tropas, puesto que, aunque el mencionado pasaje alude claramente a los inicios del reinado de Tiberio, en otro lugar el autor señala que la idea original de esta distribución partió de Augusto. De cualquier manera persiste la duda sobre el momento en que se puso en práctica esta redistribución de efectivos, que tal vez se remonta a los años siguientes al final de la guerra o, por el contrario, corresponde a un momento tardoaugusteo o tiberiano. Por nuestra parte, siguiendo a la mayoría de los investigadores (Syme, 1970: 104-105; Roldán, 1974: 183: Le Roux, 1982: 98), nos inclinamos por la primera de estas hipótesis.
Durante esta fase posterior a la guerra, que se prolonga a grandes rasgos a lo largo de todo el periodo julio-claudio, se incrementan progresivamente los testimonios arqueológicos y epigráficos relativos a la actuación y la presencia del ejército romano en la Península. Es a partir de este momento cuando se crean una serie de bases estables para las tropas destacadas en el norte de la Península, auténticos centros de ocupación y transformación del territorio circundante. Los establecimientos militares de Herrera de Pisuerga, Astorga y León son los primeros campamentos legionarios augusteos permanentes constatados arqueológicamente. Los tres ocupan emplazamientos geográficos y topográficos cuidadosamente elegidos, en situaciones estratégicas en relación con las vías naturales de comunicación que enlazan el reborde noroccidental de la Meseta con las regiones costeras de Galicia y la Cornisa Cantábrica y configurando un cordón protector al sur de la Cordillera Cantábrica (Pérez González-Illarregui, 1992: 5-6), que hemos denominado limes sin frontera y que prefigura el esquema aplicado en las fronteras septentrionales del Imperio algunos años más tarde (Morillo, 1996: 81). El despliegue del ejército hispánico a lo largo de la vertiente meridional de la Cordillera Cantábrica y al este de los Montes de León se va a mantener hasta el final de la época julio-claudia y, con unas dimensiones mucho menores, a lo largo de todo el Imperio
Hoy en día, sin negar en ningún momento la continuidad básica en los planteamientos y objetivos iniciales de estrategia militar iniciada por Augusto tras las Guerras Cántabras, contamos con evidencias arqueológicas suficientes como para señalar ciertos reajustes y modificaciones de la misma en un momento indeterminado comprendido entre los años finales del reinado de Augusto y los primeros de Tiberio, esto es, entre el 10-20 d. C. Dichas transformaciones pueden tal vez enmarcarse dentro del nuevo ambiente político causado en Roma por la derrota en Germania de Q. Varo en el 9 d. C, que supone una redefinición de la estrategia militar y la estabilización de las tropas a lo largo de la frontera renano-danubiana. Sin embargo, nos inclinamos más bien por una lectura del fenómeno en clave principalmente interna. El desarrollo paulatino del proceso de implantación romana en la región septentrional de la Península, impulsado principalmente por el propio ejército, posibilita una mejor adecuación táctica a las nuevas necesidades y objetivos que se van perfilando (Morillo, 1998a: e. p.). La más trascendental de estas novedades es el inicio de las explotaciones auríferas sistemáticas en el área astur occidental (Domergue-Sillières, 1977: 83; Sánchez-Palencia, 1986: 229), en las que el ejército debió desempeñar un papel trascendental, no sólo en aspectos estrictamente mineros, sino también en la adecuación de la red viaria y en el transporte del mineral hacia Roma."
En mi opinión no debe verse esta cuestión en clave interna sino como dice al principio el autor mas bien en relación al suceso de Varo en Germania y la situación de inestabilidad en la zona cántabroastur
Todos los estudiosos del tema reconocen que en el siglo IV d.c. se produjo un repliegue romano de la zona Cantábrica y aunque hay serias dudas acerca del controvertido limes del Duero lo cierto es que la Notitia Dignitatum es un documento real.
En la provincia Gallaecia se encontraban estas tropas:
‑ En León, la legión VII mandada por un prefecto (Proefectus legionis septimae geminae. Legione).
‑ En Poetavonium, cerca de Rosinos de Vidriales, en la provincia de Zamora, la cohorte segunda flavia pacatiana a las órdenes de un tribuno (Tribunus cohortis secundae Flaviae Pcicationae).
‑ En un lugar no precisado de la Gallaecia, la cohorte segunda gálica y su tribuno (Tribunus cohortis secundae Gallicae. Ad cohortem Gallicam).
‑ En Lugo, la cohorte lucense y su tribuno (Tribunus cohortis Lucensis. Luco).
‑ Primero en Brigantium, La Coruña, y ahora en Iuliobriga, cerca de Reinosa, Santander, la cohorte celtíbera bajo las
órdenes de un tribuno (Tribunus cohortís Celtiberae, Brigantiae, nunc Iuliobriga).
Y en la provincia Tarraconense:
‑ En Veleia, en el ahora despoblado de Iruña, no lejos de Vitoria, la cohorte primera gálica mandada por un tribuno (Tribunus cohortis primae Gallicae. Veleia).

También sería interesante que nos explicasen para que se querían en León a finales del siglo III D.C. tropas procedentes del norte de Europa; en el artículo se habla de inestabilidad a finales del siglo III y de fuertes paralelismos con las fortificaciones de los límes británicos, del Rhin y del Danubio.



http://www.diariodeleon.com/noticias/noticia.asp?pkid=440632


Mánica o protector de brazo encontrado en los almacenes de la Legio VII en la cara interna de la muralla bajoimperial de León. Este tipo de armadura se utilizó en las fronteras septentrionales del Imperio Romano y el hallazgo es único en la Península Ibérica; con el hallazgo se corrobora el traslado de elementos militares del frente nororiental del Imperio a la llanura leonesa.



http://www.diariodeleon.com/noticias/noticia.asp?pkid=440629

Fortificación militar romana instalada en el siglo I d.c. en los Oscos-San Isidro.



Piedras fincadas o caballos de frisa para dificultar el paso a las grandes formaciones de caballería; también en los Oscos, occidente asturiano







En el siguiente enlace http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3044605

bajo el título EPISODIOS DE GUERRA EN LOS POBLADOS INDÍGENAS DE HISPANIA CÉLTICA: CRITERIOS PARA LA IDENTIFICACIÓN ARQUEOLÓGICA DE LA CONQUISTA ROMANA en Estudios de Prehistoria y Arqueología año 2008 de Don Luis Berrocal Rangel podemos leer lo siguiente: "Por último, también la arquitectura defensiva manifiesta los episodios de guerra en la aparición de nuevos sistemas, y elementos de fortificación que no tienen porqué ser complejos: creemos que algunos casos de barreras de piedras hincadas, sin precedentes en la zona como las que rodean algunos castros tardíos de la comarca de El Caurel (Lugo) o de San Isidro (Asturias), reflejan las directrices romanas tras las guerras Astur-Cantábricas, con motivos diferentes de los implicados en éstas. La protección de las nuevas explotaciones auríferas, y de sus vías de distribución, obligó al acantonamiento de tropas romanas e indígenas en el Noroeste y la "reconversión" de antiguos poblados en verdaderas "fortalezas".Así lo consideramos para el castro de Llagú (Oviedo,Asturias), un poblado metalúrgico que desde el siglo VI a.C. se dedicaba a la fabricación de pequeñas piezas de bronce con el cobre procedente de las minas de la Sierra del Aramo 45. A finales del siglo I a.C., tras un incendio generalizado, que no afectó a continuidad de su hábitat ni a los rasgos principales de éste, (casas de planta redonda, murallas de módulos...), se documentó una remodelación completa de sus murallas, que incluye caminos de ronda interiores con escaleras, cambia su entrada escalonada y oblicua al lienzo amurallado por otra perpendicular y escalonada, construye una gran torre de planta redonda, con 7 metros de diámetro y adjunta, a ésta, una habitación pavimentada con bancos corridos que interpretamos como cuerpo de guardia y, posiblemente, bateria artillera 46. Los materiales asociados a esta fase de ocupación apoyan su consideración como el acuartelamiento de algún destacamento de caballeria auxiliar celtibérica. Seria un ejemplo del "ejército oculto" de Carlos Fabiao 47.
45 Berrocal- Rangel et alii 2001.
46 ibid. 107-sq
47 Fabiao 2007, "Roman Army", p.121.

COMENTARIO: se insiste para tal despliegue una vez mas en el manido tema de las explotaciones auríferas y de sus vias de distribución pero hay ciertos detalles que no pasan desapercibidos; el primero de ellos es que el vergonzosamente destruido castro de Llagú, dentro de la campaña orquestada de destrucción planificada de la cultura Castreña, está ubicado en una zona no aurífera del centro de Asturias muy cerca de Oviedo. Por otra parte se habla de un incendio generalizado a finales del siglo I a.C lo que equivale a decir durante las Guerras Cántabras o inmediatamente a su conclusión, y también fue incendiado el campamento romano de Curriechos. ¿qué explicación hay para tales incendios? Si el territorio estaba pacificado ¿qué sentido podia tener tal despliegue militar con posibles destacamentos de caballeria y baterías artilleras?
Inquietante la alusión de Fabiao al "ejército oculto" y mas inquietantes aún las defensas de piedras fincadas alrededor de castros ya bajo el dominio romano. ¿contra quiénes defendian el oro y las rutas de transporte suponiendo que ese fuera el objetivo de tal despliegue militar? Los limes romanos en el Rhin-Danubio y en el norte de África están tan lejos del escenario que tratamos que es preciso que nos den una explicación aquellas personas que siguen sosteniendo el tema aurífero como causante de tantas precauciones, fortificaciones y efectivos militares.

Naturalmente les va a dar mucho trabajo encontrar una explicación lógica pero en tanto en cuanto la encuentren vamos a darles una pequeña pista.

En la obra "La pacificación de los pueblos del norte de Hispania" de Don José María Solana Sáinz en Hispania antiqua, año 2004 nº 28

http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1203065

puede leerse lo siguiente: GUERRA, RESISTENCIA Y PAZ EN LA HISPANIA DEL NORTE

"Los que conocemos al detalle la geografía cántabro-astur y la organización de sus pequeñas comunidades indígenas castreñas, independientes y autosuficientes, dispersas en un amplio frente de lucha de unos 400 kms., deducimos que Roma difícilmente podía poner fin a su resistencia en una campaña regular.
El sometimiento de los pueblos del norte no puede reducirse al tradicional corto período de confrontación comprendido entre los años 26 y 19 a.C, pues en realidad, fue mucho mas largo y complejo."

"La primera fase de ocupación de Cantabria y Asturia, asi denominadas por la potencia conquistadora, acusa la falta de precisión de su contenido geográfico, a la vez que pone de manifiesto lo precario de su sometimiento. En el momento de iniciarse la guerra, Asturia, según parece, se circunscribía al espacio situado al sur del Bierzo, coincidiendo con el macizo galaico-leonés y la llanura situada en su borde oriental"...................."La finalización del bellum Cantabricum et Asturicum no supuso en absoluto un dominio total sobre el ámbito combatido. Los romanos únicamente ejercieron un control efectivo en el mediodía de la Cordillera Cantábrica y sobre los pasos montañosos para frenar las posibles incursiones de las gentes de la montaña".

COMENTARIO: Ya Rguez Colmenero y otros apuntaron la teoria de la diferenciación de los escenarios bélicos de Cántabros y Astures en torno a la Cordillera Cantábrica y al macizo Galaico-Leonés con el páramo aledaño respectivamente para unos y otros.
El campamento de Curriechos junto a otras fortificaciones reciéntemente descubiertas certifican asimismo el control de los pasos montañosos por Roma como dice acertadamente Solana Sáinz pero resulta difícil de creer que no hubieran tenido un control efectivo de determinados enclaves estratégicos al interior de las zonas de las actuales Cantabria y Asturias entre los años 26 y 19 a.C. véase el claro ejemplo de la Campa Torres.
Los romanos no solamente ejercieron un control en el medidía de la Cordillera y pasos de la misma hacia el norte como dice Solana sino que a lo largo de la contienda del 26-19 se internaron llegando hasta la costa y fortificándose en puntos estratégicos como el mencionado de Llagú aprovechando el eje norte sur de las cadenas montañosas sobre las que avanzaban cresteando.
Sin embargo tal avance no significó por múltiples circunstancias la pacificación total de la zona transcantábrica sino simplemente la culminación de los principales objetivos militares de Roma.
Como bien apunta Solana Sáinz la geografía y la climatología, las enormes zonas boscosas e inaccesibles configuraban el escenario perfecto para que bandas de resistentes de una movilidad mayor que la del ejército romano prosiguieran su actividad bélica y depredatoria independientemente del tema aurífero que en cualquier caso seria uno mas de sus objetivos tras la puesta en explotación de las minas por los romanos pero no la causa de la inestabilidad per se.

jueves, 20 de agosto de 2009

ROMA, POMPEYA, HERCULANO Y AHORA EL GIJÓN ROMANO


En mayo del presente año el concejal de cultura (P.S.O.E.) de Gijón Don Justo Vilabrille y la catedrática de arqueología de la UAM Doña Carmen Fdez Ochoa presentaron en la casa del pueblo los resultados de las investigaciones arqueológicas en la antigua fábrica de Tabacalera (Cimadevilla, casco antiguo de la ciudad) y el proyecto de un nuevo museo.
http://www.psoe.es/ambito/gijon/news/index.do?id=305708&action=View
Tres meses después decidieron hacerlo extensivo al resto de la población mediante publicaciones en los principales diarios de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias.
http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20090814/gijon/hallan-gijon-silla-romana-20090814.html
http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20090816/gijon/museo-tabacalera-resumira-historia-20090816.html
Quizás pues yo no estaba presente en tan singular sede donde se dio la primicia, se dio uno de esos fantásticos convites romanos de los que también se ha dado cuenta en la prensa regional.
http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20090817/gijon/esto-todo-lujo-romano-20090817.html
Lo digo porque allí se fraguó seguramente la forma en que se daria a conocer al público no restringido por filiaciones políticas, los sensacionales hallazgos que iban a anunciar.
Todos Vds pueden comprobarlo en los enlaces arriba añadidos; voy a entresacar algunas de las frases mas llamativas.
"Hallan en Gijón una silla romana de 1.500 años
"La aparición del mueble, casi completo, es un hallazgo «excepcional en el conjunto del Imperio Romano»"
un hecho «excepcional», en opinión de la directora de la campaña arqueológica, que anteriormente sólo se había dado en las ciudades de Pompeya y Herculano, momificadas bajo la lava del Vesubio"
"Ayer Carmen Fernández Ochoa presentaba pletórica los objetos de origen romano"
"Aseguró que gracias a ellos «Gijón marcará un hito en la arqueología romana»."
"y los mantuvieron en un ambiente anaerobio -sin oxígeno- protegidos de la acción de bacterias y otros elementos agresivos"
"Supone un hallazgo único en la Península Ibérica y de hecho, según Fernández Ochoa, sólo en las ciudades del Vesubio se han podido recuperar muebles en un estado de conservación que permita reconstruirlos. «Hasta ahora las únicas fuentes para saber cómo eran los muebles romanos eran la iconografía de la época -estelas funerarias, grabados...- y los restos aparecidos en Pompeya y Herculano. Esta silla es excepcional en el conjunto del Imperio»."
"Junto a la silla vieron la luz, también como hallazgo nada usual, tres platos o fuentes de madera, de 30 centímetros. «Iguales que los que se usan hoy para comer el pulpo», bromeó Justo Vilabrille. Carmen Fernández Ochoa apuntó que en España sólo en Irún se habían podido recuperar útiles de cocina hechos de madera"
Permítanme que en este punto abandone la transcripción para aclararles que curiosamente el pulpo de Vilabrille -concejal gallego- no estaba entre las novedades gastronómicas de Veranes.
Seguimos.
"También aparecieron tres cubos de madera y metal, que posiblemente cayeron al depósito mientras se recogía agua y tres suelas de sandalia similares"
"Del limo también se pudieron recuperar restos de pequeños animales -microfauna- como gusanos, ratones y mariposas."
"pero esto es algo espectacular, original, que sólo se había descubierto en Bretaña y Alemania, nunca en la Península Ibérica ni el resto del Mediterráneo».
Todos los restos recuperados se están estudiando en diferentes universidades y departamentos del Centro Superior de Investigaciones Científicas en Irún, Valencia, Sevilla, Oviedo y Madrid."

Estimados lectores y comentaristas; creo que esto es suficiente.
Me van a permitir que reproduzca un comentario que hice a la noticia cuando la vi publicada por primera vez, en caliente.
He leído minuciosamente tanto la edición impresa como la digital asi como los comentarios efectuados al respecto de la noticia. En primer lugar se da una fecha que habla de 1.500 años de antiguedad. Me imagino que habrán hecho las pruebas reglamentarias de carbono-14; esto debieran aclararlo asi como en que laboratorio se han realizado. De momento algunos sabemos restar y si a 2008 le quitamos 1500 nos sale 508 o sea el siglo VI D.C; periodo durante el cual todo el norte de la Península Ibérica estaba libre no solo del dominio romano sino del de su sucesor, el reino Visigodo de Toledo. ¿esto es asi o no? Debieran aclararlo. Sin embargo hablan vágamente de más de 1.500 años ¿cuantos mas? ¿que dice el carbono 14? No se cuantos mas serán ,si es que son, pero en cualquier caso todos los especialistas -incluidos la arqueóloga Carmen Fdez Ochoa- no mantienen la presencia romana en Gijón mas alla del siglo IV D.C. cuestión que es extensible a la mayor parte del norte peninsular. ¿esto es asi o no es asi? Aclárenlo por favor. Todo esto no tendria mayor trascendencia que la de una de sus habituales argucias sino fuera porque se les ve la patita por debajo de la puerta y su indisimulado interés por también claro está al margen del carbono 14, atribuir un origen romano a los monumentos de la Monarquía Asturiana erigidos entre el siglo VIII y el X. Sin embargo como todos Vds han podido comprobar no han tenido empacho alguno en calificar tales restos como del Imperio Romano; Imperio que estaba criando malvas en nuestro territorio desde al menos una centuria. No contentos con tal deformación se envalentonan sin pudor, fieles a su estilo, y nos hablan de EXCEPCIONAL HALLAZGO, que solo tiene lugar en enclaves de la talla de Pompeya y Herculano. Asi que tenemos Roma, Pompeya, Herculano y ahora el Gijón romano; vamos a llamarlo así pues está claro que Gigia no era. ¿pero bueno es que no hay un poco de pudor, de sentido común o de sentido de la medida? Es todo tan grotesco y extravagante que parece propio de películas del estilo cantinflas o el cid cabreador, parece un guión de los hermanos Ozores. Según avanza el guión cómico-científico se van moderando y ya reconocen hablar de época TARDORROMANA. En este punto es preciso aclarar que no es lo mismo pásame la pinza que písame la panza. TARDORROMANA...........y mi pregunta es ¿y hasta donde llega la época tardorromana? Da miedo pensar que quieran ir mas allá de su presa codiciada, los monumentos de la monarquía asturiana y con un par se nos planten en la época del general Prim. Seguimos con la vajilla de madera; que según Vilabrille se usaban para comer pulpo a la gallega aún cuando en el "aljibe" sustituto del codiciado coliseum asturromanochoiano no había mas que gusanos, ratones y mariposas. Quizás eran el compangu. Es sorprendente como alguno dijo por aquí que los refinados romanos comieran en escudillas de madera mas propias de los celtas y otros pueblos mas asilvestrados y también es sorprendente que lo aparecido huela a escenarios tan norteños como Alemania y Gran Bretaña -según ellos mismos reconocen- y tan alejados del resto de la Península Ibérica -salvo el abertzale Irún- y el Mediterráno romano alias mare suyum, porque el Atlántico era el nuestro. Asi que tenemos unos restos "supertardorromanos" que huelen a Alemania, Gran Bretaña e Irún y que difieren radicalmente del resto peninsular y de la zona nuclear del Imperio en torno al Mediterráneo. Los otros hallazgos que equiparan al Gijón romano a Roma, Mérida,Pompeya y Herculano son tres cubos de madera y metal y tres suelas de sandalia. Para finalizar nos dicen que los restos recuperados -quizás por su cuantía y entidad- se están estudiando en diferentísimas y numerosas universidades entre las cuales ¡claro está! no hay ninguna del resto de Europa, no vaya a ser que pase como en El Musel y manden parar.
Quizás no sea lo mas adecuado comentar estas cuestiones cuando uno está en un estado intermedio entre la indignación y la hilaridad; pero cuando se leen comentarios efectuados por otras personas -curiosamente en este caso una persona con la que he mantenido sonoros enfrentamientos-,la catedrática de prehistoria y arqueología, Doña Alicia Canto de Gregorio http://www.uam.es/departamentos/filoyletras/prearq/canto_greg01.htm que van en la linea de lo escrito por mi anteriormente he de decir que me reafirmo en lo dicho con mas fuerza aún y mas determinación.
Me alegra ver que se abren fisuras en el monolítico bloque de la UAM; ya les advertí que Asturias iba a ser un hueso duro de roer.
Señora Doña Alicia Canto de Gregorio; Vd y yo hemos mantenido fortísimos enfrentamientos algunos derivados quizás de malentendidos; en cualquier caso no se me caen los anillos por felicitarla públicamente, por dejar a un lado el corporativismo y por decir lo que piensa sin importarle las consecuencias de posibles enemistades o rencores académicos.
En el prestigioso portal TERRAEANTIQVAE; sin duda el mejor en lengua castellana de la red, de historia antigua y arqueología ha escrito lo siguiente, acompañado de fotografías sumamente reveladoras en torno a la polémica silla romana.
http://foroterraeantiqvae.ning.com/group/hispaniaromana/forum/topics/hallan-en-gijon-una-silla?page=2&commentId=2043782%3AComment%3A54267&x=1#2043782Comment54267
Voy a reproducir sus intervenciones; sino pueden acceder directamente al enlace, amigos lectores, deben Vds registrarse.
En cualquier caso voy a transcribir con total exactitud copiando y pegando, sus intervenciones.
"La mare de Déu...
Pues Él me perdone, porque, aunque habrá que esperar a los resultados del C-14, de momento la "silla romana" me suena más al típico "sillón frailero" (como éste o éste, algo más elaborado pero con las clásicas varillitas en la espalda). ¿No será un sillón monjil, del convento en cuestión?
Comentaré sólo, pues, en atención a algún lector desprevenido, que "anaerobio" es algo que no se debe decir de un "ambiente", como venía en las noticias de ayer, pues se trata de un adjetivo sólo aplicable a los seres u organismos vivos que pueden vivir sin oxígeno (DRAE), como ya lo indica la partícula –bio a su final: "vida sin oxígeno".
Cosa que, obviamente, no le puede ocurrir al agua en la que tan escuálidos (pero a la vez tan nutritivos) desechos se encontraron. Desechos al parecer "trascendentales para la historia de Gijón" (según leo ahora, nunca me había planteado el papel que sillas, cubos de pozo, escudillas de madera y sandalias podían jugar dentro de la historia de una ciudad).
Volviendo a "anaerobio", sería pues más correcto usar “anóxico”. Aunque la RAE (como en tantos temas) sólo se ha planteado “anoxia”, el adjetivo correspondiente se usa habitualmente en medios científicos, y precisamente para "ambientes" o "medios" (aquí y aquí un par de ejemplos; por cierto que en medios acuáticos es la proliferación bacteriana la que devora lo orgánico, y el oxígeno presente).
Trastos inservibles conservados entre agua y lodos, dicho sea de paso las mismas condiciones que el reciente "trono" de Herculano, que no se encontró "momificado" entre lavas, sino completamente sumergido en el nivel freático y sus fangos, como se puede seguir en el vídeo que ayer nos recordaba José Luis Santos.
Los hallazgos de muchas clases de objetos de madera no son tan raros como estas noticias transmiten. A bote pronto, los egipcios de cualquier época, e incluso europeos más antiguos que Roma, de yacimientos palustres, hallstátticos… dejando aparte muchos botes y barcos aquí y allá, prerromanos y romanos que todos recordaremos, en Londres se acaba de hacer público el hallazgo de una plataforma completa de madera, según el C-14 nada menos que de hacia 4.000 a.C. (noticia de ayer 15-8-2009).
Pero, por ceñirnos a España, uno de los ejemplos romanos más soberbios es la famosa rueda de 25 cangilones de las minas de Riotinto, conservada en el Museo de Huelva, que es la mejor de las 40 que se encontraron y conservaba el 95% de sus maderas originales (en estos casos en compartimentos-estanco gracias a los derrumbes de las galerías). Por cierto que puede verse ahora online este espléndido estudio de Reyes Ojeda, del IAPH (en Cuadernos de PH XVIII, Sevilla, 2006, 11-39), con impactantes fotos sobre tan imponente pieza, realizada casi íntegramente en madera (conserva hasta los numerales romanos en sus radios), y de otras parecidas, todas ellas similares a su vez a otras romanas de España, Rumanía, Gran Bretaña, Ostia y otros lugares, que ha sido recientemente fechada por C-14 en post 100-210 cal AD (ibid. págs. 13 y 28). Y no es más que la mejor de un amplio grupo, como esta otra, en preciosa foto de época que no me resisto a poner:
Hallazgo de otra de las ruedas mineras de Riotinto. Foto referencia A-3/277/Bodenham. "Corta Filón Norte". Archivo Fundación Riotinto (en Reyes Ojeda cit., 2006, fig. 6)
En fin, seguiría con otros temas planteados, pero será mejor dejarlo aquí, no vayan a malinterpretarse estas observaciones, que son meras discrepancias profesionales. Todo anécdotas de un tórrido verano...
ROMA, POMPEYA, HERCULANO, GIJÓN ROMANO CAPÍTULO II
Seguimos con el enlace de TERRAEANTIQVAE y la intervención de la Dra Canto.
"Me doy cuenta ahora de que faltaba poner una imagen general de los restos de la silla-sillón:
(Foto El Comercio Digital, ligeramente aclarada para apreciar los sencillos rayados decorativos)Quizá así se puede apreciar mejor el cierto parecido de su estructura con los típicos "sillones-fraileros" a los que decía ayer que me recordaba, como éste:
Por lo demás, DLH, todas las ciudades hispanorromanas «de "primerísimo nivel" y con alto poder de decisión política en un amplio territorio», dejando aparte lo legal y estatutariamente incompatible de estar muy romanizado y a la vez tener capacidad de "decisión política sobre un amplio territorio" (siempre que tengamos presente la estructura y funcionamiento interno de las provincias del Imperio Romano), sabemos al menos cómo se llamaban, y en ellas se han ido encontrando a lo largo de siglos, por ejemplo, un número amplio y significativo de inscripciones, para empezar alguna/s que prueben el estatuto municipal o colonial (únicos posibles en ciudades romanas), tales como menciones del ordo decurionum, la res publica, algún duovir, aedilis... o bien homenajes cívicos a sucesivos emperadores, o a ciudadanos beneméritos, etc.
La realidad es que Gijón cuenta por el momento con sólo 12 inscripciones de época romana, de las que sólo 4 tienen más de una palabra completa: Una es funeraria, dos son religiosas, más la famosa dedicación a Augusto del Cabo de Torres, que seguro no es una dedicación ciudadana (gran debate sobre ella en este post de febrero pasado).
Para hacerse una idea de lo que esto supone en términos de importancia real, recordaré que la única capital administrativo-jurídica de los Astures conocida y citada en las fuentes romanas, Asturica Augusta (Astorga, LE), cuenta actualmente con 204 inscripciones, 3/4 partes de relativamente buena calidad, la mayoría votivas (de gobernadores, funcionarios o militares), o funerarias, con muy escasa presencia de antropónimos indígenas. Pues, incluso con todo ello, ni siquiera Asturica tiene probada su condición municipal o colonial; sólo algunos han aducido el supuesto duovir "Lépido" de las famosas tablillas de barro itinerarias, tres de las cuales son falsas y la única más verosímil, la 2, está interpolada, precisamente con la mención del duovir (sobre ellas se puede ver este comentario).
Claro que por allá parece que no se presta mucha atención a este tipo de "detalles" (como tampoco las autoridades culturales centrales), pues las tablillas están (o estaban) tranquilamente expuestas como indiscutidas, y sin ninguna advertencia al público, en el Museo de Oviedo, como parte de la exposición de la también inexistente "Vía de la Plata desde Sevilla hasta Gijón" (tal como se comentaba en este post del pasado marzo (con foto del panel en cuestión).
Así que, concluímos, "todo vale", siempre que no se entre en el fondo de casi cada afirmación. Una tarea, por otro lado, siempre tediosa, muchas veces incomprendida, e incómoda para el que la tiene que hacer, y a veces hasta contraproducente y con efectos perversos."
Gracias una vez mas Dra Canto por sus valientes intervenciones y le reitero mi ofrecimiento de mano tendida que ya le hice en Iesus Ioshe Marian y pasar página en nuestro enfrentamiento.
Sería extraordinariamente valioso contar con Vd en la ofensiva que en 2.010 vamos a lanzar contra la falacia de la Via de la Plata y todo el montaje económico-político.
Quizás Vd por desconocimiento de lo que estaba pasando en Asturias no entendió mi reacción en el "affaire" Curriechos y yo, también hay que decirlo no la haya valorado en su justa medida.
Este artículo, con la venia de los lectores y comentaristas me gustaría brindárselo a mi amigo Don Jhonatan Jarrett, gran medievalista británico que tiene un blog de excepcional calidad que pueden Vds visitar entre los enlaces.

miércoles, 19 de agosto de 2009

1992 LA BATALLA DEL CAMPO VALDÉS


ASÍ SE LEVANTARON LOS ASTURIANOS CONTRA LOS NUEVOS CÉSARES
Mates 9 de junio de 1992 ; Gijón, alrededores del Campo Valdés, es mediodía.
Un nutrido grupo de asturianos la gran mayoría gijoneses entre los cuales había numerosos ancianos se dirigen a defender el emblemático espacio del Campo Valdés amenazado por el hormigón con el que se iba a forjar la nueva obra propagandística y faraónica a mayor gloria del fenecido Imperio Romano y sus nuevos Césares provincianos.
Se producen momentos de gran tensión al acercarse los manifestantes a los arqueólogos y a los operarios que estaban a sus órdenes. Es imposible saber a ciencia cierta quien empezó las provocaciones pero sea como fuere la secuencia de los hechos se desarrolló con rapidez.
Comenzaron los manifestantes a aporrear las vallas de protección de la obra con ladrillos, piedras y todo aquello que topaban a mano a la vez que entonaban los habituales cánticos de protesta como en otras ocasiones anteriores.
La policía municipal se desplegó para hacer frente a la protesta e intentar separar a ambos bandos pero la situación estaba tan enardecida que aquella misión parecía imposible.
Enfrentándose a la policía municipal el pueblo de Gijón derribó las vallas tomando al asalto el disputado Campo Valdés que según los arqueólogos sufriría las consecuencias con importantes daños en los polémicos restos romanos. Mientras se producían tan dramáticos acontecimientos la policía municipal gijonesa, desbordada, pidió refuerzos al Cuerpo Nacional de Policía que se presentó a los cuarenta y cinco minutos después de comenzada la refriega.
Fue entonces cuando comenzó la auténtica batalla del Campo Valdés al emplearse a fondo los efectivos de la policía nacional contra los manifestantes que a pesar de ser muchos de ellos de edad avanzada presentaron una resistencia decidida.
Tras varias cargas y numerosos heridos por fin lograron los antidisturbios restablecer la situación.
Las reacciones no se hicieron esperar ante la gravedad de lo sucedido; los arqueólogos denunciaron que habían sufrido un grave peligro físico y la propia directora de las excavaciones, Doña Carmen Fernández Ochoa, arropada por sus cuatro principales colaboradores dio una rueda de prensa en la que se mostró estupefacta por lo sucedido.
Sin embargo los manifestantes dieron una versión completamente diferente de los hechos denunciando que los arqueólogos les habían sacado fotos cuando ejercitaban su legítimo derecho de protesta con la intención de amedrentarles o de ficharles.
Sea como fuere lo cierto es que el dia anterior y con gran sigilo la empresa adjudicataria de las obras había procedido a talar uno de los árboles mas señalados y antiguos cuando el consistorio gijonés y el arquitecto autor del proyecto habían asegurado que los árboles eran intocables.
La polémica entre por un lado los detractores del proyecto del Campo Valdés y por el otro los arqueólogos -la mayor parte de la UAM- y el P.S.O.E venía de lejos con una gran tensión reflejada en el centenario diario de El Comercio, decano de la prensa asturiana, con numerosos informes y contrainformes donde mas allá de una simple cuestión urbanística se estaba pugnando por la mucho mas trascendental cuestión de la identidad asturiana.
Son reveladoras las palabras de dos habituales comentaristas de nuestro centenario diario Don Agustín José Antuña Alonso y Don Marcelino Laruelo Roa.
Cercanos a los hechos firman sendos artículos; el señor Antuña Alonso en el titulado ¡Hasta pronto, Campo Valdés! dice: "Se ha escrito y hablado mucho -aunque nunca es bastante- sobre la aberración que supone lo que se está haciendo en el Campo Valdés, y se llega a la conclusión, frente a ello, de que es preferible conservar el hábitat de una ciudad como la nuestra antes que dejarse llevar por pasiones arqueológicas desmedidas" "y a mayor abundamiento nos recuerdan un pasado más bien oprobioso, que disfraza nuestras raíces celtas y celtíberas (aunque todo pasado haya que tenerlo en cuenta) porque es inaceptable que se nos diga, como han hecho el señor Fernández-Miranda y la señora Fernández Ochoa, en la Sociedad Cultural Gijonesa, que, antes de Roma, Gijón no tiene historia ni habitantes............."
Laruelo Roa, en "El Campo Valdés" dice "Llevan las Madres del Campo Valdés más de veintitantos días de sonora protesta, de digna y tenaz oposición al último y más aberrante de los proyectos hormigoneriles concebidos por el tándem Areces-Morales. Hay que estar allí una hora golpeando rítmicamente las vallas de la tiranía para valorar en su justo término lo que de sacrificio valeroso y ejemplar tiene tan prolongada actitud. Son veintitantos días de una protesta que no tiene precedentes en Gijón, a pesar de la falta de apoyo de los partidos políticos, de la inhibición de las asociaciones de vecinos, del desdén de la Iglesia......." "El alcalde no ha dudado en ir más lejos en su escalada anti-democrática prohibiendo la utilización de megafonía, ordenando arrancar carteles y borrar pintadas, filmando en vídeo desde las oficinas municipales a los manifestantes, etcétera. La maquinaria de manipulación y propaganda de la tribu social-felipista está trabajando a toda presión".
"Terminada la protesta, la gente se marchó y G. caminaba solo por el llamado callejón de Areces. En ese momento una agente municipal se le dejó caer encima. Al cogerla instintivamente, otros agentes que estaban prevenidos de la maniobra a su espalda se abalanzaron sobre él, inmovilizándole y golpeándoles. Ahora G. tiene una denuncia en el juzgado por agredir a una policía.
"El jueves, once de junio, había en el Campo Valdés cuatro municipales de paisano intentando identificar a los manifestantes; uno de ellos fue el que golpeó a un vecino de Cimadevilla de 58 años, cuando ya no quedaba nadie en el lugar y refugiándose después en el propio edificio del Ayuntamiento".
Un servidor, por pegar una nota de protesta de un tamaño reducidísimo en las vallas, fue amenazado con detención e identificado; librándome de ir a comisaría posiblemente el hecho de estar acompañado en aquel momento por una persona que creyeron abogado, por lo cual creo firmemente en los testimonios de las personas que citó Don Marcelino Laruelo Roa.

sábado, 15 de agosto de 2009

HOMENAJE A GUILLERMO M. LOPEZ III


LAS TERMAS ROMANAS Y EL CAMPO VALÉS
POR GUILLERMO M. LOPEZ
En su línea de "floreciente romanización", ya en octubre pretendía usted que los restos de las termas debían ser un "orgullo" e incluso un "honor" para los gijoneses. Pero como expuse en noviembre, y acabo de recordarle antes, eso es justamente lo que pretendía el fundador del Fascismo, al instrumentalizar los restos arqueológicos romanos. Imita usted a Mussolini tratando de convertir esa "herramienta" en presunto motivo de "orgullo" de los gijoneses. Su pirueta propagandística es del todo grotesca.
La dominación romana sólo puede ser motivo de "orgullo y honor" para los propios romanos, para Mussolini o cualquier imitador moderno con ínfulas de nuevo César. Y le repito lo dicho: es un escándalo que un arqueólogo apoye hoy de esa manera la propaganda del poder.
Orgullo y honor son sentimientos que nada tienen que ver con la ciencia. Con su alegato, lleva a cabo usted una manipulación psicológica acientífica. Pero además está usted realizando una falsificación histórica, porque no pueden aislarse los restos materiales de las termas de los hechos históricos que los motivaron. Y esos hechos básicos son que los romanos invadieron Hispania y tras casi 200 años de conquista, masacres y esclavizaciones sin cuento, hicieron lo mismo en el Norte. No fueron a Gijón a bañarse en las termas ni a "civilizar" a los astures y cántabros, sino a dominarlos y a explotar las riquezas materiales y humanas de la región. Eso es lo que hay que explicar a la gente si se quiere ser mínimamente objetivo. Pero si se explica todo el contexto real, se esfuma el "orgullo" por lo que hicieron los romanos y por los restos materiales que dejaron. Se vuelve a la pura objetividad histórica y científica. Y esa objetividad histórica es justamente lo contrario de lo que desean uste y quienes promueven el proyecto del Campo Valdés.
Ese proyecto de exhibición no tiene nada que ver con la arqueología ni con la historia, como tampolo lo tiene el ejecutado en la muralla. Es un proyecto propagandístico, aún más inculto, "faraónico", disparatado y destructor del patrimonio histórico que la barbaridad perpetrada con la muralla en la plaza de Jovellanos.
LA MALA IMAGEN DE LA ARQUEOLOGIA
En un artículo de fondo aparecido en enero de 1989 en la Tribuna de la Revista de Arqueología, se lamentaba Joaquín Rodríguez López de la desfiguración que sufre la imagen pública de la arqueología en España debido principalmente a factores políticos, con las palabras siguientes: "Con ello pretendemos decir que en ningún caso la lectura del registro arqueológico escapa a la proyección de visiones políticas particulares, que en muchos casos, arqueología y propaganda política pueden aparecer formando una pareja tan bien avenida que sea difícil de separar, que en este estado de cosas, la clase de arqueología que las instituciones subvencionan, con pocos escrúpulos a la hora de conducir a nuestra disciplina por canales políticos, es aquella que ponga de relieve, que justifique alguna aspiración determinada." "Esta realidad que hace pocos meses tan bien se definiera en estas mismas páginas como "Arqueología provinciana", estrecha de miras y financieramente obligada, contribuye concluyentemente a la selección de la información que será transmitida al público, al empobrecimiento de la disciplina en sí misma y a su incapacidad de corregir la estampa habitualmente ofrecida."
"No nos debe extrañar tampoco, que de acuerdo al panorama dibujado, el malestar popular sobre los logros del conocimiento arqueológico, sea generalizado. Lo que en un principio pudo hacer que la arqueología interesara al público, la simplificación del discurso histórico, es hoy un instrumento que paradójicamente se vuelve en su contra." "Por desgracia, no puede menos que compartirse esta crítica de Joaquín Rodríguez. Pero ese sombrío panorma, general en España, adquiere tintes mucho mas negros en el caso concreto de Gijón.
Sin embargo, no puede atribuirse la culpa de esta lamentable situación exclusivamente al poder político. Los arqueólogos que, por no perder sus favores, se someten a sus dictados sin objeción ni crítica, son cómplices del mismo.
Lo verdaderamente triste para la arqueología en el caso de Gijón es el lamentable espectáculo de sumisión y apoyo activo a los antihistóricos y antipopulares caprichos del poder político ofrecido por los excavadores de Cimadevilla y del Campo Valdés. La justa reacción de los gijoneses denota algo más que un simple malestar, es un verdadero clamor de indignación y asco, que crecerá sin duda, hasta límites imprevisibles si se perpetra en el Campo Valdés el nuevo brutal atentado contra el patrimonio histórico de la ciudad.
LA BANALIZACIÓN DE LA HISTORIA
Uno de los maestros actuales más admirables por su sabiduría e independencia radical, Julio Caro Baroja, dice en uno de sus más recientes trabajos, bajo el revelador título de "La tragicomedia historiográfica", lo siguiente: "Los dos peligros mayores creo que están en la banalización científica y en la banalización política de los conocimientos históricos y, aún mas, en la frecuente combinación de las dos banalizaciones, fundada en la pretensión de dar apoyos tenidos por científicos a ideas que nada tienen que ver con la ciencia y el conocimiento: si acaso, con unas pequeñas elecciones a diputados provinciales o concejales."
Esto puede aplicarse, mutatis mutandis, a las actuaciones y proyectos del ayuntamiento de Gijón sobre los restos arqueológicos de Cimadevilla y del Campo Valdés. Pero allí no sólo se banaliza la Historia en aras de un llamativo "faraonismo", no sólo se convierten unos sencillos restos arqueológicos en "gran obra" propagandística, sino que, lo que es mucho mas grave, se atenta directamente contra la Historia que encierran en potencia esos restos, y se destruye, a la vez, el patrimonio histórico más valioso de la ciudad. El que esa destrucción se lleve a cabo, además, contra la clamorosa voluntad del pueblo, es un forma despótica, propia de dictaduras tercermundistas, es algo que causa verdadero estupor, contemplado desde una perspectiva europea y realmente democrática.
ACTA EST FABULA
Llegamos así al final de su escrito, que concluye usted con los siguientes párrafos: "Se trata de que los gijoneses no deben permitir que se repita la historia de la muralla de Cimadevilla, que estén observantes a que las cosas se hagan de la mejor manera posible y de la que estén de acuerdo y convencidos. Este debate público ha de servir fundamentalmente para ello. Y apelo a los gijoneses desde el amor que siento por esta ciudad a que estén atentos y exijan que se lleven a cabo los planes como sólo ellos decidan que sean."
"Para ello, para que la polémica cuente con la mayor cantidad de datos sin confusión ni manipulación, para que reine la serenidad que requieren las circunstancias, para que todo salga como Gijón se merece, es por lo que me he atrevido a hacer este demasiado largo exhorto escrito."
Muchas gracias por la parte alícuota de "amor" que, como gijonés, me toca de su declaración. ¿Ama usted tanto todas las ciudades que visita un par de veces? Si es así, ¡menudos conflictos amorosos que tendrá! Aunque amores tan repentinos no son muy de fiar, pues carecen de raíces, y luego basta cualquier brisa soplando desde otro lado de los intereses para arrancarlos. Pero, seamos serios, no hace falta que se esfuerce usted tanto en declarar su amor a Gijón y a los gijoneses, pues carece usted de relación vital, emocional e íntima que le unan a ellos. Su "amor" es muy circunstancial e interesado. Usted ama, o dicho de forma más exacta y objetiva, usted defiende unos particulares intereses en este caso, los mismos que le llevaron a usted a Gijón, a ayudar a su compañera a sacar adelante el proyecto de hormigonado del Campo Valdés. Esa es la verdad, y todo lo demás es retórica y escenificación en el peor sentido de la palabara, es decir, hipocresía, o, dicho en la lengua del Imperio, "simulatio". Aunque, si le gusta más puedo decírselo en la lengua del "Imperio" actual: "cant".
Pero si lo prefiere con más racio sabor histórico y filosófico, por ejemplo en griego clásico, puedo decirle, como Epicuro a los platónicos: "Dionisokolax", adulador de Dionisos, que, entre otras cosas, era el dios de las mascaradas. Pero hace usted muy mal en su representación, pues este trozo de su papel no es verosímil, no resulta psicológicamente creíble. Y el primer deber de un actor es hacer verosímil el personaje que representa.
Las últimas palabras que pronunció el emperador Augusto en su lecho de muerte fueron, al parecer, "acta est fabula" ("se acabó la comedia"). Así se anunciaba en el antiguo teatro romano el final de la representación. Creo que hubiera concluido usted de mejor modo su última puesta en escena con esa fórmula.
Por lo demás, lo de la muralla de Cimadevilla debería decírselo usted a su compañera Doña Carmen Fernández Ochoa, que estuvo "muy observante" de los deseos del poder para facilitar el recrecido que usted ahora, en histriónica pirueta, califica de barbaridad.
Si "serenidad" es, como debería ser en un historiador, la ausencia de pasión e imparcialidad, esa "reina" ha abdicado al menos desde octubre en lo que a usted respecta. En cuanto al poder político que decidió el proyecto del Campo Valdés por personal capricho, allí ha reinado siempre en todo este asunto no ya la parcialidad, sino el despotismo menos ilustrado que uno se pueda imaginar. La manipulación y la confusión son precisamente los rasgos definitorios de su escrito. Ha manipulado usted mi análisis de noviembre con una desfachatez escandalosa, silenciando o deformando toda su argumentación relevante y tratando de descalificarlo de forma tan masiva como burda, intentando confundir al lector. Pero el viento de la verdad es imparable. Y es de necios escupir contra el viento.
Es una farsa del todo grotesca decir "que se lleven a cabo los planes como sólo ellos decidan que sean". Los gijoneses no han hecho "planes" sobre el Campo Valdés, los han sufrido. No son sujetos agentes, sino pacientes de unos caprichos faraónicos de los grupos dirigentes del ayuntamiento, que no tienen en cuenta para nada los deseos ni la voluntad de los ciudadanos. Los gijoneses lo único que quieren es que no les destruyan brutalmente a base de hormigón los últimos rincones de auténtico valor histórico y sentimental que les quedan en una ciudad tan maltratada por la especulación, la incultura y los intereses mezquinos del poder.
Si el sector gobernante del ayuntamiento insiste en su despotismo y trata de ejecutar el brutal proyecto, lo que sin duda tendrán que hacer los gijoneses será luchar contra la barbarie desatada de las hormigoneras por todos los medios necesarios. Cuando llegue a plantearse sobre el terreno "LA BATALLA DEL CAMPO VALDÉS", en defensa de la identidad histórica de Gijón, seguramente recordarán el "amor" que usted les declaró y le llamarán para que les ayude, aunque haga falta enviarle un emisario como Rectúgenos. Ya veremos entonces de qué lado de la barricada se pone usted, y si se repite la traición de Lutia o la de Brigaecium.

viernes, 14 de agosto de 2009

HOMENAJE A GUILLERMO M. LOPEZ II


UNA EXAGERACIÓN SOBRE EL PASADO ROMANO DE GIJÓN
POR GUILLERMO M. LOPEZ
A lo que hay que añadir, que también explotaron intensamente las riquezas humanas. No sólo mediante la esclavitud, sino mediante el reclutamiento forzoso de los "indígenas" asturcántabros para servir como tropas auxiliares en el ejército romano. Las virtudes guerreras de los pueblos del Norte (34 de las 87 alas y cohortes hispánicas conocidas son astures, cántabras o galaicas) ayudaron a extender y mantener las fronteras del imperio, en Britania, en Africa, en Germania o en la Dacia. Aquel valiente astur transmontano del castro Intercatia, de nombre Pintayo, portaestandarte de la cohorte V de los Astures, a quien sus compañeros levantaron una lápida funeraria junto al Rhin (cuyo original se conserva en Bonn),pudo al menos morir respirando el aire puro de los bosques germánicos. Esto, sin duda, era mejor que pudrirse en las minas sin ver la luz del sol. En tiempos de Trajano, más de un siglo después de la conquista de Asturias, aún se consideraban "symmachiarii" a los astures que sirvieron en las campañas de Dacia. Este nombre se aplicaba a las tropas reclutadas entre pueblos NO ROMANIZADOS.
Pues bien, el que este Pintayo (Pintaius, hijo de Pedilicius) fue uno de los jóvenes astures forzados a luchar en tierras lejanas del Imperio, es alto tan conocido, que me causa VERGUENZA AJENA el que haya podido usted decir que es "de escaso rigor histórico". ¿Tendré que remitirle al Corpus Inscriptionum Latinarum (C.I.L.,XIII,8098, Berlín), o simplemente al estudio prosopográfico de los soldados astures en el ejército romano de N. Santos, o al trabajo de A. Balil "Alae y Cohortes astures en el ejército romano" ?
Aunque quizás lo mas práctico sería que la próxima vez que vaya usted a esa Asturias, a la que confiesa tanto amor y cariño, visite usted el Museo Arqueológico Provincial, donde podrá ver una reproducción de la lápida funeraria de Pintayo, muerto en la frontera germánica en la primera mitad del siglo I.
Pero Pintayo no fue, ni mucho menos, el único. Lo destacable es que fue Asturia precisamente el territorio del que extrajo el ejército romano el mayor número de tropas auxiliares: se conocen nada menos que quince unidades militares. Además de explotar las cualidades guerreras de estos pueblos,haciéndoles luchar en las lejanas fronteras del Imperio, las levas constituían a la vez un medio de arrebatar de su tierra a los JÓVENES CAPACES DE PROVOCAR REBELIONES EN EL NORTE.
EL PASADO Y LOS INTERESES
Prosigue usted: "Si en Gijón se encuentran restos romanos en la ciudad, en la Campa y en Beloño y en un montón de sitios mas, si se conservan topónimos como pico Jove (el pico de Júpiter literalmente), etc, querrá decir algo. Si en Asturias se mantiene el nombre prerromano (Tierra de los Astures), se habla el bable ("el habla" por antonomasia), se mantiene el tradicional sistema de caserío disperso y parroquias, etc,etc., querrá decir también algo y no habla precisamente de genocidio ni de refractariedad absoluta de los astures hacia lo romano (que, como dije en las jornadas, habría que denominar astur-romano). Lo que yo dije fue que hay un pasado romano que se está revelando interesantísimo y mucho más rico de lo que se pensaba. Ese periodo astur-romano puede convertirse en una seña de identidad más, si no lo es ya. Pero no la única. Nunca dije tal cosa, el señor López vuelve a tergiversar mis palabras, él sabrá con que intención."
Ni tergiverso sus palabras,ni usted dijo en octubre lo que ahora afirma. Si entonces hubiese hablado usted así, no habría tenido yo que criticar su "prédica". Me congratulo de que corrija usted de esta forma su discruso. Pero, en realidad, para este viaje no hacían falta alforjas. Pues afirmar que en Asturias hay restos romanos y que eso algo querrá decir, es una simpleza tal que no justificaría elq ue usted hubiese ido a Gijón a advertirlo. Pero el hecho es que usted no fue a Gijón a enseñar eso que ya hace mucho que es sabido, sino a ayudar a su compañera de universidad a sacar adelante el proyecto municipal del Campo Valdés. Por eso le pareció a usted necesario realizar una alabanza propagandística de la romanización en los términos que yo tuve que recordarle.
Es una exageración ridícula afirmar que el pasado romano sea "mucho mas rico de lo que se pensaba". Ni estábamos tan "pobres" ni ahora estamos "ricos". La existencia de restos romanos en la Campa Torres ya se conoce desde el siglo XVI, y ya hace más de 200 años que Jovellanos mandó hacer excavaciones allí. El que ahora aparezcan otros sencillos materiales arqueológicos no supone un esencial cambio cualitativo. En cambio, de mucha mayor importancia, por la novedad radical que significan, SON LOS RESTOS PRERROMANOS allí encontrados. Las termas del Campo Valdés ya va para 90 años que se investigaron, y siglos hace que es conocida la muralla romana. No pretenderá usted QUE SE HAN DESCUBIERTO AHORA. (A propósito, la publicación de Alvargonzález sobre las termas es excelente, y es INCOMPRENSIBLE que el ayuntamiento de Gijón, tan repentinamente converso a la arqueología romana, no haya efectuado su reedición). Otro tanto sucede con los otros restos que usted menciona (Beloño, Cangas, etc.), ya hace mucho conocidos. El ara a los lares viales de Llanera, publicada el año pasado, es un elemento más que añadir a la epigrafía ya conocida. Subraya la importancia que entonces tenía Llanera como nudo de comunicaciones, lo que ese concejo ha sido siempre y sigue siendo en nuestros días, por su situación geográfica central y sus características geomorfológicas. El que la señora FERNÁNDEZ OCHOA haya estudiado fragmentos cerámicos y otros restos romanos almacenados en el museo, por desgracia carentes en general de un claro contexto arqueológico, y el que en algunos castros romanos relacionados con las explotaciones mineras se estén realizando excavaciones en estos años, no modifica sustancialmente el panorama general ya conocido.
No hay, pues, ninguna riquez que sea mucho mayor de lo que se pensaba. A no ser que se pensase muy poco y mal, o que ahora se cuente la riqueza del pasado por el número de fragmentos de cerámica romana o de piedras que quedan en los muros de los castros mineros. Pero, aun así cuantificada, seguramente esa "riqueza" no llegaría siquiera a alcanzar la cifra de soldados romanos que INVADIERON la antigua Asturia. Y mucho menos puede parangonarse con la que extrajeron los esclavos de las minas astures, las cuales representan, indiscutiblemente, los restos arqueológicos más "ricos" y "monumentales" que nos dejó Roma.
En cambio, lo de "el pico Jove", que usted dice, sí me parece nuevo. Jove era, al menos hasta el año pasado, una parroquia del concejo de Gijón, situada cara al mar al pie de la Campa Torres. No sabía que la hubieran convertido en "Pico". Claro que con tantas "reconversiones" como está sufriendo Asturias, ¡se lleva uno cada sorpresa! Ya se sabe que el padre Júpiter acompañaba a las legiones, pero no solían dejarlo abandonado por cualquier pico. En este caso, el topónimo gijonés "Jove" es posible que se derive más bien de un posesor, como piensa Bobes.
Por lo demás, el pasado romano lo tenemos muy claro ya en la propia lengua, por más que la extensión del latín en el Norte no haya sido tanto obra de las legiones como de la IGLESIA EN LOS SIGLOS POSTERIORES.
Pero su afirmación de que el pasado romanos se está revelando "interesantísimo", aparte de lo curioso de tan súbita "revelación", plantea una cuestión elemental. Los intereses remiten siempre a un sujeto. Las cosas no son interesantes "en si", sino para alguien concreto y definido. Habría que explicar, pues, para quién se revela "interesantísimo" tal pasado. Sin duda, ante todo, para los especialistas que han hecho de él su profesión y tienen particular interés en MAGNIFICARLO POR TODOS LOS MEDIOS. Por ejemplo, para los excavadores del Campo Valdés y sus compañeros, como usted mismo. Para otros, en cambio, puede resultar más interesante el pasado PRERROMANO o el MEDIEVAL de los que también hay muchísimo por investigar.
A la mayoría de los gijoneses, es obvio que el pasado que más les interesa es el que define la identidad histórica de la ciudad que conocieron los niños y que vivieron sus antepasados directos, sus padres y abuelos. El Campo Valdés o la Plaza de Jovellanos, por ejemplo, objeto de una BRUTAL AGRESIÓN en su esencia histórica y en su estructura urbanística, representan un pasado no sólo interesantísimo, sino vivo e irrenunciable para Gijón y todos los gijoneses verdaderos, es decir para todos aquellos que aman y sienten esa ciudad como propia, cualquiera que sea su lugar de origen y de residencia.
Constituye un VERDADERO CRIMEN HISTÓRICO Y SOCIAL el destruir ese pasado vivo, que, en realidad, es presente arraigado y querido por el pueblo. Ese crimen no puede justificarse por los intereses particulares de un par de especialistas en otro pasado arqueológico que nada significa en la memoria histórica de los gijoneses. Mucho menos puede justificarse por los caprichos y las ambiciones de un par de políticos gobernantes.
EL HORMIGÓN, DE LA MAR A LA TIERRA
A mí, concretamente, me interesa todo el pasado, comenzando por el más reciente y vivo, hasta llegar no sólo a la prehistoria más remota, sino a la historia natural y geológica. Pero imagínese si alguien pretendiese "museizar" el pedrero de la Cantábrica construyendo sobre él un dique de hormigón con plataforma elevada y batiscafo incorporado, alegando que esos son restos del pasado mesozoico de Gijón, con 150 millones de años de antiguedad.
Algo materialmente parecido intentó hacerse, aunque con otras motivaciones, hace un par de años. Trataron de hacerlo los mismos grupos políticos que ahora quieren hormigonear el Campo Valdés. Entonces todavía no les importaban las termas. Las despreciaban tanto, que estaban dispuestos a construir sobre ellas una vía sobre la que habían de circular miles de camiones cargados de bloques de hormigón para el citado dique. Es fácil imaginar los daños que habrían sufrido los restos arqueológicos por las vibraciones, sobre todo en el hipocausto expuesto. La oposición ciudadana, aunque mucho menor que la actual, les hizo al final desistir de su empeño, para el que, como ahora, contaban con todas las "bendiciones" oficiales. Ahora se han inventado otro lugar sobre el que verter su hormigón. Y ese lugar cae unos metros más tierra adentro que el anterior, en el centro del Campo Valdés. El pretexto es esta vez la arqueología, a la que tratan de convertir en presunto ATRACTIVO TURÍSTICO. También para el proyecto del dique alegaban un supuesto interés turístico: querían "recrecer" la playa con miles de toneladas de arena que extraerían de Villaviciosa. Ya ve que el recrecido de la muralla también tuvo su "precedente". Lo que se descubre en todos estos casos es una bárbara tendencia a realizar "GRANDES OBRAS FARAÓNICAS", en contra de todo sentido común y de la voluntad manifiesta de los gijoneses.
TEORIA Y VIDA. EL MAL USO DE LA ARQUEOLOGIA
Las señas de identidad de los pueblos pasan por la memoria histórica de las generaciones. No puede obligarse a un pueblo a dar saltos mortales en el vacío de los siglos y los milenios. Eso podemos hacerlo los especialistas, historiadores y prehistoriadores. Ese es nuestro oficio; pero son saltos intelectuales, no afectivos ni vitales. Son puro esquema, pura teoría; son lo contrario de la vida real y única. Ya lo decía Goethe: "Gris es toda teoría, pero verde es el dorado árbol de la vida".Los pueblos no pueden vivir de teoría. Y los restos y conocimientos arqueológicos son teoría, no vida. Pueden servir a la vida o volverse contra ella, según sean bien o mal utilizados.
En el caso de Gijón, el ayuntamiento ha hecho un uso MUY MALO, verdaderamente PERVERSO de la arqueología. La ha utilizado como pretexto para destruir el patrimonio histórico y urbanísitoc más importante y valioso de la ciudad. UN CRIMEN como el perpetrado en la plaza de Jovellanos con el recrecido de los restos de la muralla hubiera bastado para provocar LA INMEDIATA DIMISIÓN Y EL ENJUICIAMIENTO PÚBLICO de todos los responsables en un país auténticamente democrático como Suiza -aunque lógicamente, aquí no sería posible que se cometiese brutalidad semejante-. Lo que ahora pretende deshacerse en el Campo Valdés (pues no es un "hacer", sino un "deshacer") es infinitamente más grave y perverso que lo ya deshecho con la barbaridad -como usted bien la llama- de la muralla.
En la vida de un pueblo es esencial su IDENTIDAD HISTÓRICA. El hombre tiene raíces campesinas o ciudadanas, que no pueden cortarse sin sufrir graves daños. Las raíces ciudadanas son los elementos y espacios urbanos históricos, característicos y entrañables en los que discurre la vida de las generaciones hasta donde alcanza nuestra memoria. Un pueblo está vivo mientras siente como en propia carne la destrucción de esos elementos y espacios. Quien atenta contra estas raíces comente UN CRIMEN CONTRA EL PUEBLO. El proyecto del Campo Valdés, que los gijoneses tan justamente rechazan, es un cimen de esta naturaleza.